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Interrogantes que deja el pedido a un padre para salvar su hijo

Santiago tiene 9 años y necesita un trasplante de médula ósea. La madre quiere engendrar un niño para salvarle la vida y su expareja se opone. 
Sabado, 30 de diciembre de 2017 23:08

El caso del niño que necesita que sus padres biológicos engendren un hermano para que le salve vida puso sobre el tapete un tema complejo, polémico y con muchos interrogantes. El padre se niega a aportar el material genético para el tratamiento del TRHA y por ese motivo la madre recurrió a la Justicia 
Lo concreto es que la vida de Santiago Darío Aranda está supeditada a la decisión de su padre, que por ahora es negativa. Así como el hombre aportó los simientes para concebir a su hijo, ahora, la vida de ese hijo está condicionada al nacimiento de otro ser con su misma sangre.
El niño de 9 años padece drepanocitosis hereditaria, una grave enfermedad que va minado de manera progresiva su precaria salud. Los médicos le pronosticaron una sobrevida de no más de un año y lo que requiere con carácter de urgente es un trasplante de médula ósea. Por una cuestión de incompatibilidad ningún miembro de la familia puede aportar el tejido que se encuentra en los huesos de las personas y que en el lenguaje coloquial se conoce como tuétano.
Para los profesionales que asisten a Santiago en el hospital Garrahan, en Buenos Aires, la única alternativa de curarse es que el donante sea un hermano con los mismos genes de sus padres. Es único hijo, la pareja está separada y es éste el quid de la cuestión. Soledad Verónica Chuychuy está desesperada. Pidió a su expareja el aporte del material genético (semen) para engendrar un hijo a través del método de reproducción asistida. Según la madre del menor, el hombre se niega a efectuar la donación y por ese motivo presentó una acción de amparo ante la Justicia.
Con la intervención de la defensora oficial Natalia Buira, quien se presentó como apoderada de la madre de Santiago, el caso recayó en manos del juez de Persona y Familia de II Nominación, Víctor Raúl Soria. Buira pidió al magistrado que se pronuncie con la premura del caso atento a que las expectativas de vida que los médicos le dieron al niño oscilan entre los seis y doce meses. 
Por la feria judicial, Soria no podrá resolver la cuestión. En la primera quincena las actuaciones estarán a cargo del juez Daniel Canavoso y en la segunda, Inés del Milagro Villa Nogués. El juez titular retornará en el mes de febrero.

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El caso del niño que necesita que sus padres biológicos engendren un hermano para que le salve vida puso sobre el tapete un tema complejo, polémico y con muchos interrogantes. El padre se niega a aportar el material genético para el tratamiento del TRHA y por ese motivo la madre recurrió a la Justicia 
Lo concreto es que la vida de Santiago Darío Aranda está supeditada a la decisión de su padre, que por ahora es negativa. Así como el hombre aportó los simientes para concebir a su hijo, ahora, la vida de ese hijo está condicionada al nacimiento de otro ser con su misma sangre.
El niño de 9 años padece drepanocitosis hereditaria, una grave enfermedad que va minado de manera progresiva su precaria salud. Los médicos le pronosticaron una sobrevida de no más de un año y lo que requiere con carácter de urgente es un trasplante de médula ósea. Por una cuestión de incompatibilidad ningún miembro de la familia puede aportar el tejido que se encuentra en los huesos de las personas y que en el lenguaje coloquial se conoce como tuétano.
Para los profesionales que asisten a Santiago en el hospital Garrahan, en Buenos Aires, la única alternativa de curarse es que el donante sea un hermano con los mismos genes de sus padres. Es único hijo, la pareja está separada y es éste el quid de la cuestión. Soledad Verónica Chuychuy está desesperada. Pidió a su expareja el aporte del material genético (semen) para engendrar un hijo a través del método de reproducción asistida. Según la madre del menor, el hombre se niega a efectuar la donación y por ese motivo presentó una acción de amparo ante la Justicia.
Con la intervención de la defensora oficial Natalia Buira, quien se presentó como apoderada de la madre de Santiago, el caso recayó en manos del juez de Persona y Familia de II Nominación, Víctor Raúl Soria. Buira pidió al magistrado que se pronuncie con la premura del caso atento a que las expectativas de vida que los médicos le dieron al niño oscilan entre los seis y doce meses. 
Por la feria judicial, Soria no podrá resolver la cuestión. En la primera quincena las actuaciones estarán a cargo del juez Daniel Canavoso y en la segunda, Inés del Milagro Villa Nogués. El juez titular retornará en el mes de febrero.

¿Qué pasará?

Muchas son las preguntas que surgen a partir de este insólito caso.
¿Puede la Justicia obligar a una persona a extraerse semen para engendrar hijo?
¿Es legal que se disponga el nacimiento de un niño para salvar la vida de un hermano?
¿Puede la Justicia inmiscuirse en cuestiones privativa de las personas?
¿Hay jurisprudencia sobre esta materia?
Más allá de esta cuestión, los mayores interrogantes quedarían para el padre del menor que se opone al tratamiento.
¿Le preocupa el estado de salud de su hijo?
¿Tomó conciencia que la situación del niño es grave y que su vida depende de un transplante de médula?
¿Qué le impide realizar la donación del material genético?
¿Podrá algún familiar o amigo convencerlo para que revierta su postura?
Soledad Verónica Chuychuy solo pide que aporte el esperma, que no le reclamará nada, que el niño será reconocido por su nueva pareja, Marcelo Daniel Gutiérrez. “Yo solo quiero salvarle la vida a Santiago y la única opción que me dieron los médicos es que tenga un hijo con los genes del padre. Por eso le pido que reflexione, porque la vida de su hijo ahora depende de él”, expresó la desesperada mujer.
El Tribuno trató de ubicar ayer al hombre, identificado con las iniciales de JOA, en su domicilio de barrio El Tribuno. La casa estaba cerrada y nadie respondió. Tampoco contestó los llamados a su teléfono celular, como tampoco los mensajes de whatssap. Lo que se sabe es que JOA trabaja en la Municipalidad de la capital y que desempeña su labor en el área de Obras Públicas
 

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