Médicos de Tartagal denuncian  que "se perdieron" cajas de morfina

La información de que "se perdieron" o "desaparecieron" cajas con ampollas de morfina del hospital cabecera norte del área operativa XII llegó a El Tribuno por fuentes intrahospitalarias, por lo que este medio trató insistemente de comunicarse con el gerente del hospital Juan Domingo Perón de Tartagal, Santiago José Payo, pero infructuosamente ya que el directivo no respondió ninguna llamada ni mensaje de este medio, a pesar de la gravedad del trascendido periodístico. Nos "clavó el visto" y nunca contestó.

El dato inquietante se refiere al supuesto extravío, en principio, de morfina, una potente droga opiácea usada frecuentemente en medicina como analgésico de alto efecto. Esta droga fue nombrada así por el farmacéutico alemán Friedrich Wilhelm Adam Sertrner en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños.

Lo cierto es que los trascendidos desde el hospital Perón de Tartagal dicen que es "vergonzosamente evidente" la desaparición de este remedio para el dolor extremo de muchos pacientes, cuya presentación es en ampollas, en cajas de 100 unidades cada una, y cuyo costo total en salud pública superaría los 2 millones de pesos.

Si bien en los laboratorios de Argentina es una droga de un precio moderado pero fundamental para los pacientes terminales, en especial los oncológicos, la situación cambia radicalmente si el producto sale del país en cuanto al precio, que sube a niveles insospechados, a precio dólar.

Los mismos profesionales del hospital de Tartagal, quienes pidieron absoluta reserva de sus identidades, aseguraron a este medio que no es la primera vez que sucede.

"Al hospital de Yacuiba"

"No se perdió, se la robaron y la vendieron al hospital de Yacuiba (Bolivia), donde por el cambio de la moneda tiene un costo muy elevado. Y la morfina no es una droga que en el hospital la manejen las ordenanzas o enfermeras; solamente la maneja personal calificado", aseguraron, notoriamente indignados por la situación.

Este tipo de drogas (que para su compra requiere de recetarios especiales y archivados) precisaron además que en el ámbito hospitalario se guarda en la farmacia del nosocomio y es de responsabilidad del encargado de la farmacia.

Las sospechas

"Hay dos empleadas administrativas que tienen antecedentes, una de ellas era la que falsificaba facturas, lo que se descubrió cuando el gerente era el doctor José Fernández, pero todo quedó en la nada", aseguraron las mismas fuentes del hospital tartagalense.

La morfina es una potente droga opiácea usada frecuentemente en medicina como analgésico. Fue nombrada así por el farmacéutico alemán Friedrich Wilhelm Adam Sertürner en honor a Morfeo, el dios griego de los sueños.
 

El mutismo de los responsables del hospital Juan Domingo Perón, ante tan grave trascendido, no deja de llamar la atención, más en momentos en que precisamente un joven concejal de Tartagal, Nicolás Arce (un outsider de la política de la ciudad cabecera del departamento San Martín) donó las 24 dietas que le corresponden cobrar hasta diciembre de 2023 precisamente para mejorar la sala de pacientes oncológicos del hospital Perón sin obra social y ayudarlos a tener el tratamiento contra el cáncer que necesitan.

Unos 150 pacientes con cáncer

La morfina es una de las drogas más potentes utilizadas especialmente con los pacientes oncológicos en estados más avanzados de la enfermedad. En el caso de Tartagal son alrededor de 150 los pacientes que se encuentran bajo tratamiento, aunque, al ser el de Tartagal hospital de referencia, muchos de ellos provienen de otras localidades, como Salvador Mazza, Aguaray, General Mosconi y el departamento Rivadavia.

La sala de oncología del hospital Perón se encuentra ubicada sobre la calle Tucumán, a metros de la guardia, y está conformada por cuatro boxes donde los pacientes reciben los tratamientos prescriptos por los profesionales oncólogos.

La donación de las 24 dietas del concejal Nicolás Arce están siendo destinadas en principio para acondicionar la sala, dotarla de sillas y sillones más cómodos, en especial para los acompañantes de los enfermos, colocarle banners de colores, equipos de aire acondicionado y televisores para hacer un poco más llevadera la permanencia de los enfermos en ese espacio.

No solo para pacientes terminales

La morfina está encuadrada dentro de los llamados estupefacientes. Les permite a los pacientes con enfermedades graves descansar, vivir mejor y disfrutar más de su vida al controlar el dolor, siempre bajo estricto control médico. Y no es una droga que está reservada solo para moribundos o pacientes terminales, como se cree, si no que se indica en pacientes con dolor moderado a grave, el cual limita sus vidas. En Bolivia, la morfina entra en la ley de sustancias controladas, cuya distribución está prohibida o restringida a usos médicos y farmacéuticos, únicamente dispensables bajo prescripción médica.

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