La voz de la jueza: "No hice nada indebido"

¿Cómo está viviendo estos momentos?
Estoy muy sorprendida porque lo único que hice es actuar con responsabilidad y compromiso en el respeto de los principios del ordenamiento jurídico, tratando de implementar un servicio de Justicia que llegue efectiva y de protección rápida para ser concretos los derechos, que es lo que sostiene el principio de tutela judicial efectiva que tanto se habla y que es lo que los ciudadanos reclaman. En mi juzgado todas mis sentencias están al día, los decretos están también dentro de los plazos legales, los expedientes están manejados con una muy buena velocidad, que esto es el gran comentario de los operadores del derecho que transitan los estrados y esto es muy extraño, porque lo único que hice fue llevar la Justicia a la casa, salirme de la comodidad del juzgado, porque desde aquí puedo ordenar sin ni siquiera tener que tipear un oficio judicial para que una medida se cumpla, sin necesidad de trasladarme. Sin embargo yo opté por lo que requería de más actividad, salirme de la comodidad para poder priorizar el interés superior de la niña, que tiene derechos tanto a estar con la mamá como el papá. No existía ninguna razón para que no pueda comunicarse con la mamá, lo que se había sobradamente evaluado por los equipos interdisciplinarios e informes incorporados y también se había dialogado entre los padres. Ellos acordaron voluntariamente y el asesor de Incapaces dio su visto bueno. 

¿Cuándo comienza esta situación con la niña?
Hace diez meses se inicia esto en las condiciones donde la madre tenía el cuidado y él pone una denuncia diciendo que la mamá la golpeaba a la niña. En el expediente nada acredita los dichos del papá sobre la violencia, y lo que sí visualiza el servicio de Psicología es que la niña por ahí sufre cuando va con la mamá porque tiene el temor de perder el cariño del papá. No es que había un rechazo a la madre por algo que la madre le hace sino, simplemente, es una situación donde la nena está atrapada en una situación que no puede salir y para eso los jueces tenemos que desactivarla con nuestra intervención.

“Mi desempeño ha sido exitoso, porque esperaba que la mamá lleve a su niña”.

¿Por qué decide ir a la casa del padre a hacer cumplir con la orden judicial, no es algo común?
Lo que llama la atención es que yo hago cosas que por ahí otros jueces no hacen, como por ejemplo ir a los domicilios, no solamente en este caso, siempre lo hago. Quienes me conocen y trabajan conmigo saben que lo hago en muchos casos. La otra vez me tocó con unos hermanitos en adopción en Tierra del Fuego, y no dude ni un minuto en tomar un avión y me fui hasta allá. Eso a todos le pareció muy raro, porque los jueces no salen de los estrados. Hay un montón de cosas en que la mirada del juez en el lugar no se reemplaza con ningún otro informe interdiciplinario, ya hubiera querido en mis 20 años de ser litigante haber tenido jueces que hicieran inspección ocular para poder ver la realidad que tienen que resolver.

¿Y qué vio en la casa del padre?
A mi me fue muy útil haber podido estar en el lugar. Cuando llegué no intervine desde el inicio, yo me quedé apartada esperando a ver cuál era la dinámica, veo que la mamá golpea en horario, que le demoran en atenderla, que le abren la puerta solo 10 centímetros, que le dicen ya va de mala manera, que luego la traen a la niña pero a varios minutos de estar esperando y a la niña atrapada por el cuerpo de la pareja del papá que abre la puerta y a la nena la tiene detrás de ella, entonces yo eso lo veo claramente y me doy cuenta de que está obstruyendo y obstaculizando el contacto, hasta físico, porque entre la mamá y la niña está diciendo acá no pasas. Hay cuestiones que son del lenguaje corporal gestual que me lo hubiese perdido sino estaba en el lugar.

“Estoy perfectamente habilitada para hacer lo que hice y está dentro de mis facultades”.

Lo que se ve en el video y, de alguna manera a usted la expone, es el trato que tiene hacia la niña...
Nunca me dirijo hacia la niña siempre a los adultos. Lo que se pretende por algunas personas, por lo que he oído, es que querían que yo hablara con la niña, pero eso no es correcto en el marco de un proceso de ejecución. Ya la niña había sido oída, las decisiones estaban tomadas, el proceso ya había cumplido una serie de situaciones. Los que tienen que explicarle a la niña son los adultos que tienen el cuidado, porque ellos sí pueden tener apercibimiento por su inconducta, entonces lo que tienen que tener una actitud colaborativa son los adultos y ellos son los que se comportan de una manera impropia, poniendo por sobre la intimaciones que se le formularan expresiones que invalidaban la actuación judicial. Siempre estaban obstaculizando desde el inicio. Lo mismo pasó el jueves cuando la madre fue sola y le dijeron que la nena no la quería ver, claro no la quería ver porque le habían dicho que la iban a llevar al shopping, entonces no se fomenta la comunicación y llamaron a la Policía y la mamá tiene miedo y se retira sin la niña. El mismo modus operandi se repite el viernes, cuando también llaman a la Policía. La actuación de haberme posicionado firmemente y de manera enérgica solo ocurre en un par de minutos, nada más. La medida duró una hora y media y el expediente lleva diez meses y el tiempo que la mamá no tiene una vinculación adecuada con la hija lleva más de un año y medio. 

