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El kirchnerismo endureció su postura frente a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y anticipó una fuerte batalla política y judicial contra la iniciativa que obtuvo media sanción en el Senado. Tanto el jefe del interbloque de Unión por la Patria, José Mayans, como el senador Mariano Recalde coincidieron en que el proyecto representa un retroceso en derechos laborales y cuestionaron tanto su contenido como el proceso parlamentario que permitió su aprobación.
Mayans calificó la reforma como "absolutamente regresiva" e "inconstitucional" y sostuvo que se trata de "una ley de patrones para patrones" que limita derechos históricos de los trabajadores. En declaraciones radiales, afirmó que el tratamiento fue "improvisado" y que se introdujeron cambios de último momento para alcanzar el quórum. "Fueron modificando artículos y ni siquiera estaba el texto definitivo", señaló, y consideró que el debate estuvo "viciado de nulidad desde el principio".
El senador formoseño advirtió además que la norma vulnera el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y tratados internacionales, por lo que anticipó que distintos sectores recurrirán a la Justicia. También cuestionó la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al entender que implica desfinanciar el sistema previsional: "Le sacan recursos a los jubilados para cubrir despidos", expresó. Según su visión, si el programa económico no incorpora criterios de justicia social, podría derivar en mayores tensiones sociales. "Cuando el salario no alcanza para vivir, el conflicto es inevitable", afirmó.
En la misma línea, Recalde sostuvo que la reforma "no va a generar empleo" y que su verdadero objetivo es "abaratar los despidos para alentarlos". El legislador puso el foco en los cambios que afectan el cálculo indemnizatorio, como la exclusión de conceptos como vacaciones, aguinaldo, propinas y premios. "No hay que sacarle la plata al trabajador que se enferma", remarcó, y criticó también el tope salarial previsto en la iniciativa.
El presidente del PJ porteño cuestionó el argumento oficial de que la norma moderniza el régimen laboral. "No habla de Inteligencia Artificial ni de home office… ¿Dicen que son modernos? Es volver atrás", planteó, y minimizó el impacto de la llamada "industria del juicio", al señalar que solo un pequeño porcentaje de los casos laborales llega a tribunales.
Las cosas que rechazan
La oposición va por más y busca quitar de la redacción el polémico Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que es una caja que se nutriría de parte de las cargas patronales de las empresas para financiar las indemnizaciones.
Otro artículo que despierta una fuerte controversia es el artículo que reduce al 50% el goce del sueldo durante los primeros tres meses de licencia por enfermedad o accidentes no vinculados al trabajo.
La oposición también tiene una mirada crítica respecto de la derogación de una serie de estatutos profesionales.