Muchos interrogantes quedaron luego del corte definitivo que realizó Alejandro Sabella para conformar el grupo de los 23 jugadores del plantel que estará en el Mundial de Brasil.
Un “intocable” y que le hacía bien al “grupo” como el mediocampista Eber Banegas quedó al margen, y otro que “cayó” de la nada (en la jerga se lo llama paracaidista), como Martín Demichelis se ganó un lugar definitivo por su gran presente en el Manchester City. Y acá sa abren dos interrogantes que Sabella deberá explicar en la conferencia de prensa que dará hoy en Ezeiza.

El primero de ellos es que el verso de “preservar el grupo” se cayó como un castillo de arena que rompe una ola, debido a que si éste era uno de sus argumentos más sólidos, Eber Banegas, amigo de Lionel Messi y del Kun Agüero, y que estuvo siempre en las convocatorias realizadas por el técnico albiceleste, tenía mucha ascendencia dentro del plantel.

Y el segundo argumento que se hizo trizas con la nominación de Martín Demichelis para ir al Mundial de Brasil, es el de la actualidad. Si es por esto Carlos Tévez, goleador del Calcio italiano y de gran temporada en la Juventus, debió, entonces, tener su lugar en la lista definitiva.
Sin dudas que Demichelis se ganó su lugar por el gran campeonato que hizo en el Manchester City y merecía con creces tener una chance. Este punto es indiscutible, pero el Apache que supuestamente no le hacía bien al “grupo” quedó afuera bajo este argumento, y Eber Banegas que era “positivo” también dejó el plantel.

Un grupo con escasos líderes

Otro ítem que se le puede achacar a esta Selección armada por Alejandro Sabella es la falta de un líder, porque un líder es aquella persona con influencía dentro de un grupo de personas para el logro de una Meta. Una persona que regula, guía o inspira a otros. Una persona que tiene una posición superior o dominante en su campo, que es capaz de ejercer un alto grado de control o influencia sobre otros. Eso es ser un líder. ¿Hoy la Selección tiene un jugador con estas características? No. Lionel Messi puede ser un líder dentro de la cancha, pero no fuera de ella. No cuenta con la personalidad de un líder. Sí los tenía Diego Maradona y Oscar Ruggeri, cuando se consagraron en el Mundial de 1986. También el seleccionado del Flaco Menotti en el 78 con Daniel Passarella a la cabeza. Y hasta la de Marcelo Bielsa en el 2002 con la Brujita Verón, más allá del fracaso.
En el 2006, en el seleccionado de Pekerman esa función la cumplió por ejemplo Juan Román Riquelme, pero también el Ratón Ayala, y ni hablar del Gringo Heinze. Todos de una gran personalidad.

Hoy en la Selección de Alejandro Sabella uno no ve quién puede llevar ese liderazgo adelante. No hay un caudillo. Un patrón de estancia. Un jugador que dentro de la cancha de influenciar sobre los otro diez.
Sabella apostó toda sus fichas para que Lionel Messi se convierta en ese caudillo, patrón, y líder, pero la Pulga no vino con ese ADN incorporado en sus genes. Igual esta Selección está para darnos una alegría enorme en Brasil, y los argentinos otra vez poder gritar ¡Campeón!

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Deportes

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...