PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
18°
25 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

"Siempre he pensado la música como un encuentro comunitario"

Entrevista a Liliana Herrero, cantante.
Sabado, 24 de enero de 2026 23:34
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

De gira por Jujuy y Salta, la intérprete entrerriana Liliana Herrero, con su banda, estará hoy desde las 21 en la Usina Cultural de Salta (Juramento y España). Voces que sienten-piensan el mundo, su tiempo. La artista camina en la melodía y en el latido del pueblo. Su voz busca la modulación justa para decir, cantar. Siempre ha sido así: una militante que sostiene en el amor el camino. La entrerriana es además filósofa y docente, no se le olvida. En 1995, dejó las aulas universitarias cuando sintió que el saber no podía ser cómplice de un tiempo entregador. Cuando sintió que esa casa enorme que llega a todas las provincias le facilitaba demasiado la tarea a un gobierno neoliberal.

Hoy, esa coherencia cantora de más de cinco décadas sigue intacta, transformando el escenario en un lugar de belleza y encuentro. "Cuando todo se vuelve bélico, el camino se hace poético", canta. Con su nuevo disco, Fuera de lugar, Liliana interpela la toxicidad impuesta al mundo hoy, lo hace a través de la sensibilidad, rodeada de músicos que la ayudan a interpretar. "El encuentro se hace lámpara", dice la letra de uno de los temas.

Liliana habló con La Río Va. "Estoy bien contenta con este viaje", dice la cantora nacida en Villaguay que vendrá con la banda. Mariano Agustoni, en el piano y teclados, Pedro Rossi en la guitarra y Ariel Naón en el contrabajo. "Y hemos invitado a Sebastián López Guerrero, porque a Facundo Guevara, que toca en el disco, no le coinciden las fechas. Vamos con un músico amoroso de San Salvador de Jujuy", cuenta.

"Vamos a poder hacer el disco como fue grabado. Eso es importante", agrega Liliana.

Fuera de lugar en muchos sentidos te saca de tu lugar cuando lo escuchás… Y, a la vez, es tan íntimo en cada una de sus partes, en cada uno de sus temas. ¿Cómo fue el proceso?

Hace mucho que no grababa. Hace exactamente seis años. El último disco que hice fue Canción sobre canción, sobre reescritura de temas de Fito (Paéz). Y después, bueno, vinieron épocas muy difíciles. La pandemia por empezar el 20. El 21 falleció Horacio González, mi compañero. Y después el 22, 23, 24 estuve tocando, pero más que nada Mojones, que son discos que hicimos con Juan Falú y con Teresa Parodi. Y bueno, en el 24, casi a fines, decidí que había que hacer… Tenía ganas de decir otras palabras, otras cosas, otros sonidos… En tres días lo grabamos, pero es muy hermoso. Tiene ocho canciones, nada más. En realidad, abre el disco un poema de René Char, un poeta de la Segunda Guerra Mundial. Y, al final, la voz de Horacio, en el momento en que él se despide de la dirección de la Biblioteca Nacional, que fue el 9 de diciembre o el 10 de diciembre, no me acuerdo, del 2015. Cuando se va Cristina de presidenta. Entonces, él renuncia, y le piden la renuncia, igual se hubiera ido, ¿no? Él no se hubiera quedado con el gobierno macrista, que fue el que vino.

Comenzás y terminás con la palabra, y en esa poesía de Char y en las palabras de Horacio están implícitas la comunidad, el encuentro. Algo que convocás todo el tiempo en tus discos.

Siempre he estado buscando eso. Siempre he pensado la música como un encuentro comunitario, donde todos opinamos, donde… bueno, hay un encuentro muy feliz. Porque no es que yo decido todo, sino que lo decidimos entre todos, que es para mí una diferencia fundamental, ¿no? Así que sí, la idea de comunidad es una idea muy fuerte en mí. Muy fuerte. No me interesa mucho esa idea de la solista acompañada, digamos. No me interesa, nunca me interesó. Y entonces pudimos concretarla, en los discos anteriores también, con diversos músicos, y logramos un encuentro maravilloso entre los cinco, con Mariano, Pedro, Ariel, Facundo y yo. Un encuentro muy bueno, hicimos unos ensayos, trabajamos mucho previamente con Pedro Rossi, y después llevamos esas maquetas a los ensayos. Y ahí resultó muy interesante, porque cuando vos llevas un horizonte sonoro trazado previamente, es más fácil y todos aportan algo, y cambia en algo lo que pensaste originalmente, ¿no? Pequeñas cosas, pero cambian. Tal vez armónicamente, rítmicamente también. Bueno, la dinámica del tema, el modo en que yo lo canto. También cuando aparecen otros instrumentos, como en este caso el contrabajo… y la percusión te inspira a cantar de otro modo, ¿no? Así que fue muy lindo. Las palabras de Horacio son unas palabras hermosas, ese final es hermosísimo, él está pensando la comunidad no como una forma obligatoria de convivencia, sino como un acto de libertad. De manera que, en sus palabras -que son breves las que yo puse, porque fue un discurso largo-, él está usando con mucha vehemencia la palabra comunidad y libertad, ¿no? Es decir, la comunidad es un acto de libertad.

