Norberto Ramírez: “Hay que testimoniar la memoria de nuestros creadores”

Norberto “Negro” Ramírez tiene oficio. Varios, en realidad. La conversación con El Tribuno comenzó entrecortada por la mala señal, justamente, con una persona especializada en sonido. Habíamos pautado la entrevista a propósito de la página Sonidos de Salta y ese proyecto nos llevó a hablar con el realizador de una extensa actividad ligada a los creadores de Salta, como documentalista y ahora como gestor de una página, sobre muchos otros temas.

Naciste en Buenos Aires y vivís en Salta desde el 85...
Correcto, hace mucho tiempo que estoy acá. Es más, allá mis amigos dicen “llegó el salteño” (risas), y tal cual. No se me pegó la tonada, pero sí algunas buenas costumbres que hay acá.

Tu tonada sigue siendo del sur, pero lo que haces tiene que ver con estos lugares...
Sí, el lugar me representa y me siento muy cómodo acá, con todas las aristas que tiene un lugar. Pero la diferencia es que lo elegí; entonces, estoy muy conforme y lo sigo eligiendo.

¿Cómo te definís?, ¿fotógrafo, sonidista, documentalista?
Mira, las definiciones no son lo más acertado en mí. Digamos... que soy un curioso y trato de explayarme en ciertos ámbitos. Profesionalmente, sí, me reclamo realizador audiovisual y soy diseñador de sonido, y luego también no me olvido de la fotografía ni del diseño gráfico ni de ciertas vinculaciones con la escritura, soy un buen lector, soy un melómano, músico frustrado, qué sé yo...

Eso me lleva a la ventana que se abre con Sonidos de Salta, ¿cómo nació esa página?
Sonido de Salta es un poco recoger el guante del paso del tiempo y también tiene que ver con una necesidad personal e interior de querer, sin grandilocuencias, testimoniar mi paso por este lugar. Entonces, digo, soy cercano a la literatura, soy lector y por default profesional soy muy buen oyente... y cuando cobraron cierto auge los podcast o empezaban a circular audios de escritores por internet, renegaba mucho por la calidad de sonido que tenían. De pronto eran extractos de entrevistas realizadas con un grabador malo o con un celular, y el documento como archivo valía, pero si hubiera tenido una calidad técnica apropiada valdría más, para mi modesto criterio. Entonces, empecé a hacer una lista y una selección muy arbitraria de escritores con los que tenía cierta familiaridad y otros que me fueron susurrando amigos y empecé a grabarlos y a sacarles una fotografía que enmarque su obra. Y entonces convoqué a escritores que presumía que estaba en peligro de no poder cumplir yo el trabajo de grabarlos. Y me apuré con los mayores. Y bueno así pude hacer cosas con Jacobo (Regen), con Kuky (Herran). Con (Roberto) Ovalle, con Benjamín Toro, con Raúl Rojas, con los que están y todos los que pretendo que formen parte. Pasa que es un trabajo arduo y muy lento para mi gusto. Me gustaría tener más recursos como para darle un ritmo interesante; de todos modos, creo que es un buen camino para hacer hincapié en aquello que decimos que es el patrimonio intangible que tiene un pueblo, una cultura. Y hay que testimoniar la memoria de los creadores desde mi modesto quehacer, que es el sonido, grabándolos y dejando testimonios de su obra en su voz; no que otro lo intérprete. Este fue el móvil básicamente.

