“Más de la mitad de los respiradores se alquilan”

El médico oftalmólogo Darío Flores es uno de los candidatos a ocupar la gerencia del hospital San Bernardo. El especialista ingresó al centro sanitario en 2003. Fue subgerente de la actual gestión, a cargo de Ramón Albeza, desde febrero de 2016 hasta noviembre del mismo año. Desde marzo de 2017, es gerente general del hospital de La Merced. 
Su propuesta tiene tres pilares: capacitación, distribución de recurso humano e infraestructura y manejo adecuado de la productividad. Según dijo, busca transparentar los manejos de dinero del hospital.
.
Si empezó la gestión con la gerencia actual, ¿por qué ahora presenta otra lista?
(En 2016) yo me presenté primero como candidato. Me impugnó el gerente anterior, Hugo Sarmiento Villa, porque decía que no reunía los requisitos necesarios, aunque en verdad sí los tenía. Entonces me junté con el doctor Albeza, le pasé todos mis votos y lo hice ganar. Cuando estaba desempeñándome como subgerente, empecé a ver una serie de irregularidades en el manejo de accidentología y pedí una auditoría para que se esclareciera eso. Por eso, me sacaron. Después, se corroboró que era como yo había dicho, porque en octubre del año pasado el gobernador Juan Manuel Urtubey sacó un decreto para intervenir el área de accidentología, desplazó a los abogados que estaban ahí y puso dos abogados interventores. Todo, sobre la base de la auditoría que yo había pedido dos años atrás.

¿Sigue notando irregularidades en el hospital?
Desconozco cómo se siguió manejando el área y si la auditoría fue efectiva, porque ya no formo parte de la gerencia. Hay una serie de negociados en el hospital y bastante irregularidad. Cuando empecé a observar esas cosas, los empecé a molestar y en noviembre me sacaron. Por eso, uno de mis lemas es una gestión transparente, de puertas abiertas, defendiendo al hospital y a la salud pública. 

¿A qué se refiere con transparencia?
Quiero transparentar todo el manejo de fondos del hospital, que es de autogestión. Si bien depende del Ministerio (de Salud Pública), el hospital puede recaudar dinero por las atenciones que hace. Lo que recauda se reparte entre los empleados y queda dinero en el hospital para ejecutar algunas obras y para pagar contratos. Todo eso hay que transparentar, porque conozco bien el manejo y es bastante plata. Hay deudas que el hospital siempre tiene a su favor, que nunca han sido gestionadas correctamente. 

¿Qué otras cosas le llaman la atención? 
En el hospital no hay fotocopiadoras propias ni ambulancias propias; a todas hay que alquilarlas. Más de la mitad de los respiradores se alquilan. ¿Cómo puede ser que se alquilen los respiradores y no se compren con la misma plata que ingresa al hospital? Con todo el dinero que se maneja, pienso comprar equipamientos propios para que sean del hospital. Hoy, muchos son alquilados o prestados. 

¿Qué otros proyectos tiene?
Yo resumo mi gestión en tres pilares. El primero es la capacitación. El hospital tiene fondos propios para capacitar al personal, que vienen del plan nacional Sumar. Nunca es claro el manejo y nunca se usa esa plata para capacitación. La distribución de ese dinero tiene que estar al alcance de la gente del hospital para que tenga iguales oportunidades. 
El segundo pilar es la redistribución del recurso humano. Hay gente muy capacitada, que está desperdiciada, y gente que no está capacitada, que por amiguismo, conocidos o por “hija de” cumple una función jerárquica en el hospital. Además, se necesita una redistribución edilicia. El tercer pilar es la productividad, que mencioné antes: transparentar los manejos para que todo el dinero que se recauda vuelva al hospital, para los empleados y la infraestructura.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...