Lejos de los lujos que suelen tener la mayoría de los participantes del Rally Dakar, como es el claro ejemplo del príncipe de Qatar, Nasser Al-Attiyah, ayer la casa-campamento de cada uno de los participantes de la carrera más difícil del mundo fue un descampado alejado de la ciudad de Resistencia, sobre un asfalto lleno de grietas, llamado "Autódromo Regional del Nordeste", o Santiago "Yaco" Guarnieri.

El desembarco de los primeros mecánicos fue durante la tarde del primer día del año y se completó hasta el mediodía de ayer, para luego esperar a los pilotos que fueron arribando tras finalizar la etapa 1. Alrededor del circuito chaqueño descansaron vehículos, motorhomes y también, por supuesto, las carpas. En su mayoría iglú, las telas debieron soportar los más de 40 grados que llegó a hacer en el Litoral, una temperatura similar a la de Asunción de Paraguay los días anteriores (y se prevee que también será igual hoy en San Miguel de Tucumán).

En el sector norte se instalaron las carpas donde funcionó el comedor que provisionó, además de los pilotos, a gran parte de la gente que se traslada junto al Dakar durante cada etapa. Los primeros días de la carrera 39 y novena en Argentina, se hizo sentir especialmente por las altas temperaturas y todavía queda lo más duro: la altura boliviana y el calor sumado a las dunas de La Rioja. En esos tramos serán los grandes filtros antes de la meta, el 14 de este mes en Capital Federal.

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Deportes

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...