Alba Flores: la estrella independiente y feminista de La Casa de Papel

La Casa de Papel dio el golpe. Y la serie española original de Antena 3 que dio la vuelta al mundo en Netflix contando en 15 capítulos en su primera temporada la historia de un millonario golpe impuso canciones, íconos, frases, estrellas y tendencias: el mono colorado, la máscara de Salvador Dalí, y las ciudades que identifican a cada uno de los ladrones: Moscú, Río, Denver, Oslo, Helsinki, Berlín, Tokio, Nairobi. Las dos últimas representando a las chicas atracadoras del teamÚrsula Corberó y Alba Flores, que se hicieron amiguísimas durante el rodaje de la primera parte de la historia.

Alba Flores , una actriz de sangre gitana. Foto: Fotonoticias.
Con Lola Flores, un símbolo de la cultura española. Foto: Fotonoticias.

La casa de las Flores

Pero hablemos de Alba Flores, no tan conocida como “la novia del Chino Darín”, pero con las mil y una referencias artísticas a sus espaldas si elegimos presentarla por sus antecedentes antes que por su propio trabajo. Alba Flores es heredera del músico Antonio “El Pescaílla” Flores y de la súper célebre cantante popular Lola Flores, su abuela. A su abuelo Antonio también le atribuyen un lugar como precursor de la rumba catalana, y sus tías -Rosario y Lolita- no se quedan atrás si de escenarios y afiches de shows y películas se trata. “No sé cómo sería haber vivido de otra manera –dice sobre ser “una Flores”- La gente te conoce por tu apellido, pero tienes que demostrar que hay talento y ganas de trabajar y evolucionar. Llevo el apellido Flores porque estoy orgullosa de mis raíces”.

 

En El tiempo entre costura, en 2013.

 

Las películas de su vida

Cuenta la leyenda que Alba González Villa (Madrid, 32 años) pensó correrse del camino artístico que lleva en su sangre y, en cambio, apuntó primero al laboratorio. Porque dicen que de chica quería ser científica y pasaba el rato haciendo experimentos y combinaciones raras con materiales que encontraba en la casa. Pero todo eso hasta los 13 años, cuando vio las películas Belleza americana y El club de la pelea que, según ella misma cuenta, marcaron un antes y después en su vida.  “Con American Beauty descubrí cómo el cine te puede producir y transmitir tantas sensaciones. Y El club de la pelea me conmovió por el modo de remover al espectador con una manera tan lúdica y divertida”, expresaba la actriz que en 2006 debutó en televisión en la serie El comisario. Después llegaron El síndrome de Ulises, El tiempo entre costuras, Cuéntame cómo pasó y Vis a vis, su primer gran salto en la que interpretaba a Saray Vargas de Jesús, una joven gitana sentenciada a una pena de 5 años de cárcel por homicidio. Su otra serie éxito ya va por la cuarta temporada. Mientras tanto, en la pantalla grande participó en El calentito, La memoria del agua -junto a Benjamín Vicuña y Elena Anaya- y Los managers. Además, hizo mucho teatro. “La casa del papel lo hago por dinero. Allí estoy trabajando, tengo un jefe y unos compromisos que me gusten más o me gusten menos, pero es un compromiso laboral. Pero ojalá pudiera llegar a poder vivir yo y mis compañeros del teatro independiente”, aseguró.

Con Úrsula Corberó, compañeras de elenco y amigas. Foto: Roberto Garver
Alba Flores en Vis a vis, su otra serie éxito.

Nairobi es feminista

Desde que en 2017 La Casa de Papel se transformó en éxito internacional y Alba Flores brilló en su rol de Nairobi, su nombre empezó a sonar cada vez más fuerte. Fue clave para el desarrollo de la historia –una falsificadora novata devenida en gran estratega, impulsada por el deseo de recuperar la custodia de su hijo y huir con él- y su romance con la pantalla conquistó a primera vista al público que de inmediato la identificó como una figura diferente en el elenco audaz, con un sentido del humor diferente y como una artista comprometida. De hecho, su personaje en Vis a vis ha sido muy celebrado por la comunidad gay. “Si se hacen las tramas adecuadas uno puede llegar bien hondo a la gente y servirles, aunque sea para respaldarles en decisiones importantes en sus vidas”, celebró la actriz también identificada con la causa feminista. “No sé si soy un icono feminista o no, pero creo que soy una participante de este movimiento y no de ahora, ya desde mis células. Como mujer no quiero mirar para otro lado y estamos repensando nuestras reivindicaciones. Pero lo de icono no me gusta porque este movimiento no pertenece a nadie y nos pertenece a todas las que participamos de él, incluso a las que se mantienen al margen”.

Alba Flores también formó parte de la popular serie española Cuéntame cómo pasó.

El matriarcado de Papel

“Creo que es el momento de escucharnos entre todas y ver cuáles son las necesidades que tenemos. Por supuesto, creo que ahora mismo la revolución será feminista o no será, pero también creo que las propias feministas tenemos que revisarnos los privilegios, porque hay mucha desigualdad entre las mujeres”, asegura Alba Flores, el personaje de la serie La Casa de Papel que viralizó la frase  “empieza el matriarcado”. “Igual que creo que el feminismo tiene que estar ligado a un movimiento más social de la vida y no tan capitalista, creo que el patriarcado es un pilar fundamental del pensamiento y hay que revisar muy bien qué supone eso, no vayamos a caer en lo mismo”, advierte la actriz que, mirando al futuro, piensa en una carrera más allá de las fronteras, aunque sugiere que “es tan madrileña” que le costaría dejar su ciudad por demasiado tiempo.

Alba Flores
Alba Flores en la premiere de la tercera temporada de La Casa de Papel, en Madrid.

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