Para los materos, el 2012 será inolvidable. La yerba, producto popular por antonomasia, se fue por las nubes. El precio no subió unos centavos: el salto fue contundente, del 100%. Más pesada cayó la noticia, cuando el Indec estimó que una persona necesita tan solo $6 al día para no ser indigente. Sí, $6 para alimentarse: desayunar, almorzar, merendar y cenar.

 


Para muchos fue una broma, una tomada de pelo. Otros miles se ofendieron. Claro, el organismo estadísticos se basa en una canasta básica baja en nutrientes y con precios inexistentes en la provincia. Aquí los cortes populares de carne vacuna cuestan entre $30 y $40. No se consigue la milanesa a $18 del Mercado Central de Buenos Aires.

Inflación

Las familias salteñas pasaron otro año presionadas por una alta inflación. Los empleados privados pudieron sacar, aunque sea una mínima ventaja, porque algunas paritarias rondaron el 25%. Pero los trabajadores públicos ya habían acordado una suba de sueldo del 22%, en octubre de 2011.Para ellos, la ecuación fue desfavorable.
Uno de los estudios realizado en los barrios de la capital salteña por el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) calculó que al mes una familia tipo necesita más de $1500 para no ser indigente y más de $ 3.380 para caer en la pobreza. Las cifras duplican a las mediciones del Indec, y están más en sintonía con las que los legisladores nacionales publican en el Congreso.
El 2012 no fue igual al 2010 ni al 2011. En estos meses hubo luces amarillas por una marcada desaceleración económica. Sin embargo, el consumo masivo en Salta se vio menos resentido que en otros centros urbanos.
Según la Fundación Mediterránea, la población salteña consumió en supermercados al mes, $148 millones contra $107 millones del promedio mensual de 2011. Estas cifras hablan de crecimiento real, es decir teniendo en cuenta a la inflación. Este año, el precio de la carne no se disparó alevosamente, aunque el pollo siguió ganado adeptos.
Los 600 mil usuarios que utilizan los colectivos de Saeta también tuvieron un golpe al bolsillo. En julio, el boleto común pasó de $2 a $2,25. Y se acordó que llegue a $2,50 a partir del 1 de enero de 2013.
Las boletas de los servicios que aparecían bajo la puerta también vinieron por más dinero. Por la revisión tarifaria integral, Edesa cobró un 14,5% más. La suba se repartió en julio y septiembre. A Aguas del Norte, el Gobierno salteño, le autorizó incrementar el costo de sus servicios un 22% para los hogares que tienen medidores y un 26% para el resto de las casas. Y a pocos días de cerrar el año, el Gobierno nacional dio vía libre a la suba en los cargos del gas, que van desde $4 a $60. Con todos estas “actualizaciones” a muchos le costó llegar a fin de mes.

 

 25 centavos subió el precio del boleto de colectivo de Saeta en julio. Pasó de $2 a $2,25. Desde mañana subirá a $2,50.

 

 3.380 pesos necesita una familia (dos adultos y dos niños) para no ser pobre en los barrios de la capital salteña, según el Isepci

 

26% se incrementó la tarifa del agua para los vecinos que no tienen medidores. Y un 22% para los hogares con sistema de medición.

 

 100% se disparó el precio de la
yerba mate. El tomate llegó a costar más de diez pesos en octubre

 

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