Y es parte de la historia de la música popular, nombrás a Teresa Parodi, a Juan Falú, a tanta otra gente, y uno que conoce algo de tu propia historia sabe que fuiste docente de filosofía en Rosario, también tuviste comunidad en aquella época…

Sí, sí, yo regreso a la universidad post dictadura. Me reponen los cargos docentes que tenía, después concursé esa materia, fui titular y también directora de las comisiones. Se llamaba Problemática del Saber, una materia de ingreso de todos los alumnos, sea cual sea la carrera elegida en la Facultad de Humanidades y Artes, ¿no? Era multitudinaria, y fue muy linda esa experiencia para mí, pero después, en el año 95, creo, yo decidí retirarme de la universidad. A mí me dio la sensación de que la universidad había entrado demasiado rápido en las consignas más globalizadoras, similares a los planteos libertarios de hoy, digamos, pero con un poco más de presupuesto. La idea de la educación, en qué consiste la educación, en qué consiste la enseñanza, ese es un tema que a mí me parece que la universidad debe seguir discutiendo, y en ese momento yo ya había grabado algunos discos, y bueno, ahí decidí retirarme de la universidad.

Seleccionar un tema, lo que me decís, es entrar en diálogo con distintos autores, distintos tiempos. ¿Por qué elegiste a estos autores?

Creo que un disco es una narración, exige un relato. Entonces me pareció interesante tratar con temas que yo hace mucho quería cantar. El disco se llama Fuera de lugar, y yo me siento así, yo no quepo en este horizonte económico, social y político trazado en estos momentos, en términos políticos. Y en términos sociales también. Mi vida siempre ha sido un vínculo entre la vida política, la vida social y un pensamiento sobre los legados. Esa es mi gran preocupación, me parece importante tener esa preocupación para pensar un territorio, porque una voz no es una voz sin territorio, una voz canta y piensa y construye un territorio. Cuando hablo de territorio, hablo de la Argentina y se puede extender a Latinoamérica. El mundo ha cambiado, el mapa político y económico ha cambiado, y más con los acontecimientos de los primeros días de este enero de 2026.

Es tremendo lo que está ocurriendo…

Es muy peligroso lo que está ocurriendo en este tiempo, es muy angustiante, es muy peligroso también la entrega del territorio nuestro. Eso es algo muy difícil de digerir, yo no estoy dispuesta a digerirlo. Por el contrario, creo que hay que denunciar esas cosas y combatirlas.

Desde nuestros lugares, claro, eso es muy concreto, sí. En esto de recorrer escenarios del norte, en este caso, y supongo de otras provincias, ¿cómo vivís los encuentros con la gente en este tiempo?

Siempre es muy conmovedor, porque es un diálogo precioso con el público, y como yo no soy una compositora, sino que soy una intérprete, aunque intervenga o reescriba o interrogue -podemos usar todos esos sinónimos para pensar el procedimiento con el que yo trato los temas-, siempre hay un gesto maravilloso que es que en el público retumba, en su memoria, el original. Eso es más fuerte que un aplauso, el acto de ejercer una memoria y recordar el original y oírlo ahora reescrito de otro modo, no impide ese recuerdo. Entonces, muchas veces pienso que el verdadero compositor es el público.

Y cómo vivís estos tiempos, Liliana?

Creo que son tiempos oscuros, creo que son tiempos difíciles, tiempos en donde nosotros desconocíamos que esta situación -sobre todo este peligro en el que está Latinoamérica y el mundo- iba a suceder con tanta maldad, con tanta maldad. Es evidente que la disputa es por los bienes que tienen los territorios y, bueno, me parece que tenemos que tomar una posición ante eso, y defender lo que tenemos que defender, si no desaparecería la Argentina y eso sería muy peligroso, muy peligroso. Y también creo que la música tiene algo para decir, que este procedimiento (interpretar) transforma las cosas, tiene una voluntad de transformación y una voluntad de escuchar también una intervención no alocada, sino una intervención o una reescritura con mucha conciencia, con mucho interés por la música.

Qué bonito lo que decís…

Es lo más hermoso que hay, digamos, y ustedes, los salteños, tienen ejemplos para tirar para arriba de lo que es hacer una buena música. Pensemos en el Cuchi (Leguizamón), por ejemplo, ¿no?, al que yo le dediqué con Juan Falú, un disco… Hicimos un disco histórico -que todavía se escucha- hace muchísimos años, que se llamó precisamente Leguizamón-Castilla. Esa dupla maravillosa que la consolidamos ahí, en un disco, allá por el 2000, 2001, ya no me acuerdo la fecha, pero hace muchos años. Sin embargo, es un disco que se sigue escuchando. Porque cuando uno interviene una música, cuando uno canta una música ya hecha, que es mi caso, lo que está defendiendo esa intervención fundamentalmente es la canción que elegí. Y la obra que elegí, el autor que elegí. Eso para mí es muy importante. Como ha sido importante Spinetta, como es importante García, como es importante Carnota, Marrodán, Yupanqui, en fin, como son importantes esos autores. Siento en estos días confusos que la música ha perdido la seriedad que debería tener, eso sí me parece.

 

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

PUBLICIDAD