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12 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
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Cada vez más familias pagan el alquiler con atraso en Salta

La mora en el pago ya supera el 10%. Los salarios quedan por debajo de las subas.Crecen los pedidos de renegociación de contratos de viviendas y locales.
Jueves, 12 de marzo de 2026 00:00
El mercado de los alquileres enciende algunas señales de preocupación.

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El mercado inmobiliario de Salta comienza a reflejar con mayor claridad el impacto de la crisis económica en los hogares. La mora en el pago de alquileres crece de manera sostenida y ya supera el 10%, mientras que cada vez más inquilinos arrastran un mes de atraso permanente en sus contratos locativos. Esta situación ya había sido alertada en febrero, pero crece.

Así lo advirtió el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, quien explicó que el fenómeno responde a la pérdida de poder adquisitivo frente al aumento de los gastos que implica sostener una vivienda.

"El año pasado hablábamos de una mora que había pasado del 5 al 10%, pero ahora estamos viendo que es más del 10% y sigue creciendo", señaló. Según describió, la situación más frecuente hoy no es el incumplimiento total del pago, sino un atraso estructural que se repite mes a mes. En muchos casos, los inquilinos pagan parcialmente o mantienen un mes de deuda permanente.

"Hay muchos inquilinos que van pagando parcialmente y otros que ya tienen un ciclo de un mes adentro de deuda. Es como si siempre hubiera un mes atrasado dentro del contrato", explicó.

Ese atraso genera una situación delicada porque la legislación vigente establece que a partir de los dos meses de deuda el propietario puede iniciar el proceso de rescisión del contrato. Sin embargo, según Biella, en la práctica muchos propietarios optan por acompañar a los inquilinos antes que avanzar en medidas extremas.

"Hemos visto muy buena predisposición de los propietarios para acompañar la situación de los inquilinos, porque saben que no es que no quieran pagar, sino que realmente no pueden", sostuvo.

El dirigente inmobiliario afirmó que el nivel actual de mora resulta incluso más preocupante que el registrado durante la pandemia, cuando muchas familias también tuvieron dificultades para afrontar los alquileres.

"Muchos inquilinos ya tienen un mes permanente de atraso en el alquiler, van pagando parcialmente y arrastran esa deuda. La mora en los alquileres ya supera el 10 por ciento".

"Ni siquiera en la pandemia habíamos visto este esquema de mora que estamos viendo ahora", advirtió.

La diferencia, explicó, es que hoy el problema no responde a una paralización total de la actividad económica, sino al deterioro sostenido del poder adquisitivo frente a gastos que crecieron mucho más rápido que los ingresos.

En ese sentido, Biella señaló que el alquiler representa solo una parte del costo real de sostener una vivienda.

"Pagar una vivienda no es solamente el alquiler. Tenés los impuestos, los servicios y otros gastos. Muchas veces si el alquiler vale cinco, el combo total de la vivienda termina costando diez", explicó.

Los precios

Los valores de los alquileres varían según la zona de la ciudad, pero en todos los casos representan una carga significativa para los ingresos familiares.

En los sectores más accesibles, ubicados principalmente en el suroeste de la capital, una vivienda familiar puede encontrarse alrededor de 450 mil pesos mensuales. En la zona sur, los valores parten desde 500 mil pesos, dependiendo del tamaño y las características del inmueble.

En sectores cercanos al centro, los alquileres pueden llegar entre 1,5 y 2 millones de pesos, mientras que en la zona norte los precios comienzan aproximadamente en 700 mil pesos, aunque en algunos barrios pueden encontrarse valores entre 550 mil y 600 mil pesos.

Según Biella, para sostener esos valores una familia necesita ingresos superiores a 1,5 millones de pesos, sin contar otros gastos del hogar.

Salarios que no acompañan

El principal problema, según el dirigente, es la fuerte diferencia entre el crecimiento de los costos y la evolución de los ingresos. Biella explicó que muchos precios básicos de la economía se multiplicaron varias veces en los últimos años, mientras que los salarios crecieron mucho menos.

 

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