"Pachamama, santa tierra/ hoy yo te vengo a cantar/ porque quiero agradecerte/ por todo lo que nos das". Suena desde lo profundo y para destacarse Santiago Vilte, de 9 años, acompañado de su caja de baguala. Al oírlo deben de ceder lentamente, hasta formar una sonrisa, las facciones arcillosas de la Pacha. A Santiago, de villa San José, le enseñó a cantar coplas su abuela, Rosa Tolaba. "Ella me dice que no es solo poner la voz en cuello, que tiene que salir clarito porque va a llegar al fondo", le aclara a El Tribuno, ataviado con un impecable traje de gaucho. Y cuando lo afirma vemos chisporrotear un fuego sabio en sus ojos de niño. La Pachamama tiene esa energía que le asigna cada ser desde su cultura y su visión. Ayer al mediodía en el anfiteatro del parque San Martín, las coplas resonaban en su propia esencia ante un público nutrido. Unas 200 personas se reunieron para asistir a una celebración en honor de la Madre Tierra. Pero la ceremonia en torno de la apacheta fue singular porque quienes le hicieron ofrendas fueron los niños. Le entregaron maní, poroto, maíz, agua, frutas y gaseosa. También le ofrecieron sus habilidades artísticas. El baile de las cintas, el carnavalito y el gato, expresados por bailarines infantiles y adolescentes de agrupaciones venidas de San Carlos, Cafayate, Cachi, Iruya, el Chaco Salteño, San Antonio de los Cobres, Campo Quijano, San Lorenzo y barrios de nuestra ciudad.
Viviana Báez hace seis meses conduce el programa "Raíces de los pueblos" los sábados, de 12 a 14, por la FM Popular (107.1 MHz).
Los chicos de 13 a 18 años de "Alma de mi pueblo", de Finca Las Costas (San Lorenzo), presentaron el baile de las cintas. La coreografía era precisa al compás de la música con un ritmo muy marcado. Los trajes de colorida y primorosa hechura hacían sospechar de habilidosas manos maternales detrás. Teresa Serapio, de 54 años, tiene a sus hijas Talía, de 19, y Belén, de 14, y a su nieta Jazmín, de 8, en el ballet. "Somos gente de campo y venimos a agradecer lo que nos da la Pacha: el trabajo, la salud, por los animales y las cosechas. Dios nos da la vida en la Tierra y a ella volveremos", afirmó. Javier González (34) es profesor de la Academia de Danzas Folclóricas Jesús de Nazareth, de villa Primavera. A esta institución asisten 180 alumnos, de 4 a 99 años, pero al parque habían asistido 30. "Los chicos vinieron a convidar a la Tierra leche, pan y trigo, lo que reciben a diario. Los mayores tenemos que indicarles en qué consisten los ritos a la Pacha y propiciar en estos encuentros la interacción entre padres, abuelos y niños", definió. Como también es docente de la escuela 4314 Bdier. Gral. J. A. Álvarez de Arenales, trabajó el tema en el aula. "Hablar sobre la Madre Tierra nos sirve para concientizar sobre el cuidado del medio ambiente. Yo les digo a los padres que esto trasciende una creencia religiosa. A los niños les queda que debemos cuidar la Tierra y darle gracias por lo que nos da un día al año, porque, lamentablemente, los otros 364 la destruimos", cerró.
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Pachamama de los niños con Viviana Báez. Lucas Alascio
"De mis pagos he venido,/ con mi cajita cantando,/ Pachamama, Madre Tierra,/ sólo Dios me está mirando", recitaba sobre el fin de la jornada Brisa Castillo,de 9 años, de San Ignacio, acompañada por el ritmo ternario de su caja. Y la combinatoria entre la vibración del instrumento y la fuerza de su expresión obró en los presentes el efecto de un ritual sagrado y efectivo.

Un agradecimiento que se multiplica
Viviana Báez, una de las hijas de don Severo, organizó la jornada a la Pacha para los niños.
Por entre las 200 personas que asistían al espectáculo, circulaban dos promotoras vendiendo un bono contribución para un sorteo. Un lechón, 5 kilos de asado, un sombrero de gaucho con toquilla y un par de zapatos eran los premios que la gente había donado. Lo recaudado iba a menguar los gastos del festival, que nació del programa de radio "Raíces de los pueblos" que se transmite los sábados, de 12 a 14, por la FM Popular (107.1 MHz). La conductora de este ciclo y organizadora de la jornada en el parque, Viviana Báez, de 37 años, le contó exultante a El Tribuno que hace un mes que las distintas agrupaciones estaban ensayando sus presentaciones, pero ni en sus más peregrinas imaginaciones había creído que la asistencia iba a ser tan numerosa. "El único fin con que hicimos esto es que no se pierda nuestra cultura, que los niños y adolescentes quieran y respeten lo que es nuestro porque es muy sano", afirmó. Viviana es hija del bagualero Severo Báez, de 65, y la coplera Rafaela Gaspar, de 61. Ellos son referentes de las celebraciones tradicionales. Severo forma parte de Los Bagualeros del Norte Argentino, conjunto que desde hace casi tres décadas revaloriza la copla y la baguala en los escenarios del mundo. Sin embargo, Viviana confesó que no siempre había sentido orgullo de su herencia. "Cuando estudiaba, el 1 de agosto mis padres me levantaban a las 7 y me mandaban a la escuela sahumada. Llegaba y las maestras me retaban: '¿Por qué olés así? ¡Qué! ¿No te has bañado?', y yo volvía a mi casa, llena de vergüenza y tristeza. Y les preguntaba a mis papás: 'Por qué me sahúman para que se me rían?'. Pero hoy les agradezco lo que me transmitieron", dijo.

Para agendar e ir en familia
  • En Vaqueros
El 16, a las 15.30, se realizará la VI edición de "Despertando a la Pachamama en Vaqueros" en el Fortín de Vaqueros. De la ceremonia participará don Severo Báez.
  • "De andi sos?"
Este espectáculo se realizará el 12, a las 21, en el Teatro del Huerto (Pueyrredón 175). Actuará la academia de danzas folclóricas Jesús de Nazareth e invitados.

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