Municipios
Preocupan las langostas entre Anta, Metán y Rosario de la Frontera
El último registro fue el martes por la tarde en la zona de El Tunal.

Una gran preocupación existe entre vecinos y productores por la aparición de mangas de langostas entre los departamentos de Metán y Anta.

El último registro de la plaga las ubica en inmediaciones del río Juramento a principio de esta semana.

Los registros fueron confirmados por José María Capuzzelo, quien es coordinador de Producción de la Municipalidad de Metán y viene trabajando para la conformación de una nueva "Comisión de Langostas".

"Se las han observado en el pueblo de El Tunal en la tarde del martes y hay registros con anterioridad en la zona del departamento Anta", dijo Capuzzelo a El Tribuno.

En el sur de Salta hay cultivos de trigo y los productores se preparan para encarar la producción de primavera.

"A la provincia de Salta ya han ingresado tres mangas de langostas desde Paraguay. Ya se hicieron controles de la plaga en Anta y en Colonia Santa Rosa", confirmó.

Los que observaron el paso de los insectos en El Tunal, departamento Metán, quedaron alarmados, ya que la extensa manga tardó alrededor de 20 minutos en cruzar por el pueblo, que se encuentra cerca del emblemático río Juramento.

Parecían extinguidas

Una plaga que parecía que se había extinguido en la década del 60 volvió a resurgir en el sur de la provincia de Salta en 2017 y tuvo preocupados a los productores de la zona, que comenzaron a organizarse para combatir a los insectos.

En esa oportunidad se habían observado mangas o focos de la llamada langosta voladora o sudamericana (Schistocerca cancellata) que se encontraban en la zona del paraje Tajamar, al este de San José de Metán.

También destacaron que hubo ataques a cultivos de trigo en la zona de Río Piedras y a algunos álamos en el paraje Paso del Durazno, en Metán.

Pero además la situación mantuvo alerta a otros emprendimientos importantes de la zona, como la producción de arándanos en Yatasto.

En ese sentido, los trabajadores del campo se comenzaron a organizar para luego hacer fumigaciones para combatir a los insectos. La situación también afectó a los productores apícolas en la zona de los parajes Tajamar y Santa María, en Metán, ya que los insectos arrasaron con toda la flora.

En los últimos años los registros de ataques a cultivos continuaron en los departamentos del sur y sudeste provincial.

Los agricultores de entre 70 y 80 años de vida tienen memoria del terror que sus mayores les transmitían por las mangas de langostas que asolaban los campos de todo el norte y centro del país.

Y gracias a las intensas campañas de fumigación ordenadas por el gobierno de Perón, que se hacían en avión y con DDT, a comienzos de la década del 50, la plaga fue desapareciendo hasta que en los 60 se la dio por superada.

Hoy es nuevamente una amenaza para los cultivos de gran parte del país.