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EE.UU. atacó a Irán y mató al poderoso ayatolá Ali Jamenei

La muerte del líder supremo de Irán fue confirmada por Trump y por Teherán. La operación es para "destruir sus misiles y arrasar su industria misilística", dijo Trump
Domingo, 01 de marzo de 2026 01:18
El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei murió ayer por los bombardeos masivos de Estados Unidos e Israel; el régimen iraní abre ahora un período de sucesión.
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El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, murió ayer durante los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra la república islámica. El presidente estadounidense, Donald Trump, había confirmado la muerte del líder iraní ayer en la noche, y en la madrugada de hoy lo hizo la televisión pública iraní.

La Guardia Revolucionaria del país también confirmó el fallecimiento de Jamenei y se lamentó: "Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos (....) Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud", expresó la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado de recogido por la agencia iraní Fars.

"Invitamos a todos los sectores de la sociedad a demostrar su unidad nacional y cohesión con una participación entusiasta en la defensa nacional, mostrándole al mundo y a los malvados terroristas de esta nación su solidaridad", agregó el cuerpo militar.

En un mensaje emocionado un presentador de la televisión estatal que anunció la muerte de Jamenei dijo que el país entrará en 40 días de luto.

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció ayer que el ayatolá Ali Jamenei, de 86 años y quien ha ejercido como líder supremo de Irán desde 1989, murió en los ataques y llamó al pueblo iraní a "recuperar" su país tras décadas de régimen de los ayatolás.

"Jamenei, una de las personas más malvadas de la historia, ha muerto. Esto no solo es justicia para el pueblo iraní, sino para todos los grandes estadounidenses y las personas de muchos países del mundo que han sido asesinadas o mutiladas por Jamenei y su banda de matones sanguinarios", escribió Trump en su red Truth Social.

La agencia de noticias Fars, afín a la Guardia Revolucionaria, informó por su parte que la hija, el yerno y el nieto del líder supremo murieron en los ataques ejecutados en la mañana de ayer por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.

Igualmente, la agencia indicó que una de las nueras de Jamenei falleció durante uno de los ataques.

La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora de ayer contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro). A esa hora, a través de un video, Trump aseguró que el objetivo es "destruir sus misiles y arrasar su industria misilística".

El presidente estadounidense advirtió al régimen iraní: "Serán borrados". Y sostuvo que la ofensiva -que se conoció como "Furia Épica"- busca "defender al pueblo estadounidense eliminando la amenaza del régimen iraní".

Los ataques se han saldado hasta ahora con más de 200 muertes, según cálculos de la Media Luna Roja.

El líder supremo iraní que acaparó el poder en el país desde 1989

El líder supremo iraní, Ali Jamenei, ha sido el guía espiritual del país persa desde que fue nombrado en 1989, hace ya casi 37 años, en los que mantuvo siempre en el punto de mira los "enemigos" de la nación, principalmente Estados Unidos.

Fue, además, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas y con un poder absoluto, ya que sus seguidores controlan las principales instituciones como el Poder Judicial y el Parlamento.

Un misil alcanzó un pabellón deportivo en la ciudad de Lamerd, en el sur de Irán.

Ante el temor de que fuera asesinado o apartado del poder, Jamenei nombró hace una semana a algunos líderes políticos iraníes como posibles administradores de Irán, entre los cuales se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani.

Caracterizado por su turbante negro y su frondosa barba blanca, Jamenei supo mantener el equilibrio entre las distintas facciones para que ninguna acaparara demasiado poder desde que fue nombrado sucesor del ayatolá Ruholá Khomeini el 4 junio de 1989.

Nació el 16 de julio de 1939 en la ciudad santa de Mashad (cerca de la frontera iraní con Afganistán) en el seno de una familia de religiosos chiíes que le enseñaron a llevar una vida sencilla y humilde.

Estudió el Corán en la ciudad santa del chiísmo, Nayeb, en Irak, y de regreso a Irán acudió a la escuela religiosa de Qom, bajo la dirección de los grandes ayatolás seguidores de Khomeini.

Desde comienzos de los sesenta, fue activista del movimiento islámico contrario al Shah Reza Palhevi y participó en el levantamiento armado en 1963.

En 1964, regresó a Mashad y desde entonces hasta el triunfo de la Revolución en 1979 fue encarcelado varias veces por la policía política del Sha. A partir de 1978 se dedicó a la actividad revolucionaria y participó en el derrocamiento del Sha en febrero de 1979 que llevó a los ayatolás al poder.

Formó parte del Consejo de la Revolución, creado tras la revolución, hasta su disolución en 1980, al constituirse el primer Parlamento, del que fue diputado.

Tras la muerte de Khomeini, que le consideraba "su hijo espiritual", en junio de 1989 fue elegido su sucesor. Considerado entonces de tendencia moderada, era partidario de reavivar las relaciones con Occidente y acabar con el aislamiento internacional.

En noviembre de 1994, tras la muerte del gran ayatolá Mohamed Alí Araki, máxima autoridad del islam chií, fue elegido su sucesor.

En junio de 1998, por primera vez desde la caída del Sha, se produjeron protestas universitarias para pedir la separación de lo político y lo religioso.

Pahlavi: un sucesor será un fracaso

Reza Pahlavi, el heredero del sha depuesto en 1979 por la Revolución Islámica, aplaudió ayer la muerte líder supremo de Irán, Ali Jamenei, y afirmó que está condenado al fracaso cualquier intento por parte del "régimen" de nombrar un sucesor.

Insistió a las fuerzas armadas y cuerpos de seguridad iraní que cualquier esfuerzo por defender el "régimen" fracasará. "Esta es su oportunidad de unirse a la nación, de ayudar a garantizar una transición estable de Irán hacia un futuro libre, y de ser parte de la construcción de ese futuro", dijo.

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