A siete años del caso Solano, aún no hallaron sus restos

Familiares y amigos reclamarán que continúe la búsqueda de los restos de Daniel Solano, a siete años de su desaparición en la Patagonia. Habrá homenajes y recordatorios mañana, en un nuevo aniversario del caso.

El joven, oriundo de Tartagal, había viajado a Río Negro para trabajar en la cosecha de manzanas y lo vieron por última vez el 5 de noviembre de 2011.

Por el caso fueron condenados a perpetua siete policías en agosto de 2018, aunque no cumplen la sentencia en una cárcel aún porque el fallo no está firme.

Los familiares y amigos de Solano organizaron distintas actividades para reclamar que los policías estén en la cárcel.

"El 5 de noviembre se cumplirán siete años sin Daniel. Nos encontramos nuevamente en las calles y el acampe que todavía sigue en pie mientras no hallemos justicia efectiva. El 1 de agosto pasado la Justicia de Río Negro dictó un fallo ejemplar condenando a cadena perpetua a los 7 policías asesinos de Daniel, pero aún no se encuentran en prisión", difundieron los familiares.

"Por eso creemos que nuestro pedido de justicia se renueva y que nuestra presencia en las calles sigue siendo necesaria. Por su parte, los responsables empresariales y la complicidad judicial y política aún no han sido tratados por la Justicia", señalaron desde el entorno de la familia.

Ayer al mediodía se hizo una olla popular en Choele Choel, ciudad donde estaba Solano cuando desapareció. Por la tarde hubo una concentración, asamblea y marcha. Mañana a las 19, en tanto, habrá una misa y homenaje.

La historia

Solano tenía 27 años en octubre de 2011 cuando viajó con un grupo de jóvenes desde Misión Cherenta a Río Negro para trabajar en tareas rurales.

El 5 de noviembre de ese año fue a un boliche de Choele Choel, de donde se lo llevaron varios policías de acuerdo al relato de testigos. Nunca se volvió a saber de él pese a los reclamos de su familia.

Lo que se pudo reconstruir es que el joven estaba disconforme con las condiciones laborales con las que se había encontrado a llegar al sur y que había hablado con sus compañeros de organizar una protesta.

En 2015, un testigo de identidad reservada declaró que los restos del joven habrían sido arrojados en lo que se conoce como "El Jagel", un pozo profundo en un campo cercano a Choele Choel.

Este año se hicieron excavaciones en el lugar, tras años de reclamos, pero no se logró dar con el cuerpo. La familia sigue pidiendo que busquen sus restos para llevarlos a Tartagal y darles sepultura.

El juicio

El 1 de agosto la Justicia de Río Negro condenó a cadena perpetua a siete policías que consideró responsables de haber asesinado al trabajador golondrina salteño.

Fueron encontrados culpables Sandro Berthe, Pablo Bender, Héctor Martínez, Juan Barrera, Pablo Albarrán Cárcamo, Pablo Quidel y Diego Cuello luego de un juicio de seis meses que contó con numerosos testimonios.

"Homicidio agravado por alevosía por ser cometido por un funcionario público" fue el delito por el que llegaron al banquillo de los acusados los efectivos.

Pese a la gravedad de la condena, los jueces rechazaron el pedido de prisión preventiva para los policías y dispusieron que continúen en libertad hasta que la sentencia quede firme.

Gualberto Solano, padre de Daniel, murió en abril de 2018 en el hospital San Bernardo tras sufrir varios problemas de salud y luego de una larga e incansable lucha por justicia.

El hombre se instaló durante meses en Río Negro y mantuvo un acampe en Choele Choel.

Realizaba constantes viajes desde Tartagal a la Patagonia en colectivo e insistía en que su hijo había desaparecido por reclamar mejores condiciones laborales en los campos del sur del país.

 

¿Qué te pareció esta noticia?

Temas

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...