Sí, hay páginas con lecturas, en tu caso recuperás las voces de los mismos creadores...
Claro, están los autores. No reniego de la posible interpretación de actores o locutores, pero me parecía que había que dar un salto más de calidad; no estoy inventando nada con esto. En algún momento la industria fonográfica se ocupó de grabar a Jaime Dávalos, a Manuel Castilla... Pero, me parece que fuimos medio ingratos con la mirada a nuestro alrededor cercano para poder dejar testimonio y archivo y un legado para el futuro inmediato de quiénes son nuestros creadores. Y, también me interesaba registrar cómo suena la ciudad donde vivo. Hay sonidos con personajes variopintos que en otros lugares del país ya no existen, como ciertos voceos de vendedores ambulantes o la maquinita de manisero, la celesta del afilador, la venta de tierra con altavoces. Este tipo de cosas que nos arrima y nos hace dar una idea más o menos de cómo es el sonido de la ciudad en este tiempo. Sé que, invariablemente, esto va a mutar, se va a modificar. Con el paso del tiempo, desaparecerán estas formas de venta, estos voceos, y la ciudad misma, desde que yo la habito, ha migrado su sonido natural. Hay mucha polución sonora de la que nadie se ocupa, al igual que la polución visual que hay. Hay obras magníficas de preservación y no se tiene en cuenta esto otro. No estaría mal que tomen nota el municipio, la Provincia en tratar de regular y controlar lo que sucede con los sonidos de la ciudad. Antes, y no estoy hablando de 1.000 años... hace 30 años, era posible participar de un concierto en la retreta sin mucha polución sonora por el tránsito. No estoy en contra del parque automotor, pero sí creo que se puede regular el acceso a ciertos lugares. Hoy es casi imposible sentarse, al margen de la pandemia obviamente, en un bar, en un banco de la plaza 9 de Julio para charlar. Hay mucha polución sonora.

En la página hay libros digitales, una forma de acceder a los escritores...
Sí, básicamente, insisto, no estamos detrás de la novedad, de ser originales, sino que estamos detrás de lo que creemos que ya es un hecho de las telecomunicaciones. El libro tal como lo conocimos no digo que desaparecerá, pero sí afronta los vaivenes de la crisis que atravesamos. Editar un libro con un contenido poco vendible es muy difícil y muy costoso. Entonces, esos costos los asumo junto con el escritor en ponernos a producir la grabación del contenido junto con la realización del libro en versión digital, en lo que se conoce como e-book o PDF. Y he lanzado como para hacer un “círculo virtuoso” tres títulos por el momento, con autores salteños a un precio bastante módico como para ver qué es lo que pasa. Mi idea es poder llegar a fin de año por lo menos con 10 títulos salteños, que estén en la internet, que es un ciberespacio desconocido, pero que a la vez pueda rebotar en lugares impensados. El resto del contenido de la página es totalmente libre, gratuito, se puede bajar. Es más, la idea es que mucha gente lo baje, lo comparta y lo difunda.

Libros digitales y audiolibros...
La idea es llegar a un momento en el que se pueda prescindir de la versión digital, pero por lo que estuvimos sondeando con nuestra primera experiencia con el Pajarito Sutti, la gente reclamaba igual la posibilidad de la lectura del poema. Bueno, decidimos hacer un diseño en una versión digital donde el Pájaro me sumó a la propuesta de su obra poder ilustrarla con fotografías mías y es lo que hicimos. Esta suerte de libro que titulamos “Ensayo poético fotográfico”, porque no es solamente ilustrar el poema, sino con los objetos mentados en cada poema hacer una puesta en escena con una estética muy particular, con fotografías en blanco y negro. Y lo pusimos en consideración de la gente en este volumen que se llama “La memoria de los objetos”.

