Se torna sospechosa la fuga de nueve presos en Santa Fe

La Justicia y la Dirección de Asuntos Internos de la Policía de Santa Fe tomaron declaración ayer a los diez agentes del Servicio Penitenciario (SP) involucrados en la fuga de nueve presos ocurrida en proximidades de la ciudad de Rosario, para determinar si existió negligencia o complicidad del personal, informaron fuentes oficiales. Esas son las dos principales hipótesis que barajan los investigadores sobre la evasión de nueve presos durante un traslado, ocurrida al mediodía del miércoles en el kilómetro 1,5 de la autopista Rosario-Santa Fe, dijeron a Télam voceros del caso.

Tres de los nueve reclusos evadidos fueron recapturados ayer mismo y los seis restantes eran continúan siendo buscados, dijeron las fuentes.

El gobernador provincial, Miguel Lifschitz, consideró a la fuga como "un hecho desgraciado", y agregó que "se está investigando si hubo alguna responsabilidad por acción u omisión de los agentes del Servicio Penitenciario".

Señaló que seguramente "en los próximos días se va a detener al resto" de los prófugos que lograron escapar del minibús del Servicio Penitenciario. Descartada la hipótesis de la emboscada contra el micro de traslados, la fiscal de Violencia Institucional, Karina Bartocci, y Asuntos Internos indagaron ayer a los agentes para determinar si habían actuado con negligencia o complicidad.

Según voceros del caso, el micro del SP se detuvo sobre el kilómetro 1,5 de la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura de la localidad de Granadero Baigorria, por decisión de su chofer, sin intervención de terceros. "Creemos que de las declaraciones vamos a poder determinar por qué razón se detuvo el minibús y si los presos estaban o no esposados", dijo a Télam una fuente oficial.

Una hipótesis consiste en que los presos iniciaron un incendio dentro del camión de traslados o se golpearon dentro del mismo para que el chofer lo detuviera. Cuando los agentes abrieron las puertas de la parte trasera los golpearon, les quitaron cuatro armas y, tras un breve tiroteo, luego escaparon.

La investigación determinó que los dos autos empleados en la fuga, un Fiat 147 y un VW Suran, fueron robados por los evadidos para continuar huyendo. Ambos vehículos fueron encontrados abandonados en la zona norte de Rosa rio.

La Policía recapturó el mismo miércoles a Diego Alfonzo (25, identificado originalmente como Diego Sosa), Nahuel Arce (26) y Alberto Augusto Quiroz (42). El primero cumple una condena por robo calificado y los dos restantes por homicidios. En el micro eran trasladados 13 presos que habían estado en la Unidad 3 de Rosario en visitas familiares a su lugar de alojamiento, la cárcel santafesina de Coronda.

La Policía buscaba intensamente a seis de los nueve presos que lograron escapar mientras eran trasladados en un minibús por la autopista Rosario-Santa Fe a la cárcel de Coronda.

Las autoridades locales descartaron totalmente que la fuga se haya producido en el marco de una emboscada que incluyó un tiroteo, como había informado un parte de la Unidad Regional 2 de Rosario.

Según indicaron voceros del Ministerio de Seguridad provincial, el incidente se produjo cuando personal penitenciario detectó humo en el sector del transporte en el que se encontraban los trece presos que eran trasladados. El vehículo se detuvo en un sector de la autopista cercano a Rosario y cuando procedieron a verificar la situación algunos reclusos se les abalanzaron y lo despojaron de sus armas para luego escapar.

Los que no huyeron

Cuatro de los presos se abstuvieron de escapar, mientras otros nueve se valieron de autos robados a punta de armas de fuego: un Volkswagen Suran y un Fiat 147, que fueron encontrados poco después.

Los presos que se fugaron eran Alfredo Patricio Rojas, Hugo Alberto Peralta, Alberto Augusto Quiroz, Carlos Andrés D'Angelo, Leandro Ubaldo Cabalie, Alejandro Andrés Candia, Mariano Ezequiel Cardozo, Nahuel Arce y Diego Alberto Sosa. Por la tarde del miércoles fueron recapturados Arce y Sosa, mientras que en horas de la noche lograron dar con Quiroz.

Los detenidos habían sido llevados a Rosario para recibir en esa ciudad la visita de familiares, y cuando se produjo la fuga eran trasladados de regreso a Coronda por la autopista Rosario- Santa Fe.

El hecho comenzó a ser investigado por la fiscal Karina Bartocci, de la Unidad de Violencia Institucional, y por agentes de la división Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad provincial. Según trascendió, se investiga si hubo connivencia por parte de los penitenciarios, mientras que en principio se habría establecido que no se cumplieron pautas de protocolo, como que los presos sean trasladados esposados y el hecho de que no se justificaría la detención del vehículo.

Iban sin esposas

En principio se pensó que se había tratado de una emboscada al micro que trasladaba a los presos. Tanto el fiscal Maximino como el ministro de Seguridad de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, deslizaron que los hechos no habrían sido de esa manera, publicó ayer el diario Clarín. “La hipótesis de la emboscada no es la más probable”, se despachó el fiscal de Flagrancia a cargo del caso. Y acotó un dato que podría dar una explicación más coherente a la teoría que va tomando fuerza entre los investigadores: algo pasó adentro del micro que llevaba a los presos que culminó con la fuga.

“Deberían haber estado esposados”, dijo Maximino. Las palabras del fiscal confirmarían que los 13 presos no iban reducidos como deberían durante el traslado. Angel, un testigo que pasaba por el lugar y vio casi todo, contó en diálogo con TN un dato revelador: “Cuando vi que los policías salieron a correr detrás de los presos, me adelanté y uno hacía señas”, dijo.

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