Industria maderera, con potencial, pese a la recesión

Más allá de los vaivenes del dólar y de lo que ocurra con la vida política en 2019, Salta necesita enfocar su futuro en la producción, el empleo y la educación laboral.

Porque el futuro depende de las estrategias a largo plazo y a la capacidad por dejar de lado las mitologías ambientalistas.

El potencial forestal de la provincia es formidable.

Un informe del Gobierno nacional, en 2016, determinaba tres áreas de actividad maderera, con una extensión de 9 millones de hectáreas:

* Zona A: Orán

* Zona B: San Martín, Anta y Rivadavia

* Zona C: Salta capital, Metán, Rosario de la Frontera, La Caldera, La Viña, Cerrillos, Gral. Gemes, Chicoana, Guachipas, Cafayate.

Las especies del bosque chaqueño que más se utilizan son quebracho y algarrobo; en la selva subtropical, cedro, lapacho, roble, tipa colorada, cebil colorado.

Buenas perspectivas

Más allá de la transitoria parálisis de la industria maderera, que como toda la actividad en la provincia requiere políticas, estímulos, infraestructura y crédito, las perspectivas pueden ser alentadoras.

Esto, a pesar de que a nivel nacional no se entiende plenamente la dimensión de la actividad dentro de un proyecto de desarrollo: el vicepresidente de Parques Nacionales, Emiliano Ezcurra, sostuvo una vez: "La Yunga llega hasta donde yo quiero". Era 2004 y él era activista; ahora es funcionario.

Un informe reciente de la FAO destaca las perspectivas para la actividad forestal en todo el país, tanto en lo relacionado con el bosque nativo como con el bosque implantado. El bosque chaqueño, incluido el de Salta, representa más del 70% del bosque nativo argentino, contiene una oferta de madera 3,4 millones de m3 por año y un consumo de 1 millón de m3, siempre y cuando se ordenen y gestionen de manera sustentable estas masas forestales.

Las perspectivas futuras indican una sobreoferta respecto del consumo. Con tecnologías y manejos apropiados para esta superficie, esta tasa puede llegar a duplicarse. Estas posibilidades son absolutamente compatibles con la normativa de la ley nacional de Bosques y la ley ambiental salteña 7070, mal que le pese al ambientalismo porteño.

En Salta la implantación de árboles exóticos se reduce a 8.500 hectáreas y la maderera ocupa el octavo lugar entre las actividades productivas. No obstante, un proyecto de desarrollo agroindustrial puede tener un soporte en la madera.

Ley de promoción

La Asociación Forestal Argentina (AFOA) solicitó a los legisladores la prórroga de la ley de promoción forestal N´ 25.080, que financia la expansión y manejo de las plantaciones forestales y el enriquecimiento de los bosques nativos. "Esta ley, que vence en enero de 2019, promueve el apoyo por medio de aportes no reintegrables a 3000 pequeños y medianos forestadores que abastecen a más de 7.000 pymes madereras", advirtió el presidente de AFOA, Osvaldo Vassallo. Las razones para mantener la promoción forestal son:

* Los árboles son el método más eficiente para mitigar los gases de efecto invernadero.

* La madera es una materia prima natural, renovable, reciclable y con carbono neutro.

* Consolida y genera empleo en las economías regionales.

* Generador de divisas para el país.

* Industrialización: La madera permite desarrollar industrias proveedoras bienes renovables y reciclables. La disponibilidad de madera permite la expansión de su uso en construcción, energía renovables, muebles, pisos, papeles, textiles, y con ello, reemplazar el uso de minerales, plásticos combustibles fósiles, y materias primas no sustentables.

* Altas posibilidades de crecimiento.

* Preservar el bosque nativo y desarrollar implantaciones. Los bosques nativos tienen valores que superan el de la madera, como protección de la biodiversidad, de suelos y cuencas de agua. Se requieren sumar 7 millones de ha. de plantaciones cada año (en el mundo) para acompañar el crecimiento de la población y la sustitución de madera de bosques nativos, de aquí al 2050.

Mirando a 2020

La actividad maderera garantiza la recuperación del bosque nativo que se puede fortalecer con la eliminación de flora exótica, cuando corresponda, y con la reintroducción de especies autóctonas. La FAO pone de relieve las posibilidades que ofrece la genética. Ieral y AFOA sostienen que una explotación sustentable triplicaría en 10 años el volumen producido. En 2020, el sector estaría generando unos 97 mil puestos de trabajo adicionales, a lo que habría que sumar el empleo nuevo en el sector de muebles. El déficit comercial de US$425 millones pasaría a un superávit de US$540 millones.

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