"El que no salta es un traidor" y "Un minuto de silencio... Para Caruso que está muerto" fueron algunos de los hits que entonaron los simpatizantes y los jugadores de Quilmes tras el triunfo por 2 a 0 sobre Guillermo Brown de Puerto Madryn, alegría que le permitió a la institución del sur bonaerense subir a la Primera División porque Instituto cayó con Ferro y Rosario Central hizo lo propio ante Sportivo Desamparados.

Pero poco le importaron esos cantos a Ricardo Caruso Lombardi, hoy entrenador de San Lorenzo, que estuvo al frente del cervecero desde el inicio de la temporada hasta la jornada 27, momento en que decidió partir hacia Boedo. "Me siento parte del éxito, ya que cuando descendimos opté por seguir, se quedaron ocho jugadores y trajimos otros 17. Me acuerdo que decían para qué traíamos tantos futbolistas, pero por suerte Aníbal Fernández (el funcionario nacional es presidente honorario de Quilmes) nos apoyó, porque hicimos las cosas bien", comentó.

El director técnico, muy alegre por la vuelta a la elite del club del Sur, volvió a reiterar que "nos estoy arrepentido por haberme ido a San Lorenzo, sabía a lo que me exponía cuando lo elegí. Lo hablé en su momento con Aníbal, quien se portó muy bien conmigo y además fue muy importante para que se diera el regreso a Primera".

Caruso, que dirigió al equipo en 42 partidos (18 triunfos, 15 empates y sólo 9 derrotas), elogió a su sucesor Omar De Felippe y lo calificó como un "buen tipo, serio y laburador, que hizo las cosas muy bien para lograr el objetivo". Y mientras aguarda el milagro de meterse en la Promoción con el ciclón, destacó que "si la podemos jugar, al menos no será contra Quilmes". 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Deportes

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...