Wichis: urge ayuda para el hambre y las enfermedades de sus perros

En el Chaco salteño el hambre es el común denominador desde hace ya medio siglo, es el estigma, la cruz de todos... personas y animales. Mientras los gobiernos reparten alimentos y asistencia para evitar que se sigan muriendo los niños por la desnutrición, que en realidad es un eufemismo del abandono y la indiferencia sistemáticas, los perros (todos caschis y muchos) que acompañan fielmente a los wichis como una sombra, se han vuelto justo eso: esqueléticas sombras hociqueando el suelo, comiendo tierra, heces, lamiendo cualquier cosa... Con pulgas, sarna, garrapatas, parásitos internos, moquillo y toda clase de enfermedades, la piel se les pega a los huesos de las costillas configurando una nueva clase de canes: los ignorados.

Sus dueños quisieran alimentarlos para devolverles el favor de la compañía, de la protección contra las alimañas, y del abrigo que les propinan durmiendo juntos en los inviernos... pero ¿qué comerían ellos? La puja por el bocado es dolorosa en este monte chaqueño desafortunado.

Pedro Gallardo, un joven proteccionista salteño, publicó esta semana unas impactantes imágenes en su muro de Facebook. Contaba que su amigo Pedro Ceballos, quien trabaja en el Samec y viaja asiduamente a Santa Victoria Este se encontró en la comunidad wichi de La Vertiente Chica, 50 kilómetros al sur del municipio cabecera, con más de una docena de perros en una sola familia. Les pudo dar de comer, pero no le alcanzó para saldar ni los intereses de la deuda de hambre que mantienen los aborígenes del Chaco salteño con la jauría... la misma enfermedad de todos los canes del territorio wichi que ya se fueron al cielo... porque todos los perros van al cielo, dicen.

Apenados al extremo por esta realidad ineludible ya, y sumidos en la impotencia, los dos Pedro, Gallardo y Ceballos iniciaron una campaña para conseguir alimentos balanceados, arroz, sémola y medicación para desparasitar, al menos a estos animales en un viaje que harán el próximo sábado. Mejor sería si más adelante, pero pronto, un veterinario o dos o diez, quisieran sumarse a una cruzada solidaria grande para medicar, castrar y devolverles la dignidad a estos nobles animales que ya ni fuerzas tienen para ladrar.

"Pedro Ceballos es un amigo que trabaja en el Samec en Salta capital y piensa viajar la próxima semana a Santa Victoria Este para llevar la ayuda que logremos recolectar para todos, perros y personas, pero especialmente para los pobres animalitos porque mal que mal el Gobierno ya se está encargando de asistir a las personas, pero a los wichis no les alcanza para convidarles a los perros", dijo Pedro Gallardo en una charla con El Tribuno.

Proteccionista con los animales y solidario con las personas, Gallardo señaló: "Pedro va a volver a viajar a Victoria el sábado que viene y sería fantástico que la gente de corazón grande como son los salteños, nos hagan llegar donaciones para los perritos. Pueden dejarlos en la sede del Samec en calle España 1350 de Salta capital o también nos pueden llamar a los teléfonos 387 4090438 (Gallardo) o 387 4545666 (Ceba llos)".

Armar una gran cruzada

Pedro Gallardo apostó: “Nos gustaría armar una gran campaña con veterinarios particulares, estudiantes de Veterinaria de la Universidad Católica y gente del Gobierno provincial para viajar a hacer castraciones y darle atención sanitaria a los animales de los wichis; ojalá lo podamos lograr, necesitamos que nos llamen los que se quieran sumar”. Cada comunidad wichi del Chaco salteño tiene por lo menos 40 perros. Aman a sus animales, son parte de sus familias, de ese paisaje desolado... Incluso cuando crecen los ríos y los inundan, los wichis huyen con sus caschis, nunca los dejan ni los perros a ellos. “Los wichis les quieren dar comida, pero no tienen. Los perros son el reflejo de la realidad”, dijo Gallardo.

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