“Lo vivido en el año anterior, me hizo aprender a estar sin planear nada”

Feliz, sonriente y recién instalada en una casa que alquiló para pasar unos días de vacaciones en el Gran Buenos Aires, Griselda Siciliani festeja su primera nominación a los Premios Goya.
La actriz no sale de la emoción tras haber sido una de las elegidas para la categoría revelación en uno de los galardones más importantes de España. No es para menos: hace tiempo que Griselda fantaseaba con la idea de volver al cine. Y fue nada más y nada menos que el director catalán Cesc Gay quien la sedujo con la propuesta de Sentimental. El filme -que se terminó de rodar días antes de que estallara la pandemia- cuenta con Belén Cuesta, Alberto San Juan y el multipremiado Javier Cámara.
“Siempre me voy moviendo por el deseo -le dice a Teleshow-. Por supuesto que hay algo que jamás podré dejar: el escenario. Pero tenía muchas ganas de hacer cine y nunca había encontrado el proyecto, ni la película que fuera para mí, ni el personaje. Había tenido muchas propuestas. Hice El último Elvis, con Armandito Bo, su ópera prima, y esa fue una experiencia tan hermosa que después me costaba elegir alguna otra cosa. Cuando vino mi manager con la propuesta de Cesc Gay, me fascinó”.

La película ya se estrenó en España. Cuando se estrene en la Argentina ya vas a tener el Goya en tus manos...

¡Ay, ojalá! Te juro que parece trillado, pero ni siquiera lo pienso porque yo siento que ya gané. Estoy hablando con vos y te estoy dando la nota como que gané. Estar nominada es muchísimo.

¿Cuál fue el mensaje de felicitación que te puso más contenta una vez que llegó la nominación?

Muchos. Bueno, en principio los de mis compañeros de la película porque se vuelve una cosa muy interna: las nominaciones son nominaciones de todos. De hecho, está nominada a mejor película, mejor guión adaptado, Javier a mejor actor y Alberto San Juan como mejor actor de reparto.

¿Qué aprendizaje te dejó este año que pasamos?

Aprendizajes, miles. Y también incertidumbres. Y locura y todo. Llanto y alegría, también. Agradecimiento por la que te toca. Porque debo decir que estoy sana, mi familia está sana, y viendo alrededor que muchos tuvieron que despedir a seres queridos, muchos la pasaron mal. Y aprendizaje, para mí en lo personal, por mi tipo de neurosis: me hizo aprender a estar sin planear nada. No se puede planear, incluso teniendo planes. Todo lo tomás con pinzas.

¿Cómo te llevaste con sus clases virtuales?

Pésimo, pésimo. Yo, además, soy cero virtual. O sea, para hacer este Zoom tengo que concentrarme muchísimo.

¿Te enojaron las versiones sobre Pocho Lavezzi?

Creo que me lo han preguntado tanto ya que me da vergüenza porque además él tiene una novia. Es un amigo. Yo puedo contestar con humor pero después me da un poco de pudor verme en el título y que esa persona se tenga que ver ahí.

¿Choluleaste a alguien alguna vez?

A Maradona. Siempre muy fan desde chiquita, tenía su foto en mi habitación. Me acuerdo del Martín Fierro, que yo lo vi cuando hizo La noche del Diez y estábamos en la misma categoría, revelación, y yo me acerqué a decirle que lo adoraba, que desde chica no sé qué, y fue muy hermoso, muy simpático, me dijo unas palabras hermosas, muy cálido. Estaba muy bien en esa época.

Este año tomó mucha exposición tu hermana Leticia. ¿Cómo lo viviste?

Con emoción. Cuando la veo contenta a ella no me importa lo que haga. Es mi hermana menor, somos seis; hago un trabajo para poder verla ya como la adulta que es, tiene 28 años. Pero es mi hermana chiquita y si la veo mal, me pongo mal. Y si la veo bien, me pongo feliz.

¿Cómo viviste como actriz, y con el vínculo que vos tenés, el año difícil que atravesó Polka?

Y sí, es doloroso. Siempre que un espacio así deje de existir o peligre su existencia es doloroso para todos. Por mi vínculo más por lo personal con Adrián (Suar), por estar atenta de que el papá de mi hija esté bien, y cómo le pega.

Por un lado es la empresa de su vida, pero además es una productora que cambió la forma de hacer televisión en la Argentina.

Sí. A lo que me pasa cuando pienso en Polka es que más allá de Adrián lo primero que me aparece es lo personal. Fue mi primera experiencia en televisión y fue tan buena que me quedé en la televisión. Yo estaba en el teatro, nunca pensé que me iba a gustar la tele. Así que me duele. Pero nos duele a todos por igual: a mí, por supuesto, me preocupa que Adrián esté bien.

Lograron armar una muy linda relación con Adrián como papás de Margarita y siendo familia. En ese querer que el otro esté bien, ¿quién de los dos creés que se banca más que el otro se ponga de novio?

No, me parece que los dos, eh. De hecho, bueno, ha pasado la vida, pasaron muchos años ya. Se entere uno o no, hay cosas que ocurren. No puedo contestar por él. Por mí, te diría que yo deseo que se enamore, que sea feliz, que esté con una mujer que lo ame, que lo valore, porque se lo merece.

¿Sos muy enamoradiza?

Sí, soy flashera. O sea, en cuanto hay alguien que es, es; y voy ahí como un caballo. Por eso es como que, no sé, tengo cierta tranquilidad. No estoy buscando, ni mirando a ver quién hay; no me ocurre.

¿Qué placeres culposos te permitís?

No soy muy culposa con los placeres. Que vengan, los permito. De todas índoles.
 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Espectáculos

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...