Como en el 86: el capítulo emotivo del adiós al más grande de la historia

La despedida de Diego Armando Maradona arrancó en la madrugada tal vez con su capítulo más emotivo, y a la vez polémico, de lo que después se transformó en horas de la tarde en los conocidos incidentes que obligaron a suspender el velatorio público y acelerar el traslado del cuerpo al cementerio de Bella Vista, en la provincia de Buenos Aires.

Emotivo porque los primeros en despedirlo, además de su familia directa, incluido su hijo menor, fueron sus entrañables compañeros del éxito máximo de su carrera como futbolista: los campeones del mundo de México 86, y otros “mimados” exdirigidos, como Martín Palermo y Javier Mascherano, recientemente retirado del fútbol, además de su exrepresentante Guillermo Cóppola.

Y polémico porque en medio de la emoción se registró el incidente con la exmujer de Maradona, Rocío Oliva, a quien le cerraron las puertas de la Casa Rosada por orden de la familia del astro del fútbol mundial.

En un velorio íntimo, que comenzó en la madrugada del jueves y se extendió por casi cinco horas, el círculo del astro del fútbol se reunió en el Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada para darle el último adiós. El féretro con los restos de Diego Maradona llegó a la sede del Gobierno pasadas la 1.30 proveniente desde la casa velatoria, ubicada en el barrio porteño de La Paternal.

Las primeras en arribar a Balcarce 50 fueron las hijas de Maradona, Dalma y Gianina, junto a su exesposa Claudia Villafañe, en medio de un gran hermetismo respecto de cómo sería la ceremonia.

La organización del velatorio dispuso que la entrada de la explanada de la avenida Alem y Rivadavia fuera el sector de acceso para los visitantes especiales, entre los que se encontraron una gran cantidad de jugadores de fútbol.

Los campeones mundiales del 86 llegaron todos juntos: Oscar Ruggeri, Nery Pumpido, Ricardo Giusti y Oscar Garré se acercaron al cuerpo del 10 y recordaron las épicas del estadio Azteca que quedaron inmortalizadas para la posteridad. 

Los que se mostraron más acongojados fueron Ruggeri, con quien además de haber compartido tres mundiales con Diego, ambos fueron compañeros en el Boca campeones de 1981, y Pumpido, arquero de la Selección en 1986, quien dijo: “No lo puedo creer, estoy destrozado. Estoy bloqueado. Igualmente, todos sabíamos que en algún momento nos íbamos a encontrar con esta noticia. Es un golpe muy duro, no sabemos para dónde salir, es el día más triste de todos”.

Le cerraron la puerta a Rocío

La última pareja de Diego Maradona, Rocío Oliva, no pudo ingresar al velatorio íntimo que se realizó en la madrugada del jueves en Casa Rosada, debido a que no figuraba en la lista de personas autorizadas a participar de la ceremonia.

“No me dejan entrar. Le escribí a (la exesposa de Diego Maradona) Claudia (Villafañe) y me dijo que ella no manejaba la puerta”, vociferó Oliva indignada. Oliva arribó a la explanada de avenida Alem y Rivadavia minutos después de las 4 de la madrugada, pero ante la negativa de la familia Maradona se debió retirar sin poder despedirse su expareja.

En ese marco, Oliva calificó el episodio como “un papelón”, y precisó: “Al permiso lo tiene que dar Claudia. Todo el mundo está pasando, todo el mundo que quiere a Diego está pasando, menos yo. Fui la pareja de Diego durante más de 6 años”, recordó Rocío.
Entre lágrimas, la expareja del fallecido futbolista subrayó: “Le escribí a todo el mundo, pero nadie me da respuestas. Lo único que quiero es despedirme de Diego. Después habrá tiempo para hablar”, denunció.

La que también se hizo presente en la Casa Rosada a la madrugada, pero sí dejaron entrar, es Verónica Ojeda, otra de sus exparejas, junto con Dieguito Fernando, el hijo más chico de Maradona.
 

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