¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

18°
22 de Febrero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Procesos innovadores para transformar espacios y cambiar la vida de los vecinos

El secretario de Desarrollo Urbano de CABA, Álvaro García Resta, expuso los proyectos que llevó adelante.
Sabado, 02 de diciembre de 2023 18:23

Álvaro García Resta, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), trazó un camino en el que la letra "P" tiene preponderancia: políticas públicas, planes, proyectos, procesos y personas. Ese es el engranaje por el que llevó adelante su gestión en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Y ahora seguirá con la administración de Jorge Macri.

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Álvaro García Resta, secretario de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), trazó un camino en el que la letra "P" tiene preponderancia: políticas públicas, planes, proyectos, procesos y personas. Ese es el engranaje por el que llevó adelante su gestión en el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. Y ahora seguirá con la administración de Jorge Macri.

El urbanista mostró un fuerte compromiso por el desarrollo comunitario, con el Estado como árbitro y mediador. Entiende que incluso deben generarse nuevos instrumentos jurídicos para poder avanzar en proyectos, siempre y cuando tengan transparencia.

En estos años al frente de la Secretaría de Desarrollo Urbano logró recuperar sitios que habían quedado obsoletos o sin uso para que los vecinos dispongan de nuevos espacios verdes y de recreación. Desde el caso del edificio "Elefante Blanco", en Villa Lugano, hasta el proyecto de la Manzana 66. Fueron cerca de 30 los planes que llevó adelante, con mucha participación ciudadana en el debate.

El jueves pasado, García Resta disertó en el Centro de Convenciones de Limache en el marco del ciclo Hablemos de lo que viene que organiza El Tribuno. "Debemos hacer ciudades para mejorar la calidad de vida de la gente", insistió.

El urbanista sostuvo que siempre debajo de cada plan debe existir una arquitectura del proyecto que lo haga sostenible. Eso consiste básicamente en política social, económica y el financiamiento. "Conozco muchos proyectos que no avanzaron porque no tuvieron esa base, eso que está por lo bajo. Cuando la gente demanda algo y el sector publico lo registra aparece el financiamiento. No es relevante un render si no tiene prioridad al sujeto", enfatizó. Destacó que eso incluso lo enseña a los alumnos de Arquitectura.

Con el edificio "Elefante Blanco", que incluso tuvo una película, se generó una gran transformación después de década de estancamiento. Allí, a través de reuniones, primero con vecinos, se planificó y avanzó en un espacio público para la recreación y a la actividad física. En ese lugar destacó que se construyó la sede del Ministerio de Desarrollo Humano. "No solo demolimos un edificio, demolimos creencias", añadió.

Todo el auditorio del ciclo lo siguió con atención. Ya que mostró con ejemplos contundentes cómo el Estado puede ayudar a mejorar la situación urbanística y dar respuestas a los vecinos, en vez de eternas excusas. Contó que cuando se reunían con los vecinos del Elefante Blanco para ver sus necesidades, la mayoría de los varones quería canchas de fútbol. Luego tuvieron encuentros con mujeres y las ideas se multiplicaron. "Vimos que es necesario un diseño urbano con perspectiva de género. Nos dimos cuenta que los espacios públicos no consideran las perspectivas de género. No estoy hablando de colocar un banco de un color determinado, sino de generar espacios desde otra óptica", reflexionó.

García Resta también contó el caso de la "Manzana 66", con la cual expuso las nuevas herramientas que llevó adelante para la transformación

Se trataba de una manzana de dominio privado, cerca de la estación de trenes de Once. Narró que allí los vecinos querían un espacio verde y público. Allí un grupo empresario quería hacer canchas de fútbol 5.

García Resta expuso que entabló conversaciones con los dueños del lugar y vio que no era una buena opción la expropiación, que además implicaba una millonaria erogación al Estado, unos 30 millones de dólares. "No era la manera expropiar. Entonces encontramos una salida: fue la primera ley de permuta. Le ofrecimos dar otro terreno. Le cambié un activo por un activo. Le dimos un terreno más chico en otra zona. Fue una operación de economía urbana", afirmó.

García Resta expuso que en CABA tienen la plataforma "Ciudad 3D" con datos abiertos para ver la capacidad constructiva de cualquier lote.

 

PUBLICIDAD