Hora de sumarnos a la era digital

Alrededor de 13,5 millones de alumnos de todos los niveles en Argentina no están asistiendo a clases; 44 mil establecimientos están con actividades mínimas y 970 mil cargos docentes designados que se ven imposibilitados de continuar con el dictado de clases presenciales. La prioridad en estos momentos es cuidar la salud de los argentinos, y, todo sucedió tan rápido, que garantizar la continuidad del aprendizaje durante la cuarentena no ocupa un lugar relevante en la agenda gubernamental.

Ian Morris, un destacado historiador actual, manifiesta: "La historia nos enseña que cuando la situación apremia, el cambio despega como un cohete". Y considera que esto podría pasar en el área educativa analizando algunos signos claros que se van manifestando y sobre los cuales vamos tomando conocimiento.

Tecnología en la escuela

Otro renombrado biólogo del siglo XX, Stephen Jay Gould, manifestó que "durante largos períodos de tiempo todo permanece inmóvil, hasta que algún evento catalizador provoca una oleada de cambios", y quizás esta expresión pueda aplicarse para hechos que están ocurriendo ahora y son inéditos y que se están potencializando en el área educativa con la utilización casi desesperada de los recursos digitales para hacer posible la continuidad del servicio educativo.

Ante la inexistencia de una estrategia oficial para un escenario de contingencia no previsto como el actual, observamos asombrados la capacidad de reacción positiva de muchos actores educativos involucrados a nivel local y mundial inclusive.

Como la pandemia tiene alcance global vamos tomando conocimiento de experiencias inéditas relacionadas con el área en cuestión; decisiones que adoptan los gobiernos y/ o los establecimientos educacionales respondiendo a la urgencia provocada por el COVID-19 que marcarán un antes y un después.

En China, por ejemplo, lugar donde tuvo origen el flagelo, se inició inmediatamente una serie de alianzas con la visión de que le permitan la mayor experiencia de aprendizaje virtual de todos los tiempos.

El Ministerio de Educación de ese país organizó teleconferencias con todos los involucrados en el proceso educativo digital: los responsables de la gestión educativa de los distintos niveles, los proveedores de plataformas (para incrementar la banda ancha para atender en simultáneo a miles de usuarios) y herramientas educativas como así también los proveedores de cursos en línea, los suministradores de telecomunicaciones(para poder reforzar la conectividad a internet que permita la enseñanza en línea). En definitiva, a todas las partes interesadas en diseñar una estrategia que permita garantizar que todos los alumnos puedan acceder a las oportunidades de aprendizaje digital como forma de asegurar la continuidad del proceso de enseñanza y aprendizaje en todo el país.

Un mundo digital

De esta manera, más de 280 millones de alumnos continuaron con clases virtuales apoyando e incentivando a los docentes para que lo hagan posible de la mejor manera, acompañándolos para que apliquen metodologías flexibles y activas para este tipo de aprendizaje a través de información y consejos específicos utilizando programas en línea, dando prioridad a la problemática de los grupos más vulnerables de alumnos para que no queden rezagados. Llegaron hasta prever un sistema de evaluación de los aprendizajes de los alumnos de primaria y secundaria que les permita hacer ajustes en las planificaciones áulicas una vez que retomen nuevamente las clases normales.

Solo como dato de referencia, una de las plataformas puestas a disposición por el Gobierno chino autoriza la conexión simultánea de 50 millones de alumnos y docentes.

Citando otro ejemplo, en Estados Unidos más de 118 mil instituciones educativas cerraron sus puertas y 53 millones de estudiantes pasaron a la virtualidad previendo inclusive la entrega de dispositivos con contenidos digital.

En Argentina, las escuelas están a cargo de las provincias; sabemos que el Gobierno nacional puso en funcionamiento una plataforma online y la emisión de contenidos educativos por la televisión pública; no se hizo mención todavía, pero tal vez, en un futuro próximo sería deseable que se puedan sumar acciones utilizando en parte las más de 5 millones de computadoras entregadas con la política de inclusión digital Conectar Igualdad sumado a la construcción de 1.400 aulas digitales en todo el país; o el programa Aprender Conectados.

En Salta, como se puede

Son 1.226 establecimientos de los cuatro niveles (inicial, primario, secundario y superior no universitario) que permanecen sin clases; más de 410 mil alumnos que no pueden ir a la escuela y alrededor de 28.000 cargos docentes designados en toda la provincia.

