El viernes último, casi al cierre de las ediciones periodísticas de los medios gráficos, trascendía en los portales del sur del país la muerte de Omar Alvarado (33), uno de los delincuentes que violó a la salteña María Mercedes y mató a su hijo, Santino de 4 años, en la localidad de Puerto Deseado, Santa Cruz, el jueves 20 de febrero. Al parecer, según las fuentes, se habría suicidado en la celda donde cumplía la prisión preventiva. "Creo que terminó pagando lo que hizo", sostuvo en diálogo telefónico con El Tribuno David Subelza, uno de los hijos de la mujer ultrajada y hermano del menor asesinado.

David junto a sus padres, María Mercedes y Celso Subelza, y sus hermanos Daniela (26) y Franco (22), llegaron a Salta cinco días después del horror perpetrado al norte de Santa Cruz. Estuvieron en esta capital para trasladarse 24 horas después, tras la llegada del féretro de Santino, a su Rosario de la Frontera natal. "Sigo en Rosario, no me pude ir todavía por todo esto de la cuarentena -coronavirus-. Estoy trabajando con mi papá en la carpintería para de alguna manera paliar la situación económica que nos toca atravesar", apuntó el joven de 24 años.

Acerca del atroz hecho ocurrido el jueves 20 de febrero en la zona costera de Puerto Deseado, al norte de Santa Cruz, la mujer de 45 años caminaba junto a Santino (4) cuando fueron sorprendidos por los delincuentes en un lugar conocido como "Cueva de los Leones", David sostuvo: "Hay que llevarlo y superarlo de alguna forma y lo más rápido posible. A la que más le afecta es a mi mamá porque por momentos se acuerda y se pone muy mal. Escucha a los niños y se acuerda de mi hermanito, las pastillas la ayudan un poco pero por ahí se deprime y no tiene consuelo".

Hace más de tres años David Subelza vive en Puerto Deseado, hasta hace cinco meses era parte del Ejército pero lo dejó. Vive junto a su esposa y su hijo de tres años y se dedica a trabajos de carpintería y oficios en general. Cuando todo esto del COVID-19 llegue a su fin deberá regresar al sur, sabiendo que afrontará nuevamente un escenario trágico donde dos delincuentes violaron a su madre y mataron a su hermano menor. "Seguramente al volver a transitar por ese lugar -la playa donde ocurrió el horror- me voy a sentir mal pero tengo que volver", apuntó.

Al ser consultado por la muerte de Omar Alvarado (33), quien junto a un adolescente de 16 años fueron los autores del aberrante hecho, el joven salteño tiene sus dudas acerca de un presumible suicidio y a la vez reflexiona: "Me parece que terminó pagando lo que hizo, me entere lo que le paso a los pocos minutos, mis hermanos y padres también. Quizás pensó que le iba a ir muy mal en la cárcel o también se puede suponer que lo mataron, la verdad no sabemos, seguramente se está investigando".

Grupo de amigos

Después de haber dejado a su madre y su hermano en la playa, la tarde del jueves 20 de febrero, David volvió a su trabajo no sin antes fijarse que en el lugar no hubiera nada raro. "Me fije y solo había una pareja, estaba todo tranquilo", recordó. "Cerca de las 17.15 recibí una llamada de un número desconocido y me dijeron que mi mamá estaba internada".

Recuerda que tuvo que ir hasta el hospital y que los policías y profesionales de la salud no le querían anticipar nada del atroz suceso y buscaban la forma. Preguntaba insistentemente por su hermanito, "dónde está Santino" y le decían que estaba desaparecido y tenía que hacer la denuncia para que se abriera de inmediato una investigación. "Pense en poner en un grupo de amigos que tengo con quienes solemos jugar al fútbol, para que viralizaran lo de mi hermanito. Y, en ese momento, uno de mis posteó una noticia de que habían violado a una mujer y matado a un menor en la playa, eran salteños. Casi me muero, no podía creer, se trataba de mi mamá y mi hermano".

Sin saber, alguien en ese grupo de WhatSapp se anticipó a la horrible realidad que minutos después dejaría casi sin aliento al joven salteño. "En medio del horror tenía que sacar fuerzas para avisar a mi familia lo que había pasado, fue muy difícil y no sabía cómo hacerlo", sostuvo David Subelza.

Investigan la muerte de Alvarado

Fue hallado sin vida en el calabozo donde permanecía detenido.

Omar Alvarado, el hombre detenido con prisión preventiva acusado de violar a María Mercedes y matar a Santino en Puerto Deseado el 20 de febrero, fue encontrado muerto el viernes dentro de un calabozo y los investigadores tratan de establecer si fue producto de un suicidio.

Alvarado se encontraba detenido en la comisaría 4ta. de Caleta Olivia -fue trasladado allí luego de ser detenido en Puerto Deseado-, y la investigación por su muerte se encuentra ahora a cargo del Juzgado de Instrucción 4 a cargo de Gabriel Contreras, señalaron las fuentes.

El hallazgo del cuerpo sin vida se produjo durante la requisa que se realizó en una celda en la que Alvarado estaba alojado en soledad y sin recibir visitas. Los policías de la comisaría de Caleta Oliva inmediatamente dieron aviso al juez Contreras, quien ordenó la realización de la autopsia para determinar la causa de la muerte.

El informe policial indicó que Alvarado fue encontrado por el oficial de guardia que realizaba la correspondiente tarea de requisa. Había sido enviado por el juez Oldemar Villa, como una medida de seguridad para proteger su integridad ante las amenazas recibidas en Puerto Deseado.

El otro detenido por el crimen, un menor de 16 años, se encuentra alojado desde fines de febrero en el Instituto Almafuerte de Melchor Romero, en La Plata.

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