"Es clave la discusión sobre el glifosato"

Por Gonzalo Teruel, especial para El Tribuno Campo

En medio de los renovados cuestionamientos al glifosato (esta semana y después de largos meses de debate recibió la autorización para su utilización en la Unión Europea por 5 años más), Pedro Vigneau, titular de Aapresid, defendió la aplicación del herbicida y, sobre todo, de la práctica agronómica de la siembra directa. En diálogo con el programa “Claves del Campo” que emite Radio Salta todos los sábados explicó que “la siembra directa es mucho más sustentable que el arado y el disco” y enfatizó que “el glifosato es el menos nocivo de los productos químicos que se usaron hasta ahora”.

Si dejamos la siembra directa y el glifosato y cambiamos el modo de producción, ¿podemos darle de comer a la población mundial actual y a la que tendremos dentro de 25 años?

Por ahí podemos, por ahí llegamos en volumen, pero la pregunta es a qué costo. En Aapresid decimos que, por primera vez en la historia, si seguimos haciendo lo que estamos haciendo, le vamos a dejar a nuestros hijos mejores suelos de los que recibimos de nuestros padres.

Y eso es por la investigación científica y por tener un exacto diagnóstico de cuáles son los impactos de los procesos que llevamos adelante y de cuál es la salud de nuestro suelo. Si prohibimos el mayor herbicida que estamos usando en cuanto a volumen, vamos a tener que ir a cócteles con otras moléculas y formulaciones que seguramente tienen mucho mayor impacto ambiental y, lo que es peor, algunos productores pueden decir que prefieren volver al sistema anterior, al disco y al arado, a romper el suelo y a generar una cantidad de emisiones al ambiente que tienen un impacto enorme.

Yo les sugiero a estos muchachos que atacan a la siembra directa que piensen cuales son las consecuencias de las medidas que están tomando, porque pareciera que no son conscientes del impacto de estas prohibiciones basadas en un muy cuestionado estudio de la IARC (Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, por sus siglas en inglés).

Semanas atrás estuve en la Cumbre del Cambio Climático en Alemania y vi la preocupación enorme por cómo hacer para no impactar (con emisiones) en la atmósfera, pero los países centrales, básicamente los europeos, siguen haciendo la agricultura a la vieja usanza y esa es una gran contradicción.

En un grano de tierra hay 10 mil millones de seres vivos, hay más microorganismos que habitantes en toda la Tierra, es el ecosistema más rico que uno se puede imaginar y conocemos poco de eso.

Y Argentina tiene mucho para decirle al mundo al respecto, porque el 90% de la superficie agrícola se hace en siembra directa.

Sin embargo, el Concejo Deliberante de Rosario, Santa Fe, prohibió el glifosato.

Estas prohibiciones nos alejan de los modelos sustentables y por eso es clave incorporar la ciencia a esta discusión. Que todos opinen y digan a los ciudadanos qué elementos científicos tienen... no hay ninguno para prohibir.

¿Fueron consultados por los ediles y las autoridades municipales rosarinas que prohibieron el glifosato?

Los concejales ni siquiera nos llamaron para escuchar nuestra opinión técnica y aprobaron la ordenanza por unanimidad. Hablamos con la intendenta Mónica Fein sobre la enorme preocupación que tenemos y si bien ella tiene la potestad para vetar la ordenanza es muy difícil hacerlo porque salió por unanimidad. La ordenanza no fue promulgada y hay que esperar, pero, como en todos los temas, la falta de diálogo es tremenda y a nosotros ni siquiera nos llamaron.

¿Qué impacto puede tener una generalización de la prohibición del glifosato?

Como ya dije, el impacto ambiental es enorme. Pero también hay un gran daño productivo y económico, porque no contar con esta herramienta se traducirá en un aumento considerable de los costos.

En Europa se discute la prohibición (postergada al menos por 5 años, hasta 2022) y para nosotros genera preocupación lo que viene después: la prohibición de residuos en las exportaciones. Además de perder miles y millones de dólares -el año pasado exportamos 9 millones de toneladas de harina de soja a la Unión Europea-, a ustedes que están lejos de los puertos el aumento de los costos los deja fuera del sistema productivo.

Seguramente iremos a un nuevo parche (Nota del Editor: la entrevista se realizó antes de la reunión de la UE que extendió la licencia del herbicida) y seguiremos pateando la pelota para adelante. Hace 40 años que el glifosato se usa en el mundo y los cuestionamientos que recibe son más una cuestión emocional o ideológica que científica y nosotros alertamos que no podemos alejarnos de la ciencia.

¿El glifosato es el producto químico menos nocivo de los que se usaron hasta ahora?

Por supuesto que sí. Es más, muchas madres salteñas tienen problemas con la pediculosis de sus hijos y les aplican productos más nocivos que el glifosato. Pregunten a los pediatras qué es más nocivo, el glifosato o los productos contra los piojos, y van a tener la respuesta.

Prórroga

Hasta diciembre de 2022 se podrá usar el glifosato en la Unión Europea ya que se renovó su licencia hasta esa fecha. El pasado lunes se firmó un acuerdo que contó con el voto favorable de 18 de los países miembros, 9 en contra y 1 abstención. Esta aprobación se dio luego de 2 años de debates sobre el glifosato entre los 28 integrantes de la UE, debido a la polémica que genera su utilización por las acusaciones de efectos perjudiciales en la salud y el medioambiente por parte de ambientalistas.

Rechazo a la prohibición del glifosato en Rosario

Aapresid y la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) manifestaron su rechazo a la prohibición para el uso del glifosato en la ciudad de Rosario, medida que votó el Concejo Deliberante local. “Numerosas organizaciones internacionales han emitido opinión científica sobre el glifosato que demuestran que no existen impactos negativos en la sanidad, inocuidad y el ambiente de este producto. Destacándose a nivel local, y por pedido Presidencial, la del Consejo Interdisciplinario Argentino, creado en el ámbito del Ministerio de Salud, reunido en el año 2009, con asistencia de médicos, bioquímicos, toxicólogos, químicos e ingenieros agrónomos, que se expidiera en este sentido”, destacó Acsoja.
La entidad señaló que el complejo cerealero-oleaginoso “tiene en Rosario y sus puertos a su principal canal de producción y exportación del país”.
“Solicitamos a las autoridades que votaron la aprobación de esta ordenanza, y especialmente a las autoridades ejecutivas del Municipio, que antes de promulgar la misma, se agoten todas las instancias y revean ésta equivocada decisión”, dijo la entidad.
Por su parte, el presidente de Aapresid, Pedro Vigneau, se comunicó por este tema con la intendenta de Rosario, Mónica Fein, que se comprometió a analizar el planteo de la entidad frente a la ordenanza.
 

 

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