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Las razones de un Mundial que terminó rápido para Los Pumas 

Hubo ausencias notables, jugadores de los que se esperaba más y fallas en el juego.
Lunes, 07 de octubre de 2019 02:59

Como se esperaba, Francia venció a Tonga. No hubo milagro para Los Pumas y quedaron eliminados de un Mundial en la primera ronda por primera vez desde el 2003. En los últimos tres mundiales, el seleccionado argentino de rugby logró ganarse un lugar en la ronda de los ocho mejores y en dos de ellos llegó hasta semifinales. Ese crecimiento evidenciado en Francia 2007, Nueva Zelanda 2011 e Inglaterra 2015 evidenció un claro retroceso en Japón 2019, donde la esperanzas comenzaron a apagarse en el mismo día del debut.
Hay una cadena de factores que llevaron a Los Pumas a depender exclusivamente de lo que podía hacer Tonga frente a los franceses en la madrugada de ayer; a pesar de su esfuerzo, los isleños perdieron ayer 23 a 21 logrando que hasta las chances matemáticas sean imposibles de remontar para los dirigidos por Mario Ledesma. 
Uno de los primeros eslabones que generaron críticas fue la lista de 31 jugadores convocados. Afuera de la convocatoria quedaron figuras de peso para el rugby argentino y mundial como Juan Imhoff, Facundo Isa y Santiago Cordero, entre otros. Otro que vio el Mundial por TV fue Francisco Díaz Bonilla, titular en la gran campaña de Jaguares en el último Super Rugby. Se dice que en una Selección tienen que jugar los mejores y en este caso esa premisa falló. 
Esas ausencias se notaron mucho más por el bajísimo nivel que presentaron algunos jugadores que brillaron en la franquicia argentina. Ramiro Moyano, Emiliano Bofelli, Matías Orlando tuvieron una Copa del Mundo para el olvido. 
Al capitán Pablo Matera también se lo vio deslucido, no fue la punta de lanza que quebraba defensas meses atrás. Tampoco fue el Mundial de Nicolás Sánchez, goleador en Inglaterra 2015; a Japón llegó como titular indiscutidos, pero ni siquiera fue convocado para enfrentar a Inglaterra, el partido más importante del Mundial para Argentina. 
Más allá de los niveles individuales, el juego en conjunto no se destacó en ningún aspecto. No hubo defensa, la cuota de tackles tuvo fallas demasiadas altas para un Mundial que no brinda muchas oportunidades de recomponerse. El buen uso del pie también está en la lista de falencias; del lado de los aciertos el juego en el line fue bueno y hubo una leve mejora en el scrum.
Tras la eliminación muchos apuntaron contra Mario Ledesma y su staff, calificados en el ambiente como los amigos de Agustín Pichot. Tuvo responsabilidad en el armado de la lista, pero en la cancha se equivocaron los jugadores. El head coach tiene en el apoyo de la Unión Argentina de Rugby para seguir al frente del equipo, pero los resultados no lo acompañan. De los trece partidos en su ciclo solo ganó dos y perdió los otros once. 
El fracaso en el Mundial no es solo de Ledesma. El rugby se caracteriza por la continuidad de los proyectos. Salvo una renuncia, Ledesma seguirá al frente de Los Pumas buscando revertir este mal sinsabor que dejó Japón. 
El equipo solo entusiasmó en 60 minutos (el ST contra Francia y los primeros 20 frente a Tonga) de los 240 jugados. 
Aún queda el partido del miércoles contra Estados Unidos que puede ser el primer paso del próximo ciclo mundialistas, el de la reconstrucción. 
 

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Como se esperaba, Francia venció a Tonga. No hubo milagro para Los Pumas y quedaron eliminados de un Mundial en la primera ronda por primera vez desde el 2003. En los últimos tres mundiales, el seleccionado argentino de rugby logró ganarse un lugar en la ronda de los ocho mejores y en dos de ellos llegó hasta semifinales. Ese crecimiento evidenciado en Francia 2007, Nueva Zelanda 2011 e Inglaterra 2015 evidenció un claro retroceso en Japón 2019, donde la esperanzas comenzaron a apagarse en el mismo día del debut.
Hay una cadena de factores que llevaron a Los Pumas a depender exclusivamente de lo que podía hacer Tonga frente a los franceses en la madrugada de ayer; a pesar de su esfuerzo, los isleños perdieron ayer 23 a 21 logrando que hasta las chances matemáticas sean imposibles de remontar para los dirigidos por Mario Ledesma. 
Uno de los primeros eslabones que generaron críticas fue la lista de 31 jugadores convocados. Afuera de la convocatoria quedaron figuras de peso para el rugby argentino y mundial como Juan Imhoff, Facundo Isa y Santiago Cordero, entre otros. Otro que vio el Mundial por TV fue Francisco Díaz Bonilla, titular en la gran campaña de Jaguares en el último Super Rugby. Se dice que en una Selección tienen que jugar los mejores y en este caso esa premisa falló. 
Esas ausencias se notaron mucho más por el bajísimo nivel que presentaron algunos jugadores que brillaron en la franquicia argentina. Ramiro Moyano, Emiliano Bofelli, Matías Orlando tuvieron una Copa del Mundo para el olvido. 
Al capitán Pablo Matera también se lo vio deslucido, no fue la punta de lanza que quebraba defensas meses atrás. Tampoco fue el Mundial de Nicolás Sánchez, goleador en Inglaterra 2015; a Japón llegó como titular indiscutidos, pero ni siquiera fue convocado para enfrentar a Inglaterra, el partido más importante del Mundial para Argentina. 
Más allá de los niveles individuales, el juego en conjunto no se destacó en ningún aspecto. No hubo defensa, la cuota de tackles tuvo fallas demasiadas altas para un Mundial que no brinda muchas oportunidades de recomponerse. El buen uso del pie también está en la lista de falencias; del lado de los aciertos el juego en el line fue bueno y hubo una leve mejora en el scrum.
Tras la eliminación muchos apuntaron contra Mario Ledesma y su staff, calificados en el ambiente como los amigos de Agustín Pichot. Tuvo responsabilidad en el armado de la lista, pero en la cancha se equivocaron los jugadores. El head coach tiene en el apoyo de la Unión Argentina de Rugby para seguir al frente del equipo, pero los resultados no lo acompañan. De los trece partidos en su ciclo solo ganó dos y perdió los otros once. 
El fracaso en el Mundial no es solo de Ledesma. El rugby se caracteriza por la continuidad de los proyectos. Salvo una renuncia, Ledesma seguirá al frente de Los Pumas buscando revertir este mal sinsabor que dejó Japón. 
El equipo solo entusiasmó en 60 minutos (el ST contra Francia y los primeros 20 frente a Tonga) de los 240 jugados. 
Aún queda el partido del miércoles contra Estados Unidos que puede ser el primer paso del próximo ciclo mundialistas, el de la reconstrucción. 
 

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