Zanchetta recuperó  la salud, pero no  volverá a la diócesis del norte

El nombramiento de Gustavo Zanchetta como asesor de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) del Vaticano, a menos de cinco meses de su enigmática renuncia como obispo de Orán, despertó interrogantes dentro y fuera de la Santa Sede.

De obispo "enfermo" a asesor del Vaticano. Así, con el adjetivo "enfermo" puesto entre comillas, el diario La Stampa encabezó la nota sobre la nueva función que el papa Francisco delegó a Zanchetta, desde ayer, en la agencia que administra más de 5.000 propiedades -un patrimonio de más de 2.700 millones de euros- de la Santa Sede.

El periódico italiano recordó que el obispo emérito de Orán renunció a su diócesis "en misteriosas circunstancias", el pasado 29 de julio, invocando "un problema de salud" imposible de ser tratado en el norte salteño. Se despidió con una carta, a través de las redes sociales, y partió de improviso hacia la provincia de Corrientes sin volver a poner un pie en San Ramón de la Nueva Orán.

Pocas semanas después, sin embargo, reapareció en una ceremonia académica en España, sin dolencias aparentes.

Así lo reseñó La Stampa, tras mencionar los motivos que, según fuentes de las diócesis de Quilmes (Buenos Aires) y Orán (Salta), habrían precipitado su salida: grieta eclesial, desmanejos financieros, presiones narcos y crisis depresiva.

Il Messaggero, otro periódico con sede en Roma, también recalcó que Zanchetta condujo desde 2013 una diócesis del norte argentino atravesada por el narcotráfico y una extrema pobreza. Esa publicación hizo notar que el cargo de asesor de la APSA fue creado por el Papa específicamente para el prelado argentino que, antes de ser designado como obispo de Orán, se desempeñó como vicario episcopal de Asuntos Económicos y apoderado general del obispado de Quilmes.

Allí su actuación no estuvo exenta de cuestionamientos y denuncias que aún se tramitan en la Justicia penal de Buenos Aires por los manejos de fondos de colegios religiosos de Quilmes.

En Orán, en su reemplazo, el Papa nombró como administrador apostólico sede vacante al arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, otro sacerdote capuchino.

A él, justamente, Zanchetta dirigió un mensaje por WhatssApp en el que comunicó su designación como asesor en la administración central de la Santa Sede y su nuevo lugar de residencia en la Casa Santa Marta del Vaticano.

Estado de salud

"Gracias a Dios y a la Virgen Madre, mi salud se ha restablecido plenamente y puedo asumir con alegría y disponibilidad esta nueva misión que me confía el Santo Padre para acompañarlo cercanamente y ayudarlo en su ministerio de pastor universal", señaló Zanchetta en el mensaje que hizo llegar a Stanovnik. El exobispo dirigió otro mensaje, de similar tenor, a la comunidad pastoral de Orán. La posibilidad de que se nombre un nuevo obispo antes de las Pascuas fue prácticamente descartada por fuentes de la Diócesis.

 

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