La bicicleta: una tendencia con cada vez más adeptos

Andar en bici es una de las experiencias más gratificantes para los amantes del deporte y de los hábitos saludables. Cada día son más quienes eligen esta actividad para esparcimiento o para cuidar la salud. Para muchos, los menos quizá, continúa siendo un medio de transporte para ir a trabajar. Lo cierto es que para cada necesidad hay una opción adecuada, con características específicas. Los interrogantes son numerosos al momento de elegir: ¿de paseo o todo terreno?, ¿con o sin cambios?, ¿clásica, moderna o vintage? Las opciones son variadas y los precios también. La elección correcta dependerá principalmente del uso. ¿Qué es, entonces, lo que hay que tener en cuenta al momento de comprar una bicicleta?
Lo primero que se debe definir, señalan los expertos, es el tipo de actividad que se va a realizar: sea para competición, trabajo o recreación. En segundo lugar, hay que analizar en qué terreno se la utilizará y con qué frecuencia, ya que no es lo mismo una bici para la ciudad que una para la montaña. “Hay que ver el tamaño y ancho de cubierta, los guardabarros, el portapaquetes, la capacidad de colocar un asiento, etc. También ver en ver dónde las usaremos. Por ejemplo, en la ciudad de Salta hay dos grandes problemas: el estado de las calles (pozos, baches, juntas y desniveles), que afectan las bicis, y la ausencia de bicisendas debido al enorme trafico que se registra actualmente”, detalló a El Tribuno Eduardo Manresa, gerente de Manresa, una empresa familiar que ya cuenta con 75 años en el medio salteño.
Al momento de la compra, el vendedor debe asesorarnos sobre el tamaño adecuado para cada uno, teniendo en cuenta la medida de las ruedas o rodado, según la talla y el peso del comprador. El rodado estándar es el 26, tanto para hombre como para mujer. Para personas adultas, de baja estatura, se recomienda el rodado 24 o bien las bicicletas plegables, que se doblan al medio y son fáciles de transportar.
También hay que tener presente la utilidad de los cambios. “Los cambios regulan el esfuerzo del ciclista según el terreno y la necesidad del momento. Son ideales para lugares con subidas o calles empinadas. Permiten realizar menos esfuerzo al pedalear, gracias a los engranajes que poseen. En la bici, tienen la misma funcionalidad que en un auto”, afirmó Manresa.
Las bicicletas con materiales de aluminio, que es más liviano que el acero, las ruedas grandes, angostas y lisas permiten alcanzar mayor velocidad. En el extremo, se ubican las cubiertas gruesas, más pesadas y con dibujos en la cámara, que permiten mayor adherencia al suelo y son ideales para traccionar en caminos en mal estado o bien pedregosos. Cuanto más gruesas, mejor absorberán los impactos de los pozos o variaciones del camino.
“Cada bicicleta tiene su función, ya sea para andar en la ciudad, de paseo o bien para hacer deporte. Las bicicletas con ruedas muy finitas no aguantan mucho los baches”, señaló a El Tribuno Agustina Gauffín, referente del movimiento Anda la Bici, que promueve el uso de la bicicleta en la ciudad, y propietaria del taller La Comué, dedicado a la reparación, adaptación y restauración de bicicletas. 
Tipos
Entre los distintos tipos de bicicletas, se encuentran las urbanas y las deportivas. Dentro de estas últimas, se destacan las 
Bicicletas de mountain bike, las de competición y las de descenso, cada una con sus propias especificaciones, según señala Gauffín.
Por su parte entre las urbanas sobresalen las “city bike”, las playeras, las de estilo inglés o las pleglables. “La city bike es muy moderna, con canasto, guardapaquete y guardabarro. La que es ideal para ir al trabajo todos los días es la de estilo inglés, que es vieja bici que se usaba antes, con freno a varilla y portapaquete. Es muy resistente al impacto de los baches, por sus materiales, las cubiertas y los rayos de la rueda más anchos y gruesos”, explicó Manresa, al tiempo que Gauffín agregó que si bien esta bici suele no tener cambios, es posible adaptarlos. “Suelen tener seis, pero con tres cambios andan muy bien para la ciudad y alrededores”.
Entre las urbanas también se destacan las playeras y las plegables. “Las playeras nacen en Hawai. Tienen un manubrio ancho para apoyar una tabla de surf, con cubiertas lisas, pero anchas, y freno contrapedal, ya que el ciclista solía tener una mano ocupada. Como muchas modas, llegó a Salta también. Por otro lado, están las plegables, que se crearon en los setenta y ahora volvieron modernizadas. Tiene ruedas más chicas, cambios, guardabarros, portapaquete, presenta una gran maniobrabilidad y desarrolla buena velocidad, por lo que es ideal para la ciudad y para pasear. Además, absorbe muy bien el impacto de baches y desniveles del pavimento. Esta bicicleta está de moda hoy en Europa, porque es fácil de transportar. El precio ronda los 10 mil pesos”, especificó el gerente de Manresa.
Destacó también que las bicicletas urbanas fueron quedando atrás en el gusto de los consumidores salteños ante la aparición de la todoterreno en los setenta. “La todoterreno clásica desplazó a las urbanas. El boom se dio hace 30 años aproximadamente y nos lo impone la televisión americana. No tiene guardabarros, la básica cuenta con 18 velocidades y cuesta $2.700 aproximadamente. El salteño la utiliza para la ciudad y para paseo. Es más resistente que una urbana, ya que por su diseño tolera bien pozos y desniveles”.
Con los años y el boom de la todoterreno, los consumidores fueron volviéndose más exigentes y la industria de la bicicleta fue ofreciendo más modelos con distintos materiales y prestaciones. “El modelo más solicitado por los salteños cuesta poco más de 4.000 pesos, cuenta con terminaciones de aluminio, componentes más livianos y mayor funcionalidad en el diseño. Hay tanta variedad de modelos como de precios, que llegan hasta los 9.000 pesos, con cuadros de aluminio, 21 y 24 velocidades, mayor cantidad de engranajes y coronas. Es ideal para un joven que trabaja en la ciudad y anda a gran velocidad”, afirmó Eduardo Manresa.
El principal defecto de las todoterreno es que no tienen guardabarros ni portaequipaje. Muchas fueron adaptadas, pero con dificultad, ya que no son bicicletas pensadas para la ciudad, aunque hoy muchos las usen en el caso urbano.
En el caso del público femenino, Manresa señaló que las mujeres ya no buscan las clásicas bicis con el caño hacia abajo, sino que piden los mismos modelos que para hombres. “Ya no buscan el cuadro de dama. Las todoterreno son las más pedidas y se fabrican en varios tamaños. Hoy la mujer utiliza las mismas bicis que el hombre”, acotó.
Mantenimiento
Un punto fundamental de quien compra una bicicleta es su mantenimiento. “Con el uso constante, la lluvia y el sol, especialmente si quedan a la intemperie, se puede ir oxidando la horquilla, que es la unión entre el manubrio y el cuerpo de la bici. Si esta parte está floja y se rompe, es muy peligroso, ya que puede ocasionar un accidente incluso mortal para el ciclista. Por otro lado, las bicis con cambios necesitan mayor mantenimiento, por lo que es aconsejable llevarlas cada tanto al bicicletero”, afirmó Agustina Gauffín.
 

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