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Javier Milei se prepara para ir "hasta el hueso" y solo falta una semana

Una "ley ómnibus" de reforma del Estado entrará al Congreso Nacional. Ajuste, privatizaciones y reformas, el nuevo léxico de un "experimento social".
Lunes, 04 de diciembre de 2023 02:50

"No hay plata". La frase repetida como un karma desde las usinas mileístas parece ser el "leit motiv" libertarios a menos de una semana de la asunción del nuevo gobierno. Más allá de los resultados de la segunda vuelta, Milei es uno de los pocos -por no decir que casi el único- de la democracia moderna que ha ganado las elecciones diciendo la palabra "ajuste", seis letras que no formaban parte del manual de ningún político que aspirara a ocupar el sillón de Rivadavia.

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"No hay plata". La frase repetida como un karma desde las usinas mileístas parece ser el "leit motiv" libertarios a menos de una semana de la asunción del nuevo gobierno. Más allá de los resultados de la segunda vuelta, Milei es uno de los pocos -por no decir que casi el único- de la democracia moderna que ha ganado las elecciones diciendo la palabra "ajuste", seis letras que no formaban parte del manual de ningún político que aspirara a ocupar el sillón de Rivadavia.

Todo parece indicar que la próxima administración no teme ir "hasta el hueso" en lo que a gasto público se refiere. A tal punto que ya se ha instalado en la jerga política y en los pasillos del Congreso un término acuñado en los primeros meses del menemismo de los 90: ley ómnibus.

Y es que este instrumento -al igual que a Carlos Menem- le permitiría al próximo Gobierno encarar una profunda reforma del Estado destinado a modernizarlo y, a la vez, achicarlo para reducir su impacto en las arcas del Estado. Si bien todavía no se conoce la letra chica de esta iniciativa que, junto a otros proyectos, cambiaría buena parte de las reglas de juego económicas vigentes con la meta -más pronto que tarde- de lograr el equilibrio fiscal, la emisión cero, la unificación del mercado de cambios y el levantamiento del cepo. Todo sin despertar a la bestia a las que todos temen, la casi innombrable hiperinflación, reemplazada ahora en el léxico mileísta por su prima hermana, y no menos intimidante, estanflación.

A esto hay que sumarle los esfuerzos que desde Economía se efectuarán para desarmar "la bomba de las leliq" y buena parte del pasivo del Banco Central.

¿Hacia qué territorio desconocido, o no tanto, conduciría este tipo de reformas "estructurales" de las que formarían parte nuevas reglas de juego para el mercado laboral y una apertura al mundo que pondría a muchos empresarios, acostumbrados a pescar en la pecera, a competir con sus productos?.

Ansiedad

Por el momento habrá que esperar hasta el próximo lunes para conocer los detalles del voluminoso proyecto que llegará a la mesa de entradas del Congreso nacional. Pero ya algunos referentes del próximo oficialismo (hay que acostumbrarse a llamarlo así) han dejado traslucir algunos aspectos del sinnúmero de hojas prolijamente impresas que se presentarán a consideración de los bloques parlamentarios.

Sin ir más lejos, el candidato a presidir la Cámara de Senadores, Francisco Paoltroni, detalló en declaraciones radiales que el proyecto "está conformado. Nuestro Presidente lo va a anunciar el día 10 de diciembre y el 11 lo va a mandar a la Cámara. Lo primero que tenemos que salir a resolver para que empiece a bajar la inflación para generar los indicadores necesarios y que el país arranque", explicó.

Si bien evitó dar precisiones, dio algunas definiciones al respecto de la batería de modificaciones que La Libertad Avanza busca implementar: "Al campo le pega de lleno todo lo que es la macroeconomía. No necesitas medidas específicas, en orden de prioridades está último".

"Si empezamos a resolver el tipo de cambio y vamos a una quita y eliminación de retenciones, que lleva un tiempo, es un proceso, pero claro hacia donde vamos. Acá no hay magia, hay que trabajar y buscar consensos necesarios. Somos mayoría los legisladores que apoyamos este cambio que votó la sociedad. Hay que trabajar para cambiar la historia", desarrolló.

La lucha interna generada para elegir las autoridades de la Cámara baja forma parte del cuadro que más angustia genera dentro de LLA. La nueva fuerza gobernante se encuentra en franca minoría pero, según expuso Paoltroni lo central es "buscar consenso y trabajar en reformas profundas".

"Las reglas que rigen en nuestro país nos trajeron 50% de pobreza. Nadie puede decir que esto funciona", subrayó, y anticipó que habrá modificaciones en las leyes laborales: "Hay que ir trabajando en este sentido, hablando, debatiendo. Quién puede decir que el sistema argentino funciona cuando tenes a 8 millones afuera del sistema". Por último, y sobre el proceso de elección -que dejó un tendal de desairados y ofendidos- en el Senado reveló que ceder esos espacios a otras fuerzas, en específico al PRO, era "resignar una fortaleza" con la que cuenta La Libertad Avanza.

"El día lunes, en reunión, estuvimos charlando y la postura era que creíamos que es una fortaleza tener este gran apoyo de la ciudadanía. Resignar estos espacios significaba resignar una fortaleza que tenemos. Ceder esto generaba heridos de nuestro frente. No tenía sentido cederlos, los debíamos ocupar los propios", concluyó.

 

 

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