Bárbara Lombardo: "Badur es una gran oportunidad para conocer el talento salteño"

La nueva película de Rodrigo Moscoso será una verdadera revolución en la pantalla grande: íntegramente rodada en nuestra provincia y con huellas claras de la más potente salteñidad urbana, el film presenta una historia de amor lejos de los lugares comunes y con una atractiva originalidad.
Con un auspicioso preestreno en el Bafici, la cinta del creador de “Modelo 73” desembarca en los cines el próximo 23 de mayo. Allí, Juan conoce a Luciana en el peor momento de su vida. Juntos entretejen, casi por accidente, una relación inusual y atípica. Esta comedia los enreda en un mundo de mentiras que se acumulan sin control, pero donde también se ve el valor de la amistad y de los lazos entre padres e hijos. Mientras, los enamorados viven en su propio universo: el local en desuso de un comercio que hace tiempo perdió su apogeo, servirá de escenario para dos jóvenes que buscan encontrarse a sí mismos. 
Antes del estreno del film, que todo salteño debería ver, El Tribuno dialogó con Bárbara Lombardo, quien aseguró, entre otras cosas que el cine debería ser más federal. 

Badur hogar tiene la particularidad de que no es una película clásica como las que se filman en provincias diferentes a Buenos Aires, con muchos paisajes, ¿cómo fue la experiencia de filmar en Salta?
  Sí, es cierto. ¡Mi experiencia en Salta fue buenísima! Me encantó conocerla, me hice muchos amigos y amigas y tengo muchas ganas de volver y de recorrer. Me encantó conocer un poco de la cotidianeidad, la ciudad y los paisajes, entender más de nuestra historia, ver lugares que uno conoce quizás por leer algún libro en la escuela. Me encantó San Lorenzo, también estuve en Colomé y me pareció maravilloso el Museo de la luz. Me costó llegar pero fue bárbaro. Creo que pasé por Cachi a la vuelta, y la verdad es que me quedé con ganas de volver.
¿Qué cosas tenés de tu personaje? Luciana es una porteña pero no tan típica...
 Quizás lo que tengo en común es que voy para adelante y me lanzo a la experiencia. Por momentos digo “hay que hacerlo” y te vas dando cuenta qué es lo que surge mientras lo vas haciendo. A veces uno no puede anticiparse mucho. En lo que me pareció que es alejada a mí es que Luciana es una chica que tiene cero registro del otro, es ella y todo gira a su alrededor. Sobre todo en ese momento en el que ella está pasando por una crisis y saliendo de una relación difícil, y quiere divertirse y pasarla bien. Ella tiene esas ganas y con ese objetivo es que enreda a los demás en problemas, sin mucho darse cuenta.

 

La trama conjuga amor y mentiras... ¿Cómo construyeron ese cruce?
Lo trabajamos con ritmos, sobre cuál es el ritmo de las respuestas en el diálogo. Es muy importante, y sobre todo con la actuación. Están actorazos salteños como Nicolás Obregón, María Gracia Zandanel y Daniel Elías, son bárbaros y me encantaría volver a trabajar con ellos.
Gran parte de la película transcurre en un lugar que está como detenido en el tiempo. Vos experimentaste el pasaje de aquellas cosas antiguas a las actuales, más modernas y tecnológicas. ¿Cómo viviste ese tránsito?
Bueno, yo soy bastante fan de las cosas vintage, de los objetos antiguos, o incluso en la ropa. Mis platos son todos antiguos, y los fui comprando algunos en Egipto, por ejemplo, y otros que fueron de mi bisabuela. Me parece que son cosas de calidad, muy valiosas y muy bellas. Y la verdad es que hay un poco de eso que extraño, pero la transición es algo que por momentos disfruto mucho. El celular, Internet, me parecen herramientas maravillosas que me dejan conocer cosas que de otra forma no podría. Cómo por ejemplo, conocer museos que figuran en algunos sitios web, o googlear sobre algún artista o película, buscar en YouTube donde podés encontrar y ver cualquier cosa. Al mismo tiempo, también lamento un poco ese tiempo en el que uno salía y cuando volvía tenías los mensajes en tu casa. No estaba el celular y había algo del dejarse llevar por lo que pasaba y surgía en el momento.
Esta es tu primera película después de cuatro años, después de “Mientras Kubrick estaba en el espacio”. ¿Qué te produce el hecho volver al cine?
Tengo muchas ganas de seguir haciendo cine, por supuesto. De seguir haciendo proyectos que me gusten y que estén buenos, más allá de que sea cine o televisión.
¿Qué tiene que tener un proyecto para que te embarques en él?
Depende del momento en el que estoy, a veces quizás necesito trabajar y tengo que hacerlo, como todos. Pero, en general, me fijo en el guión, el elenco y el director. La propuesta visual y el equipo: saber quién es el director de fotografía, por ejemplo. A veces va todo superbien, y otras veces se da que lo tengo que hacer e igualmente sale todo buenísimo.
¿Tenés algún proyecto en mente?
Sí, estoy trabajando en la previa de otra película que empiezo a filmar en dos semanas. Ya estoy con los ensayos. La película se va a llamar “Ojos de arena”, y está dirigida por Alejandra Marino.
A propósito de tu gusto por lo vintage, ¿qué cosas te apasionan cuando no estas frente a la cámara?
Yo soy muy fan de estar con mis amigos y mis seres queridos, me parece re importante. Creo que es fundamental estar con la familia y compartir momentos. Y después me gusta mucho estudiar y aprender, alimentar mi cabeza.

"Me encantó conocer la cotidianeidad, la ciudad y los paisajes de Salta" 


¿Sos muy lectora?
Ahora estoy más con lo audiovisual, me está costando leer. El otro día lo pensaba, porque es un problema.
¿Te imaginás como directora?
Me encantaría. Ahora estoy capacitándome más en escritura, pero la posibilidad de hacerlo me parece una aventura. Por ahora estoy aprendiendo a escribir ficción.
Hablando de ficciones, ¿qué te parece que le aporta esta película al cine nacional? 
Creo que tiene una impronta muy del director, Rodrigo Moscoso, que es como su producto o hecho artístico. Aunque no es una comedia clásica, el género me encanta. También me encanta la estética de la película, y la situación de enredo de los personajes. Nicolás Obregón está increíble. Daniel Elías me emociona, y él ahora se ganó el premio al Mejor cortometraje en el Bafici. Creo que esta película le da oportunidad a actores no tienen fácil la posibilidad de llegar a todo el país y de que puedan mostrar en este caso, el talento salteño, como podría ser el talento de actores rosarinos o cordobeses. 
¿El cine debería ser más federal como industria?
Sí. Si no sucede, debe ser porque es difícil producir, pero tendría que ser así. Todos tendríamos que poder producir y filmar, y contar relatos de nuestra identidad, sea porteña, salteña o rosarina.
¿Qué le dirías a la gente que no se inclina tanto por el cine argentino?
Que nos den una oportunidad y que vayan a verlo. Que estamos todos tratando de hacer mejor cine y mejores productos y relatos. Entiendo que cada uno es libre de elegir lo que quiere, pero que entiendan que se hace con mucho esfuerzo y quizás se pueden sorprender.
 

 

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