¿Usted sabía que la estaban grabando con un celular? ¿Por qué piensa que se difundió el video?
Sí, vi a unas personas con un celular en la mano y me pareció más un amedrentamiento, una connotación más, como la presencia de los policías. Entiendo que los oficiales no sabían que estábamos en un proceso judicial y que han creído que eran particulares. Hasta ahí veníamos de una manera más o menos razonable, después comienza a ponerse una cosa que ellos mismos cambian de temperamento, ahora cuando uno lo visualiza para atrás se da cuenta que ha sido a propósito creado para poder hacer esto de parcializar. En definitiva, el tema de los policías y el de mostrar el celular han sido para mí todos mecanismos para doblegar a la Justicia, pero no lo logran porque yo me posicionó con mucha autoridad, firmeza y energía, entonces pude conseguir que la mamá la levante a upa a su hija y en los brazos de la mamá la niña sale de la casa para ir a la casa de la mamá, donde yo hago un plus, porque en vez de terminar ahí la medida que hubiera sido para mi suficiente, me interesó en el estado de la niña, así que seguidamente, con mi secretaria, nos apersonamos en el domicilio materno y verificamos que la niña se encontraba muy bien con la familia materna, con la mamá, la tía, la abuela y la bisabuela. Estaba tranquila, no obstante eso, yo dialogo con la niña. No tenía ni una lágrima.

“No hice nada indebido y parece algo incorrecto porque está a propósito creado así”.
 

Volviendo a la anterior pregunta, cuando se ve el video, sin conocer el contexto, lo que llama la atención es cómo se refiere usted hacia la niña y con sus llantos de fondo...
Es injusto para mí y también para mi familia, porque los actos humanos generan muchas consecuencias. Es injusto primero porque yo estoy realizando medidas en forma personal que deberían ser aplaudidas, perdone que pueda resultar una arrogancia, pero no lo es, porque esa fue mi motivación cuando yo concurse el cargo. Lo que hice estoy perfectamente habilitada y está dentro de mi facultades, no hice ninguna cosa indebida y parece algo incorrecto porque está a propósito creado así, como otras de las tantas cuestiones que en este expediente se ven de cómo se intenta manipular a la Justicia. Pero la Justicia en este caso salió adelante, porque la niña está con la mamá bien cuidada. No hay ninguna razón para que la ciudadanía deba preocuparse. La nena no llora por mi presencia ni por la presencia de la mamá, llora porque está cautiva de una situación como rehén, en la que los padres no están pudiendo cumplir adecuadamente y generosamente el cuidado que le tienen que dar en conjunto a la niña. Sí lloran, muchas veces lloran, no solamente en mi juzgado, en todos los juzgados de Familia, porque así es la problemática. Quienes están en la materia saben que eso ocurre a menudo. No puedo pretender que la niña cumpla órdenes judiciales, jamás ha sido mi temperamento y estoy convencida que no es así, porque los que tienen que cumplir son los adultos. Qué es lo que resulta tan alarmante, que la nena lloraba, sí claro, porque la nena está atrapada por la conducta que ponen los adultos que están alrededor, que no colaboran. Eso le produce mucha angustia. Y eso yo lo corroboró porque a los cinco minutos estoy en la casa de la mamá y la niña no lloraba, estaba tranquila y hablé ahí si con ella para que ejerza su derecho de ser oído, pero luego de haber cumplido con mi deber, que era rescatarla de donde la tenían como rehén.

Anunciaron que van a presentar un pedido de jury en su contra...

Cada uno tiene que ser responsable de sus actos y asumir las consecuencias de ello, la verdad que desconozco cuáles serían las motivaciones yo he actuado siempre dentro del marco legal, en el ejercicio legitimo de mis funciones y la verdad es que no encuentro cuál sería la cuestión que se plantearía, más bien me parece todo esto una cuestión mediática que tiene otra suerte de connotaciones las que no quiero entrar, pero cualquier ciudadano que esté atento puede advertir. 
 

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