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Este domingo 15 se cumplirá el 34° aniversario del fallecimiento del exgobernador democrático de la provincia en el período 1983-1987, Roberto Romero. Para evocar su figura y su obra como hombre público, los amigos y compañeros de sus campañas y de su histórica gestión de gobierno en la democracia reconquistada con Raúl Alfonsín en la Nación y este ilustre salteño en la provincia, programaron un encuentro para el lunes 16, a las 19, en el salón Los Murales del Hotel Salta.
En la oportunidad, las palabras alusivas estarán a cargo de Ricardo Alonso, Eduardo Sángari, Luis Borelli, Walter Wayar, Silvia Troyano y Juan Gonza.
"La vigencia del caudillo -el último caudillo peronista de esta provincia, destacan sus amigos en esta convocatoria- torna propicia la fecha para resumir en los siempre rigurosos espacios de los medios, su figura que lejos de quedarse en los archivos históricos se mantuvo y mantiene vigente por significar para Salta un proyecto político visionario de progreso y bienestar para el conjunto de sus ciudadanos, con el común denominador de una democracia que no es tal sin el componente sustancial de la Justicia Social…".
También, en la cercanía de la fecha, la invitación alude a una nota de autoría del periodista e historiador Ernesto Bisceglia, quien, en un meduloso análisis pondera el pensamiento de un Roberto Romero estadista visionario, señalando entre otros conceptos que "Cuatro décadas atrás, comprendió que el desarrollo económico de la región debía vincularse con la salida al Pacífico y que Salta debía consolidarse como epicentro geopolítico de la distribución de la riqueza propia y nacional; y que su gravitación política era tal que el propio presidente Raúl Alfonsín lo contaba entre sus interlocutores de mayor consideración…".
"El valor de esta evocación -concluye la nota- reside en constatar que, tras décadas y vaivenes políticos, la figura de Roberto Romero sigue vigente, mientras otros, aún con vida, han caído ya en el olvido. No fue el "Hombre Gris" de Parravicini ni un Cicerón elocuente; acaso un Graco, un Apuleyo Saturnino o un Livio Druso, tribunos que enfrentaron oposición y crítica en su lucha por la igualdad y la justicia social en esta Salta imperial, que, con aspiraciones de ciudad moderna, aún no logra desprenderse de su trauma de aldea medieval.
Hasta en eso fue distinto, don Roberto. Su visión para Salta no se detenía en la medianía de lo inmediato. Su horizonte eran los trenes elevados, las obras de gran magnitud. Antes que una aldea anclada en el pasado, él pensaba en una urbe moderna, en una Salta de grandes sueños. Así, concluimos diciendo que los que puedan comprender, que comprendan".