El Ministerio de Educación local dispuso “Lineamientos ante la suspensión de clases-COVID 19”, que se pueden visualizar en su página web, y que, entre otras cuestiones, establece que se deberán desarrollar estrategias de enseñanza y aprendizaje utilizando las TIC con “las que se cuente” y el docente deberá estar en disponibilidad según requerimientos del equipo directivo; también que los docentes deberán re-planificar las clases que no se tuvieron en las semanas de cuarentena debiendo presentar en la unidad educativa el plan estratégico de trabajo al supervisor.

Con los lineamientos brindados hasta el momento en nuestra provincia, ante la imposibilidad del dictado presencial se deja bajo la iniciativa y liderazgo del docente qué va a hacer y cómo lo va a hacer (dependiendo de los recursos con que cuente y la calidad e innovación que esté dispuesto a realizar).

Es aquí donde se valora una vez más el compromiso con el que los docentes abrazamos la profesión: en este tiempo que llevamos sin clases muchos educadores pasaron a la virtualidad con una capacidad enorme de cambio, entusiasmo y de adaptabilidad a las circunstancias.

Al no contar la Provincia con una estructura digital desarrollada para todos los estudiantes de los distintos niveles, los docentes recurrieron en su mayoría, principalmente los de establecimientos de gestión estatal, a Google y las herramientas y aplicaciones que sugiere para aulas virtuales: Google Classroom; Google Drive Hang Out; etc.

Como contracara se van visualizado dificultades claves de estas experiencias tales como que el docente pueda contactar a todos los alumnos a través de las redes sociales; que no todos los alumnos cuentan con computadoras o celulares de calidad , o si lo tienen, que dispongan de un buen acceso a internet; que tengan wifi; que el docente conozca y aplique el mejor recurso (dadas las circunstancias); la falta de acompañamiento pedagógico y tecnológico oficial para con el docente en esta búsqueda ansiosa de soluciones que desea brindar a los alumnos para que no se queden sin clases y sin aprender; esto último quizás debido a que la urgencia de los hechos no dieron tiempo a que las Secretarías del Ministerio de Educación local, relacionadas con estas temáticas, pudieran poner un equipo virtual de acompañamiento “on line”, para resolver dudas y dificultades que se le van presentando a los docentes proactivos de los distintos niveles en el camino que decidieron emprender, por iniciativa propia, de continuar brindando el servicio educativo durante la cuarentena y apostando por la continuidad de la enseñanza utilizando TIC.

En los establecimientos de gestión privada, los docentes y alumnos, en términos generales, ya venían trabajando normalmente con plataformas educativas como recurso de aprendizaje activo; con el Coronavirus el uso de las mismas se intensificó aun más permitiéndole a los docentes la posibilidad de continuar generando espacios de aprendizaje y una comunicación activa con los educandos durante este período.

Educación a distancia

En el nivel superior universitario de Argentina hay 131 universidades con una matrícula de alrededor de 2,2 millones de estudiantes entre carreras de pregrado, grado y posgrado con cerca de 193 mil cargos docentes y 135 mil docentes designados. En este nivel se cuenta con información estadística de lo que involucra la modalidad a distancia; así se sabe que hay 410 carreras de pregrado y grado que se dictan totalmente bajo esta modalidad, las cuales seguramente siguen funcionando con normalidad; de las cuales 225 son estatales y 185 privadas. 

De los más de 155 mil estudiantes que cursan “a distancia” (sólo llega al 7% del total de matriculados), el 66% corresponde al sector privado y el 34% al sector público.

En nuestro país es la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) quien evalúa los Sistemas Institucionales de Educación a Distancia (SIED) de las universidades que deciden incorporar la opción pedagógica y didáctica de educación a distancia; alrededor de 100 universidades se presentaron cuando recientemente se abrió la convocatoria para aprobar los SIED y ya son más de 70 los que fueron aprobados hasta ahora entre ellos el de la Universidad Católica de Salta -Ucasal- , siendo esta una de las casas de estudio más activas y pioneras en el mundo de la educación a distancia a nivel nacional además de tomar la oportuna decisión de digitalizar el 100 por ciento de sus cátedras presenciales ante esta situación de pandemia global, para garantizar a los alumnos la continuidad de las clases en todas las carreras además de impulsar y facilitar el teletrabajo para el personal administrativo y de gestión de la institución para que la atención de trámites y gestiones administrativas continúe con normalidad.

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