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Hay gestos que no necesitan multitudes ni grandes escenarios para dejar huella. A veces alcanza con un instrumento, una melodía y un lugar cargado de sentido. Eso fue lo que ocurrió en las Islas Malvinas, donde el músico argentino Alejandro Pereyra decidió interpretar el Himno Nacional Argentino con su bandoneón, en una escena íntima que rápidamente se volvió viral y conmovió a miles de personas.
El video, sencillo en su puesta pero profundo en su significado, fue grabado durante una visita que Pereyra realizó a las islas junto a su pareja y compañera artística, la cantante Fiorella Guidi. Ambos forman un dúo dedicado a la música argentina y se encuentran realizando una travesía personal y profesional por distintas regiones del mundo, que incluyó previamente un paso por la Antártida.
Lejos de tratarse de una ocurrencia espontánea, la decisión de tocar el himno en Malvinas fue profundamente reflexionada. El propio Pereyra explicó que era consciente del peso simbólico que implicaba ese gesto en un territorio donde la presencia argentina es prácticamente inexistente.
“Sabía que no era algo liviano. Aunque no hubiera mucha gente, pasaban turistas por detrás nuestro. Fue tocarlo con cierta presión”, relató el músico en declaraciones a medios de su ciudad natal, Bahía Blanca.
Esa tensión se mezcla, según describió, con una sensación difícil de explicar. “Estar ahí es como caminar dentro de un cuadro. Todo es muy especial, muy fuerte”, señaló, dando cuenta del impacto emocional que le provocó pisar un suelo atravesado por la historia y el conflicto.
Un sueño atravesado por la tristeza
Llegar a las Malvinas fue, para la pareja, una experiencia tan deseada como contradictoria. “Nunca imaginamos que íbamos a poder visitar las islas. Fue un sueño… pero un sueño un poco triste”, confesó Pereyra.
El músico remarcó que, más allá del recorrido turístico, lo que más lo marcó fue la ausencia total de símbolos argentinos. “Podés caminar, hablar con la gente, pero no hay una pizca de argentinidad. Eso duele. Entonces sentimos que teníamos que llevarla nosotros, aunque fuera desde la música”, explicó.
En ese contexto, el bandoneón se convirtió en una herramienta de expresión y memoria, capaz de decir lo que muchas veces las palabras no alcanzan a transmitir.
Repercusiones y reconocimiento
El video fue compartido en redes sociales y rápidamente recibió mensajes de apoyo y agradecimiento desde distintos puntos del país y del exterior. Muchos usuarios destacaron el respeto, la emoción y la sobriedad del gesto, lejos de cualquier provocación.
“Gracias por los mensajes y el cariño, son una locura”, expresó Pereyra, visiblemente conmovido por la repercusión que tuvo la publicación.
Una trayectoria ligada a la música nacional
Con más de diez años de trayectoria, Alejandro Pereyra es un referente joven del bandoneón y la música argentina. Grabó varios discos, realizó giras internacionales y en 2023 obtuvo el primer premio en la competencia internacional de bandoneón del Stowe Tango Music Festival, en Estados Unidos.
Aunque el instrumento está históricamente asociado al tango, Pereyra supo llevarlo a otros géneros y explorar nuevos lenguajes musicales. “Me gusta tocar el bandoneón porque parece que respira”, suele decir, describiendo un vínculo casi íntimo con el instrumento.
Actualmente, junto a Fiorella Guidi, integra un proyecto artístico que trabaja con una empresa de cruceros holandesa, representando musicalmente a América del Sur. En ese marco, interpretan principalmente repertorio argentino y aprovechan cada viaje para difundir su último trabajo discográfico, Era Hora.
En las Islas Malvinas, esa música tomó otra dimensión. No fue solo una interpretación: fue un gesto silencioso, profundo y cargado de identidad, que volvió a poner al Himno Nacional en el centro de una emoción colectiva. Si querés, en el próximo mensaje puedo ajustar el tono aún más al estilo exacto de El Tribuno, acortarla o adaptarla para web, papel o redes.