"Nunca soñé que la vería en un "resquiescat in pache" tan cruel como el de hoy", continúa diciéndonos la letra del inmortal tango de Enrique Santos Discépolo, que mantiene una imperecedera vigencia.

Ya nadie se acuerda de la noble viuda, que encontró "su lugar en el mundo" en su confortable chalet de Villafranca del Castillo, en la comuna de Madrid. Isabelita (¿de quién pensó que estábamos hablando?) pasa sus días confinada en compañía de una señora que la cuida. Parece que es el sino de las viudas justicialistas dilapidar el capital político heredado de sus maridos y vivir esquivando las asechanzas de los procesos judiciales (¿recuerdan que Oyarbide, nada menos que Oyarbide, pretendió extraditar a Isabel Perón por "delitos de lesa humanidad"?). Hoy la historia parece repetirse. Apenas han pasado cinco años que luego del plebiscito del 54% pudiera leerse en los labios de la presidenta Cristina Kirchner, la célebre frase del "Vamos por todo, por todo".

En las pasadas elecciones (contra lo que pueda pensarse) el macrismo hizo todo lo posible por ayudarla no solo planteando al electorado el crucial dilema de "ella o nosotros", si no también poniéndole desconocidos ilustres para enfrentarla. Candidatos con menos carisma y calidez que una estatua en Groenlandia.

Y esa es la cruel ironía con la que lucha la doctora.

Como si en ello le fuera la vida, en feroz combate pugna para que unas décimas de diferencia de los votos en su contra se transformen en una suma equivalente a su favor. Una cosa hubiera sido perder con Lilita Carrió, pero ser vencida por Esteban "Patio" Bullrich Ocampo Alvear (el ampliado apellido es como un largo mapa de las avenidas elegantes de Buenos Aires) es doblemente humillante.

"Fiera venganza la del tiempo", continúa la letra del tango discepoliano.

El kirchnerismo no ha muerto

Macri corre el riesgo de convertirse en Dorian Gray; aquel personaje de Oscar Wilde cuyo retrato se va desdibujando y degradando, mientras Dorian permanece joven y lozano.

Con cada pecado que comete su pintura envejece y se desfigura.

En literatura hay infinitas variaciones sobre el personaje de "el doble", el "Doppelg„nger" como definen en alemán al doble fantasmagórico de una persona viva. Muchas veces se va transformando en la imagen de su propio enemigo.

Convertirse en "el otro" ha sido tema recurrente de la literatura (Borges, James, Stevenson, Bioy, Cortázar, Benedetti, Calvino, Saramago, Poe, Dostoievski, Maupassant, etc.).

La pasada campaña electoral hizo su epicentro (entre los bandos principales) en "el otro", no en los propios méritos. Olvidando la imperecedera advertencia de Miguel de Cervantes: "¿Qué locura o que desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?"

Hablando de literatura encontré que el libro "El Proceso" de Franz Kafka (obsérvese la reiteración de las K ) comienza así: "Alguien tenía que haber calumniado a la señora K, pues fue detenida una mañana sin haber hecho nada malo." (Nos tomamos la licencia de cambiar el sexo del protagonista: el señor K).

A veces pienso que ante tantos infortunios Cris se ha sentido como si fuera la viuda del Presidente de Ruanda, Paul Kagame, que fue reelecto hace dos semanas, por tercera vez, con el 98,15% (toma pa vos).

¿Makri, con K?

Luego de las recientes elecciones de mentirita que tuvimos, la buena performance del Gobierno permitía vislumbrar en los labios de muchos de sus simpatizantes aquella icónica frase: "Vamos por todo". Al ritmo de un Sanjuanito (música popular ecuatoriana), Cambiemos ha hecho dos jugadas "maestras" al mejor estilo "K". Esa misma noche, demostró su habilidad para poder festejar un triunfo inexistente (o dudoso), reeditando la mística de globos ahora multicolores- y obtener que las portadas de los diarios y multimedios dejaran grabado en la retina de sus lectores esa hipotética victoria. La segunda pillería se expresó cuando pudieron desembarazarse del impresentable Juez Freiler. ¿El fin justifica los medios? ¿En qué te has convertido Mauricio? Podemos imaginar un final de cuento con esta frase: "Con horror se despertó y descubrió: el kirchnerismo soy yo".

Un tendal de heridos

Los que están llorando son los Rodríguez Saa, que luego de 30 años de no perder una sola elección en su provincia, tuvieron la peregrina idea de unirse tarde al cristinismo. Parece que están "gagá", porque -además- no encontraron nada mejor que ir a visitar a Milagro Sala. Hay que ser muy Parrilli, como diría CFK, para pensar que no espantarían a sus electores. Lo de Milagro es claramente un secuestro; continúan secuestrados sus 19 vehículos de alta gama. El Gobierno está preocupado porque varios candidatos han quedado fuera de juego para las elecciones de verdad, las de octubre. Guillermo Moreno, el "nuncio" papal Vera, Sanfilippo y Luis D'Elia, no alcanzaron el piso mínimo electoral.

A Florencio Randazzo se le reconoce su coherencia. Hasta ahora solo lo demostró en el nombre de su compañera de fórmula "Florencia" Casamiquela, oriunda de ¿dónde?: "Florencio" Varela.

Lo que es heroico es lo de Daniel Filmus; ya le dicen Abundio Segismundo, porque, aunque corriera solo igual saldría segundo.

 

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