PUBLICIDAD

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
20°
8 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

El imparable robo de motos en Salta y la sombra de un mercado negro que se ramifica en toda la provincia

En pocas horas, la Policía de Salta en recientes operativos en Orán, General Güemes y la Capital provincial, recuperaron motos robadas, lo que revela una red delictiva que trasciende el simple hurto. El desguace para la venta de repuestos y la comercialización de unidades en zonas rurales alimentan un circuito ilegal que las autoridades buscan desarticular.
Miércoles, 07 de enero de 2026 06:45
La moto recuperada por la Policía de Salta en Orán y que había sido sustraída.,
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

Las motos forman parte del paisaje cotidiano de Salta. Cruzan barrios, rutas y avenidas con la naturalidad de un medio de transporte indispensable, sobre todo en contextos económicos ajustados. Sin embargo, en ese tránsito constante también se mueve otra realidad, menos visible pero persistente: el robo sistemático de motos, un delito que sigue dejando rastros en distintos puntos de la provincia.

En los últimas horas, tres procedimientos policiales realizados en Orán, General Güemes y la Capital salteña permitieron recuperar motos que tenían pedido de secuestro por robo y que, pese a ello, continuaban circulando. Los hechos, aunque ocurridos en jurisdicciones distintas, muestran una misma modalidad y una problemática que no reconoce fronteras geográficas.

El primer caso se registró en San Ramón de la Nueva Orán, cuando efectivos de la División Motorista de Emergencia Policial realizaban patrullajes preventivos en inmediaciones de calle Sarapura y pasaje Elías Auadre. Al controlar a un motociclista, los uniformados detectaron que el vehículo contaba con pedido de secuestro vigente. El conductor, un hombre de 26 años, fue demorado y quedó a disposición de la Fiscalía Penal 3, junto con el vehículo recuperado.

Una situación similar se produjo en General Güemes, en barrio Naranjito. Durante un patrullaje de rutina, personal de la Sección Motorista de Emergencia Policial fiscalizó una motocicleta y constató que había sido reportada como sustraída. El conductor, de 28 años, fue puesto a disposición de la Justicia y la moto quedó secuestrada, con intervención de la Fiscalía Penal de la zona.

El tercer procedimiento tuvo lugar en la Ciudad de Salta, más precisamente en Barrio Solidaridad. Allí, efectivos del Departamento de Seguridad Urbana detectaron durante un control preventivo que una motocicleta presentaba pedido de secuestro por robo. En este caso, el conductor era un joven de 20 años, quien también quedó a disposición de la Fiscalía Penal 6.

Más allá de cada actuación puntual, los tres casos exponen una constante que preocupa a investigadores y fuerzas de seguridad: las motos robadas no desaparecen, sino que vuelven a circular. Algunas son utilizadas tal como fueron sustraídas; otras pasan por procesos de reventa informal, adulteración de numeración o directamente desguace para alimentar la venta ilegal de repuestos.

Ese circuito clandestino, conocido en el ámbito policial como mercado negro de motos y autopartes, encuentra terreno fértil en la alta demanda de repuestos, los costos elevados del mercado formal y las operaciones de compra y venta sin controles suficientes. Cada moto recuperada refuerza la sospecha de que detrás del robo hay algo más que un hecho aislado: una cadena que se mantiene activa y se reproduce en distintos puntos de la provincia.

La respuesta judicial y el desafío preventivo.- La intervención de las Fiscalías Penales N° 3 y N° 6, junto a las delegaciones del interior, busca no solo castigar al eslabón más débil —el conductor demorado—, sino llegar a las "cuevas" de almacenamiento. La recuperación de estos tres rodados en una sola jornada es un paso positivo, pero la persistencia del comercio ilegal de motopartes sugiere que el desafío para la seguridad pública de Salta sigue siendo una de las deudas más urgentes con la ciudadanía.

Temas de la nota

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD