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El bandoneonista Lautaro D'Amico viene levantando "polvareda" en el circuito del folclore. Desde muy pequeño se emparentó con los escenarios. El oído lo llevó al ruedo, pero luego se familiarizó con el pentagrama, y su nivel lo convirtió en un artista para tener en cuenta.
"Vengo mostrando lo mio con mayor frecuencia, ojalá vuelva a repetirse durante el presente año. Realicé diversos viajes a Francia e Italia, en las últimas temporadas, con actuaciones que quedarán por siempre en mi cabeza. El apoyo es incondicional fuera de casa, aunque también me siento un mimado en mi suelo querido, especialmente en Cafayate, donde nací. Casualmente estaré presentando durante la Serenata a Cafayate una chacarera que compuse recientemente con el querido Coco Gómez, dedicada a la tierra del sol y el vino", resaltó Lautaro.
Desde su Cafayate natal
"Hay veces que uno en la vida sueña, y el mio comenzó de muy chico en mi pueblo natal de Cafayate. Estoy muy feliz porque vivir de lo que más amo en la vida: la música. También sentí un enorme orgullo cuando llegó mi primer disco titulado #Anayrruca, hace unos 6 años. Englobaba toda mi corta vida con la música y salió a la luz luego de un sacrificio gigante, y enorme dedicación. Siempre seré un agradecido, principalmente a mis padres Mabel y Daniel, y a mi hermana Agustina; también a mis abuelos, tíos, primos, a los amigos de siempre que me ayudaron en mi carrera artística. Tampoco debo olvidarme de los profesores de bandoneón Juan Carlos Marín, Rubén Chammé, de la ciudad de Salta; y la profesora Valeria Torres, de Cafayate, quienes me brindaron sus conocimientos y experiencia musical dentro del folclore popular. Además, a los músicos que grabaron y dejaron toda su arte en este material. Simplemente gracias a todos. Mi primer material discográfico está compuesto por 14 temas con disntintos ritmos, se pueden escuchar: chacareras, zamba, tango, taquiraris, cueca chapaca, vidala, aire de tango, y carnavalito", expresó D'Amico.
"Soy optimista y este 2026 espero cosechar lo sembrado. Pretendo transmitirle al público lo que aprendí en estos años de mi vida. Estoy convencido que a uno no le alcanza la vida para aprender todo lo que tiene que aprender, pero el esfuerzo te va haciendo más fuerte", dijo el artista.
"Quisiera poder hacer un aporte con mi música, tomando algunos logros como punto de partida y compromiso para seguir trabajando en esto que me apasiona desde mis entrañas. Mi música es joven, fresca, pero manteniendo el estilo tradicional en algunas interpretaciones y en otras un toque de modernidad", remarcó el bandoneonista.
Sus inicios, a los 7 años
"Comencé a tocar el bombo y la percusión cuando tenía 7 años. Tres temporadas después ingresé como alumno en el taller de bandoneón de la Escuela Provincial de Música y Danzas de Cafayate, con la profesora Valeria Torres. A los 15 años empecé a tomar clases con el profesor Juan Carlos Marín, en la Escuela Superior de Música José Lo Giúdice, en la ciudad de Salta, y luego de forma particular con el profesor Rubén Chammé", sostuvo este joven cafayateño que ya empezó a destacarse en el circuito musical nacional.
"Me crié escuchando y compartiendo los ensayos del grupo Runakay, que fundó mi papá Daniel D'Amico, junto a Marcelo Cayón, Tito Villagra, Sebastián Aguirre, Luis Yucra y Hugo Guantay. Mi padre es profesor de instrumentos andinos también en la carrera superior de Luthería. Eran habituales las visitas a mi casa de grandes músicos de nuestra provincia y de distintos lugares del país. Así lo conocí a Lito Nieva, gran armonizador y arreglador de nuestro folclore; y también al nombrador Daniel Toro, que preparó en el taller de mi viejo junto a Runakay la obra Pompo Limón, y El niño del hombre, que se presentó en el festival de Cosquín como embajada artística de la provincia en el año 1997", agregó el joven bandoneonista.
"En mi casa siempre se reúnen en el patio, bajo el molle, amigos músicos y poetas de reconocida trayectoria nacional e internacional, disfrutando de largas sobremesas de música y poesía", aseguró D'Amico.
"Comenzando mi actividad artística tuve el gusto de acompañar a cantantes como: Gerardo Nuñez, Mariana Carrizo, César Isella, Jaime Torres y el Chaqueño Palavecino, siempre acompañado por la pasión a la música viviendo experiencias y recuerdos inolvidables", añadió el músico.