En tu faceta de realizador, elegiste tres personalidades de Salta para hacer documentales, Ramón Vera, Jorge Lovisolo y Juan Botelli, ¿cómo fue el proceso?
El proceso fue, una vez más, arbitrario, y una vez más me considero un tipo de suerte. Yo tuve el debut cinematográfico como director anhelado por todo realizador. Yo no tenía un libro, no tenía una expectativa de esto, sino que trabajaba para una productora que se llamaba en ese momento Contrakultura, que dirigía Eduardo Montes-Bradley y era sonidista, y trabajé en varios largometrajes que él producida, que eran, justamente, de escritores. Eran pequeños ensayos filmados de la vida de los escritores, destinados al circuito universitario norteamericano. Luego de cobrar conocimiento ambos, de conocernos y de disfrutar mucho los rodajes, Eduardo me comunica que había decidido no contratarme más como sonidista sino como director (risas). Lo cual fue una sorpresa tremendamente agradable y, a la vez, que nunca creí del todo, tengo que confesar hoy. Así que un día me retó “bueno, elegí un escritor, un personaje de Salta, presentá un proyecto y lo filmamos”. Hice eso y por apuro y por decisión y por cercanía, se me ocurrió que el personaje ideal era Jesús Ramón Vera, y le propuse hacer eso y me financió la película. La única condición que puse fue que el estreno fuera en Salta, porque esa película iba a tomar vuelo por otros lugares. Eduardo reside en Estados Unidos. Y fue así. Él vino y fue una coincidencia muy rara porque justo en ese momento apareció el presidente del Incaa en Salta también. Y el estreno de “Kopla Vera”, por la convocatoria de Ramón, resultó algo inédito para el cine documental. Se había llenado la Casa de la Cultura y había quedado gente parada. Era algo realmente muy inesperado para mí y para el productor muchísimo más, porque me dijo “ninguna de mis películas tuvo esta convocatoria de gente”. Cuando presenta la película, me sorprende diciendo que ya tenía la decisión tomada de convocarme para una segunda película. Así que el estreno fue tremendo, y ahí ya fue cobrando forma otra visión. Dos personas que no tienen nada que ver una con la otra a “prima facie”, viven en el mismo lugar y cruzan la misma plaza, y este lugar los ha producido... Y elegí a Jorge Lovisolo y a Coco Botelli, lo que determinó una trilogía que me parece buena para ver por dónde pasaba en ese momento la creación salteña y que estuviera reflejada en estas tres películas. Eso me ha dado la posibilidad de cierta posición en el mercado documental y muchísimo orgullo en lo personal, porque pude retratar a esta gente muy valiosa para la cultura salteña.

Se puede acceder a ese material...
Yo no soy tenedor de los derechos. Montes-Bradley los tiene a través de su productora Heritage Film Project y la trilogía está a la venta en Amazon. Estos tres pensadores salteños, llevados de mi mano y de la productora, están en la Babel de los creadores que es Amazon como buscador y como plataforma de contenidos audiovisuales y literarios más importantes en el mundo. Y el productor, eventualmente, va liberando algunos títulos. “Kopla Vera” está liberado en Vimeo, y confío que con el transcurso del tiempo sucederá lo mismo con los otros documentales. De todos modos, fue muy placentera la realización y hubo un par de exhibiciones contadas con los dedos de una mano en semanas de cine o en el cineclub que coordinaban Ale Arroz y Mati Casermeiro...

¿Sonidos de Salta tiene auspicios?
La página tiene auspicios de amigos, pero no oficial. Son amigos que se solidarizan y que de pronto me ofrecen servicios a cambio, gente que colabora con equipamiento técnico, otros que sí necesito hospedar a alguien. Estoy en la época del trueque otra vez, ojalá todo se manejará así, ojalá las autoridades entendieran que lo que yo hago es “truequeable” por servicios, por lo que fuera... He tenido comunicación de la Secretaría de Cultura de la Nación, interesada en el proyecto, van a utilizar parte del material para un mapa sonoro de la Argentina. Lo que me interesaría, a su vez, es oficializar ciertos apoyos comprometidos que no se concretan. Creo que no se está viendo la utilidad y la importancia de la preservación del patrimonio que tenemos en los creadores... 

Sonidos de Salta

El Negro Ramírez da testimonio de su tiempo y de su lugar. Y lo hace de una manera poética. Con sus documentales y con Sonidos de Salta, sonidosdesalta.com. “A mí me gustaría llegar a un momento de seguir haciendo y produciendo audiolibros, y que la gente acceda a ellos de manera gratuita. Sería bárbaro ver de qué modo uno le puede pagar con pauta publicitaria o como sea a los escritores. Y, bueno, son procesos que llevan tiempo evidentemente”, dice. 

La página: https://sonidosdesalta.com/ 


 

Aparecen

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Espectáculos

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...