La Cámara de Diputados de la Provincia declaró de interés la conmemoración del 45º aniversario del derrumbe del antiguo templo y el inicio de la reconstrucción de la parroquia San José, un acontecimiento ocurrido en 1981 que marcó profundamente la historia y la identidad de la comunidad de Cerrillos. El proyecto fue impulsado por el diputado Carlos Jorge de la Zerda.
“La idea fue poner de relevancia su valor histórico, cultural, social y patrimonial que representa la parroquia San José para el municipio y para toda la provincia de Salta. El episodio no es recordado únicamente como un hecho religioso, sino como un momento clave en la vida social y comunitaria de la localidad”, explicó el legislador.
El colapso del templo, considerado durante décadas el centro simbólico, social y espiritual del pueblo, significó un punto de inflexión para los habitantes de Cerrillos. Sin embargo, lejos de marcar un final, el derrumbe dio origen a un proceso de organización comunitaria que se transformó en una gesta colectiva.
Vecinos, instituciones, autoridades eclesiásticas y dirigentes locales se movilizaron para impulsar la reconstrucción del edificio, recuperando así un espacio profundamente ligado a la historia y a la identidad del pueblo. El nuevo templo comenzó a levantarse ese mismo año y la obra se extendió durante más de una década, hasta su finalización en 1993.
La reconstrucción se llevó adelante con aportes populares, trabajo voluntario y una fuerte participación de la comunidad. Uno de los símbolos de ese proceso fue el recordado “pizarrón de metros cuadrados”, donde se registraba públicamente cada contribución realizada por los vecinos, reflejando el compromiso colectivo y la transparencia del proyecto.
Un rol clave en ese proceso lo tuvo el padre Egidio Bonato, quien impulsó activamente la reconstrucción del templo. El sacerdote incluso donó su herencia personal para la torre del campanario. Su labor, junto al trabajo de la Comisión Pro-Templo y al aporte de técnicos y trabajadores locales, permitió concretar una obra que hoy forma parte del patrimonio arquitectónico y cultural de la provincia.
El templo actual presenta una estructura dodecagonal, cuya forma simboliza a los doce apóstoles, y alberga un importante patrimonio sacro. Entre las piezas destacadas se encuentra el Cristo Articulado, además de imágenes coloniales de vestir y tallas de posible origen europeo que forman parte de la historia religiosa y cultural de la región.
La importancia histórica del lugar se remonta, sin embargo, mucho más atrás en el tiempo. En el siglo XVIII, la donación de tierras realizada por José Iradis permitió la construcción de la primera capilla que dio origen al asentamiento de Los Cerrillos. Desde entonces, la parroquia se consolidó como uno de los ejes territoriales, políticos y sociales de la localidad.
Frente al solar donde se ubica el templo se firmó además, en 1816, el denominado Pacto de los Cerrillos, un acuerdo de paz entre el general Martín Miguel de Güemes y José Rondeau. Ese entendimiento permitió garantizar la estabilidad política necesaria para el desarrollo del Congreso de Tucumán y la posterior declaración de la Independencia.
A lo largo de su historia, la parroquia atravesó distintos procesos de destrucción y reconstrucción, como el ocurrido tras el terremoto de 1844. En ese sentido, el episodio de 1981 se inscribe dentro de un ciclo histórico que refleja la capacidad de resiliencia de la comunidad cerrillana.
La declaración aprobada por los legisladores también reconoce la gesta colectiva que permitió reconstruir el templo durante más de diez años, destacándola como un ejemplo de organización civil, solidaridad social y compromiso ciudadano.
Asimismo, el documento rinde homenaje a los vecinos, dirigentes comunitarios, autoridades eclesiásticas y colaboradores que participaron en la obra, especialmente a los sacerdotes e integrantes de la Comisión Pro-Templo.
Finalmente, el proyecto invita al Poder Ejecutivo provincial, al municipio de San José de los Cerrillos y a distintas instituciones educativas, culturales y religiosas a sumarse a la conmemoración mediante actividades que promuevan la memoria histórica, la valoración del patrimonio arquitectónico y el fortalecimiento de la identidad local.
A 45 años de aquel derrumbe, la historia de la parroquia San José de Cerrillos continúa siendo un símbolo de la capacidad de una comunidad para unirse frente a la adversidad y reconstruir uno de los pilares de su vida colectiva.