Una luz de esperanza vuelve a encenderse cuando nos enteramos de que la innovación en educación ocupó por primera vez un lugar relevante en la agenda.

La preocupación por una educación de calidad, que propicie el desarrollo de los países y habilite para el empleo en este contexto actual caracterizado por cambios permanentes que generan las nuevas tecnologías y la innovación de procesos propiciados por la digitalización, estuvo presente como tema en la agenda de mandatarios reunidos por el G 20 en Buenos Aires.

Pensar e implementar acciones que estén dirigidas a mejorar las habilidades, competencias, investigación y desarrollo y el perfil tecnológico de nuestros educandos para que puedan insertarse o generar emprendimientos ayudará en la creación de estructuras educativas que no adormezcan sus capacidades.

Impulsar entornos favorables para que esto ocurra propiciará la aparición de las inteligencias extraordinarias existentes que harán contribuciones notables para nuestra querida Argentina y el mundo

Aldea global

Numerosos pensadores tratan el tema de la globalización y sus implicancias haciéndolo, en algunos casos, de manera atractiva; recurriendo a metáforas que trascendieron limites como la de la "aldea global" que plantea Octavio Ianni, la cual expresa de una manera llamativa e interesante para la lectura cuales son los cambios en el mundo producto del avance de la comunicación, la información y la electrónica y las implicancias del "Shopping Center Global".

La globalización y la masiva digitalización están generando transformaciones y cambios notables que impulsan la necesidad de un cambio urgente a nivel educativo; pensar el futuro del trabajo y cuáles serán las competencias y habilidades que se requerirán para satisfacer los requerimientos de los nuevos puestos que se van generando y como se financiarán los cambios necesarios en el área son temas que quedaron plasmados en la agenda.

Actualmente, los sistemas educativos, en muchos países, están en continuas adaptaciones o cambios profundos, según como se vea, para hacer posible su acompañamiento en esta sociedad actual y poder educar a la comunidad para esta realidad.

Educación y tecnología digital

La tecnología digital forma parte sustancial de los sistemas financiero y empresarial, de los servicios administrativos y de gestión de los gobiernos, del ocio y del tiempo libre de los jóvenes y de muchos adultos, de las industrias culturales y de información.

No obstante, las TIC aún están ausentes de la mayoría de las aulas, y de aparecer en el plano de la docencia, gran parte de las prácticas educativas aún son impermeables a su utilización y seguramente esto deberá cambiar en el corto plazo si se hace necesario generar riqueza y desarrollo a nivel país ya que es innegable el vinculo existente entre el paradigma tecnológico con el económico y el desarrollo.

El desafío que imponen estas tendencias serán solucionables si se implementan políticas que mejoren la alfabetización digital, fortalezcan las metodologías de aprendizaje y se replanteen el rol de los docentes.

Siguiendo a Chomsky

Cada vez es más necesario replantear el modo de enseñanza que permita el pasaje desde enfoques curriculares basados en transferencias de conocimientos a enfoques centrados en la adquisición de competencias.

En tal sentido, es interesante el análisis que hace Noam Chomsky, uno de los grandes intelectuales y educadores del siglo XX, quien plantea, de una manera crítica, el rol que vienen teniendo las instituciones educativas y los maestros y las necesidad que va teniendo la sociedad actual, que no podrá ser satisfecha si se sigue con el mismo sistema educativo.

Hace poco más de sesenta años, Corea del Sur, por ejemplo, era una de las economías más pobres y analfabetas de Asia, situación que para nada se corresponde con la actual, en la que dicho país pasó a ser uno de los mejor posicionados en las pruebas PISA e integrante del G20 al ser uno de los doce países más ricos del mundo, atendiendo a su PBI; el rol de la reforma del sistema educativo jugó un papel protagónico en esta transformación, inclusive superando a Finlandia por los resultados.

Tecnología y trabajo

Cabe destacar que cada revolución tecnológica cambia la composición de la fuerza del trabajo y la estructura del mercado de trabajo. Por ejemplo, hasta la primera revolución tecnológica, refiriéndome a la Revolución Industrial, el trabajo muscular en la fuerza productiva era protagónico, protagonismo que fue disminuyendo con cada avance tecnológico impulsado por el ferrocarril primero, luego el acero, la electricidad y la ingeniería pesada, el petróleo, los automóviles y la producción masiva. La máquina fue aumentando la productividad de los trabajadores y fue cambiando la cantidad y la calidad del trabajo humano disminuyendo el número de trabajadores no calificados, e incrementando el de especialistas, técnicos, científicos o de nivel universitario. Las máquinas, en lugar de ser controladas por obreros, se van integrando a cadenas automáticas y semiautomáticas de producción, donde la productividad del trabajo crece más, en función de una mejor educación, innovación y nuevas tecnologías, disminuyendo la cantidad de trabajo no calificado, u obsoleto o de baja productividad. De esta forma, para los países, el crecimiento económico y el tener una balanza comercial con superávit, estará condicionado por el nivel de avance científico, el know how, las patentes, los procedimientos de fabricación más que la mera exportación de mercancías probablemente.

Financiamiento

En nuestro país se viene mostrando una clara intencionalidad de cambiar el sistema, algo impulsado, principalmente, por los desalentadores

 

 

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