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Cultura de la Provincia, a través de la Biblioteca Victorino de la Plaza, inicia su agenda 2026, lo hace con el Espacio de Creación Literaria "La paradójica belleza", un taller virtual coordinada por el escritor, editor y gestor cultural Mario Flores. La propuesta quiere fortalecer la cadena del libro en la región; acompañar en todas las etapas: desde el chispazo inicial de la creación y la técnica de producción, hasta la valorización y comercialización de la obra terminada.
Bajo una modalidad virtual, pueden participar interesados del país. Con siete encuentros en enero y febrero, los viernes, de 18 a 20, comienza este 16 de enero. Contacto y consultas a mariosucede@gmail.com/ 3873632681.
Una voz, un taller
Mario Flores (Tartagal, 1990) es un escritor polifacético. Transita con fluidez entre la narrativa y la lírica, siempre con una mirada anclada en la identidad propia y en diálogo con lo global. Publicó las novelas "Hikaru" (Editorial Nudista, 2018) y "Cacería" (2022), y el libro de cuentos "Necrópolis" (2019), Primer Premio en el Concurso Literario Provincial de Salta. Además de ser becario en múltiples ocasiones del Fondo Nacional de las Artes, ha representado a la provincia en espacios de prestigio internacional como el FILBA y el Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires.
Fundador del proyecto Cuaderno de Elefantes, Flores desarrolla una intensa labor como editor independiente, lo que le da una visión integral sobre el "organismo" del libro.
Herramientas
"La paradójica belleza" es el nombre del espacio. El Tribuno le preguntó a Mario Flores el porqué. "Se me vino a la cabeza un conjunto de herramientas... A mí me gusta leer y me parece que hay que aprender a leer, si bien es un taller de escritura, es también un taller de lectura", comienza diciendo.
"Leer la belleza incluso en lo caótico, incluso en épocas de belicismo y de paranoia, de incendios, de falta de conciencia ecológica y también en la moda de la crueldad y la indiferencia. Está bueno poder encontrar belleza en los libros y en ciertas literaturas; y las literaturas que yo abordo son críticas, bastante heavy, pesadas. Y, sin embargo, en esa literatura border muy necesaria existe una pizca de belleza. Hace falta tener el ojo entrenado como lector para encontrar esta belleza", cierra la idea.
Duración: 7 encuentros (enero y febrero), viernes, de 18 a 20. Comienza el 16 de enero de 2026. Costo: $10.000. Consultas: mariosucede @gmail.com // 3873632681. Inscripción en este formulario.
Los participantes trabajarán sobre sus propios textos inéditos —cuentos, fragmentos de novelas o relatos en curso— bajo una modalidad de lecturas personalizadas. El enfoque busca brindar herramientas teóricas y estéticas que permitan a cada autor encontrar su propia voz. Sobre la participación, Flores señala: "No es obligatorio venir con algo escrito, pero les sirve a las personas que sí tienen algo guardado, algún proyecto a medias o algo que quieran revisar... lo más difícil a la hora de establecer puntos para un libro es saber quién te corrige, quién te lee y cómo se puede arreglar eso en el marco de un taller, de una experiencia colectiva. El único requisito es tener ganas de leer".
El taller está diseñado como una clínica de obra para escritores (noveles o experimentados) a partir de los 18 años. A diferencia de un curso teórico tradicional, Flores propone un "laboratorio" donde se diseccionarán los mecanismos de la trama y el drama. Ya se han anotado personas de provincias del NOA, de Buenos Aires, de Córdoba, "lectores por la red que se arman en las ferias, festivales, eventos provinciales que tienen los libros como protagonistas", detalla, y agrega: "Y también gente nueva, que elige apostar por un espacio como este. La idea es que tengamos material nuevo que descubrir, para que de ahí salgan los libros que se puedan publicar".
Tomar la palabra
"Empecé a escribir desde muy niño, a tomar la palabra firmando con mi propio nombre, alrededor de los 9 o 10 años", dice Mario sobre su experiencia en el campo de las letras. "Creo que a los 12 años ya había escrito mi primera novela. Cuando comencé a publicar, era muy joven; tenía 23 o 24 años cuando saqué mi primer libro. Fue un riesgo tomado, pero ya me animaba a tomar la palabra", cuenta.
"Cuando publicás muy joven vas acumulando cierta cantidad de títulos y publicaciones... Algunas se pueden mantener disponibles, otras no, porque la pata floja de la edición independiente es la distribución, que los libros lleguen", analiza.
"Pero los talleres siempre han ido al lado de esta producción. No tanto publicar y presentar el libro, sino contar cómo es el procedimiento y el tratamiento que se le da a toda esta obra, y compartir esa experiencia", describe parte de su trabajo con la literatura.
"Hay gente que tiene la motivación de considerarse artista, y otros van por simple curiosidad. Está muy bien una sana curiosidad", concluye Mario Flores.