Presiones del narcotráfico

Íntimos del exobispo de Orán dejaron trascender que la rauda salida de Zanchetta se debió, entre otros motivos, a presiones narcos. Más de un colaborador de la diócesis norteña cree que los casos de sicariato, la impunidad del crimen organizado y las amenazas de muerte desbordaron al obispo.

Felipe Medina, un licenciado en ciencias religiosas con acceso a fuentes directas, aludió a las presuntas presiones del narcotráfico en declaraciones periodísticas.

De hecho, en la primera misa que ofició en Orán el pasado 3 de agosto, el administrador apostólico que designó el Papa en reemplazo provisorio de Zanchetta, Andrés Stanovnik, remarcó que "el momento es delicado". Tras exhortar a religiosos y feligreses a "mirar el presente y cuidarnos", el obispo correntino afirmó: "Estamos en un período extraño". Y exclamó: "A mí me sorprendió, como a todos, la renuncia del monseñor Gustavo".

En el norte, el narcotráfico perforó a los estamentos políticos, las fuerzas de seguridad, la Justicia y la propia comunidad eclesiástica. El pasado 14 de junio, tras una investigación abierta en Mendoza, fue desbaratada en la ciudad de Orán una organización narco a la que una cautelar hacia casi intocable. Fueron allanados varios domicilios, se secuestraron 42 kilos de cocaína y hubo siete detenidos. Fuentes de seguridad señalaron a El Tribuno que al menos dos de los implicados, un hombre y una mujer, eran laicos bien posicionados y considerados en el seno parroquial de la convulsionada Orán.

Tras la misteriosa renuncia de Zanchetta, el portal Caminos Religiosos recordó que en mayo de 2014, el entonces obispo de Orán fue noticia por negarse a un control antidroga de rutina en el cruce de las rutas nacionales 34 y 81. Gendarmes afirmaron que el prelado "abusó de su investidura", y amenazó a los oficiales con denunciarlos ante sus superiores. El vehículo fue finalmente revisado y se le permitió seguir.

Al día siguiente, Zanchetta expuso su malestar al entonces juez federal Raúl Reynoso, con quién mantenía una estrecha relación. "No me molestó el control, sino el maltrato y la mala educación con la que se dirigieron a mi persona y a los cuatro seminaristas que me acompañaban", manifestó el obispo en relación con la queja que planteó ante el magistrado oranense que, un año después, fue removido del cargo, procesado y encarcelado como presunto jefe de una asociación ilícita que favorecía a narcos.

Su carta de despedida, en las redes sociales

Zanchetta firmó el texto con el que anticipó su renuncia el 29 de julio.

“Mis queridos hermanos: Llego a ustedes por este medio, apenas regresado de Roma, para decirles que he presentado al Santo Padre Francisco mi renuncia como Obispo de la Nueva Orán”, escribió Gustavo Zanchetta el pasado 29 de julio.
En su carta de despedida, señaló: “Desde hace tiempo un problema de salud no me permite llevar plenamente el ministerio pastoral que me fue confiado”.

“Por eso -manifestó- he puesto en manos del Santo Padre esta decisión, que creo es la mejor, sobre todo pensando en ustedes, antes que en mí mismo, y porque la recuperación que debo encarar no puedo hacerla aquí”.
En otro párrafo, pidió a la comunidad eclesial de Orán: “Sepan perdonarme en aquello en lo que les haya faltado o decepcionado, y por favor, sosténganme con su oración”.

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Municipios

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...