Sin margen de traslado: el encierro de los ocho rugbiers

Permanecen encerrados casi todo el día, se contagiaron de coronavirus, son repudiados por la población carcelaria y ningún penal bonaerense tiene lugar para recibirlos: los ocho rugbiers están alojados en la Alcaidía de Melchor Romero a la espera del inicio del juicio oral por el crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido hace dos años cuando Villa Gesell vivía una intensa actividad turística, ante decenas de testigos y frente a cámaras de seguridad que captaron el ataque.

Entre las 4.41 y las 5 de ese 18 de enero del 2020, en la Avenida 3 y el cruce con el Paseo 102 de esa ciudad balnearia se vivió una de las escenas más cruentas de violencia callejera que terminó con el crimen de Báez Sosa.

Fueron tantas las imágenes de cámaras de seguridad y de teléfonos celulares de turistas que registraron el ataque, que los agresores que quedaron filmados fueron identificados en muy poco tiempo y unas horas más tarde la policía logró la detención de los rugbiers Máximo Thomsen (22), Ciro Pertossi (21), Luciano Pertossi (20), Lucas Pertossi (22), Enzo Comelli (21), Matías Benicelli (22), Blas Cinalli (20) y Ayrton Viollaz (22).
Fuentes penitenciarias señalaron que los ocho detenidos están alojados en uno de los sectores que componen la Alcaidía Departamental La Plata 3, ubicada en la localidad bonaerense de Melchor Romero.

Se encuentran distribuidos en cuatro celdas contiguas con capacidad de dos cada una, y al igual que el resto de los detenidos, tienen acceso al patio de recreación, así como otras actividades recreativas, pero de una manera totalmente limitada.
“Están en una alcaldía que no tiene nada que ver con una cárcel. Lo único que hacen de esparcimiento es una hora por día en el patio, después están 23 horas encerrados en la celda”, aseguró un allegado a los detenidos.
Si bien la Alcaldía posee diferentes talleres para los reclusos, como por ejemplo de carpintería, en la actualidad se encuentran cerrados por protocolos contra el coronavirus.

Al respecto, una fuente consultada indicó que los ocho jóvenes se contagiaron el año pasado, “pero no dijeron nada para que no los internen”, reveló, y a su vez señaló que ya todos han sido vacunados contra el virus.

Visitas 

Al igual que el resto de los detenidos, reciben visita de sus familiares una vez por semana, los días jueves, cuando les proveen de mercaderías y artículos personales para su higiene.

Los rugbiers cuentan con un solo teléfono celular que comparten los ocho y con el cual se comunican con sus familiares mediante llamadas o mensajes de texto, ya que no tienen habilitada ninguna red social.
Una fuente de la investigación sostuvo que habían solicitado el trasladado de los detenidos a otro penal del Servicio Penitenciario Bonaerense, que cuente con mejores condiciones, pero se ha denegado ese pedido.
“Las familias pidieron el traslado, pero nadie se quiere hacer cargo de ellos. Ahí (en la Alcaldía) están seguros porque están juntos, en otras cárceles no les garantizan estar juntos”, relató la fuente consultada.

Por otra parte, desde el momento de su ingreso, se les efectúa un seguimiento médico y psicológico por los profesionales correspondientes.
Manteniendo el bajo perfil, los ocho detenidos imputados por el crimen de Fernando Báez Sosa “son respetuosos con el personal penitenciario”, indicó la fuente consultada, la que agregó que “no tienen ningún privilegio”.
 

El juicio recién será en enero de 2023

Por ahora serán citados 130 testigos a lo largo de 22 jornadas.

En octubre último, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, integrado por los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari, dispuso que el juicio oral contra los rugbiers se iniciará el 2 de enero de 2023, con la declaración de más de 130 testigos a lo largo de 22 jornadas, informaron fuentes judiciales.
Los ocho afrontan cargos por “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, delito que prevé la prisión perpetua.

Además, en el juicio se debatirán las responsabilidades penales de todos ellos por las lesiones sufridas por cinco amigos de Fernando que se encontraban con él cuando fue asesinado.

En la causa fueron sobreseídos otros dos jóvenes acusados de ser partícipes necesarios: Juan Pedro Guarino (21) y Alejo Milanesi (21). El crimen de Fernando se produjo entre las 4.41 y las 5 del 18 de enero de 2020, frente al local bailable ubicado en avenida 3 y paseo 102, pleno centro de la localidad balnearia de Villa Gesell, frente al boliche bailable “Le Brique”.

Según la fiscal Verónica Zamboni, los ocho jóvenes que serán juzgados “acordaron darle muerte” al joven estudiante de Derecho, y para ello “previamente, distribuyeron funcionalmente sus roles”, luego de que “minutos antes, al encontrarse en el interior del local bailable, tuvieran un altercado” con él, “quien se encontraba acompañado de su grupo de amigos”.

Representantes de religiones, en el homenaje

 

La madre de Fernando convocó al acto que se hará el martes en Villa Gesell. 


Al cumplirse dos años del asesinato de Fernando Báez Sosa, ocurrido a la salida de un boliche en la localidad balnearia de Villa Gesell, se realizará una oración interreligiosa en el lugar donde ocurrió el crimen con la presencia de los padres del joven.

“En homenaje en el segundo aniversario del asesinado de nuestro hijo, Fernando José Báez Sosa, el 18 de enero de 2022 hacemos una convocatoria en Paseo 102 y Avenida 3, donde se celebrará una oración interreligiosa por la paz, por la justicia y contra la violencia. Esperamos contar con la presencia de todas las personas que nos quieran acompañar ese día tan difícil para nosotros, muchas gracias a todos por el apoyo que siempre nos brindan”, dijo Graciela Sosa, madre de Fernando (18), en un mensaje.

La ceremonia será a las 19 frente al boliche “Le Brique” y contará con representantes de cinco religiones: la católica apostólica, la anglicana, del judaísmo, la musulmana y la mormona.

Cada líder hablará y presentará una cita o referencia religiosa por “paz, justicia y contra la violencia”.

Los oradores serán Monseñor Gabriel Mestre, Obispo de la Iglesia Católica de Mar del Plata; Eric Escala, Arzobispo de la Iglesia Anglicana en Argentina; Miguel Steuermann, Director de la Radio Jai en América Latina, en representación del judaísmo; María Inés Deluchi, representante de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones); Monseñor Dante Luis Bergonzi, de la Iglesia Católica Apostólica Argentina y el Imam Marwan Gill, presidente de la Comunidad Musulmana Ahmadía en Argentina, además de un pastor evangélico de la ciudad de Villa Gesell.

Por último, Silvino y Graciela, los padres de Fernando, dirán unas palabras, según informaron desde la organización del acto.
“El lema será ‘Amor para todos, odio para nadie’, y vamos a rezar por Fernando y por la paz, para condenar la violencia y el odio”, dijo Imam Gill, uno de los convocantes.

Además de los ocho rugbiers acusados, en un momento estuvieron investigados otras dos personas que luego fueron sobreseídas. 
Se trata de Alejo Milanesi, de 21, quien nació el 6 de enero de 2001. Fue detenido junto al resto de sus amigos, pero recuperó la libertad por falta de mérito. 
En el documento donde se solicita la elevación a juicio indica que “se halla en una zona más alejada del altercado”. El segundo es Juan Pedro Guarino (21). Nació el 29 de noviembre de 2000. Es hijo de un reconocido pediatra de Campana. Fue apresado junto a los otros rugbiers, pero fue excarcelado por falta de mérito.
 

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