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Irán se encuentra en un momento de alta inestabilidad institucional, gracias al fuerte rechazo de la sociedad civil a la opresión que impone el régimen del Ayatolá. Ya hay más de 3500 víctimas confirmadas y se cree que podrían ser aún más, debido al dificíl acceso a la información oficial. Se vive un clima extremadamente tenso y pesado a lo largo y ancho del país. En la capital, Teherán, las manifestaciones no ceden y resisten la brutal represión que ha orquestado la Guardia Revolucionaria Islámica.
Las protestas pacíficas, iniciaron el pasado 28 de diciembre tras fuertes reclamos por la situación económica que vive la población. Una inflación anual de casi 45%, sumado a la fuerte devaluación de la moneda y los aumentos de precios en productos escenciales, fueron los detonantes del descontento social.
Sin embargo, las manifestaciones no se quedaron atadas a esas consignas iniciales y se pudo observar una profundización del enojo de la población. Con el paso de los días, se ampliaron los motivos de protesta y arrancó un rotundo cuestionamiento al sistema político-religioso que gobierna el país desde la caída de la monarquía constitucional en 1979.
Estados Unidos observa atentamente
Donald Trump fue muy serio el domingo pasado, donde dijo que su administración se encuentra analizando diversos cursos de acción y no descartan bajo ningún punto de vista, una probable intervención militar. El presidente norteamericano, expresó de foma muy precisa que Irán estaría cruzando una línea que provocaría una respuesta por parte de su país.
"Algunas opciones muy fuertes" y "Están empezando a cruzar una línea roja", son algunas de las declaraciones que comunicó a la prensa el magnate, desde el avión presidencial Air Force One.
A su vez, se han detectado movimientos de aviones de combate F-22 Raptor en bases cercanas y se mantiene en alerta el cuartel general de la Quinta Flota ubicado en Bahréin. En Doha, Qatar, se ha ordenado la evacuación parcial de la base militar estadounidense más grande de la región, frente a un posible bombardeo de Irán.
El descargo del régimen
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, responsabilizó al gobierno de Israel por armar a los manifestantes y estar en búsqueda de arrastrar a Estados Unidos, a un conflicto armado en Medio Oriente. Afirmó que si Donald Trump quiere terminar con este conflicto "debería saber exactamente dónde acudir para detener estos asesinatos" en refrencia a Israel, a quines acusó de llevar a los norteamericanos a pelear guerras en su nombre.
La Guardia Revolucionaria Islámica emitió un comunicado, donde definde sus operaciones y accionar frente a lo que denominaron “terroristas armados” que causan disturbios gracias al apoyo extranejero.
El ministro de Defensa iraní advirtió que cualquier país que colabore con una ofensiva de Washington será considerado como un blanco prioritario. En medio de las advertencias de Donald Trump, comenzó la evacuación de personal estadounidense de la base catarí de Al Udeid como medida preventiva
El gobierno de Irán no se quedó callado frente las advertencias de la Casa Blanca e insistió en que “todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EEUU en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos” y que la respuesta iraní será muy dolorosa para sus enemigos.
Desde el 28 de diciembre, lo que eran protestas por altos costos de vida, terminaron en masivas movilizaciones en un desesperado intento de la población iraní, para librarse de la opresión que los gobierna hace más de cuatro décadas. La respuesta del gobierno, estuvo lejos de ser conciliadora y se enfocó en brutales represiones,personas desaparecidas, asesinatos y censura de información por medio de los cortes de internet.