Con la reciente suba de las tasas de interés, manteniendo un dólar bajo quedó demostrado que está dispuesto a pagar el costo político y social de mantener esta ecuación con el propósito de alcanzar la meta de inflación del 17% anual objetivo que figura en el Presupuesto 2017 que por cierto no deja de ser ambicioso. La estrategia por lo menos hasta octubre de este año y de acuerdo a lo observado quizá se enfoque en un planteo más político que económico, razón por la cual se podrá pensar que desde la economía y como objetivo será bajar la inflación para tentar a las inversiones productivas que generen puestos de trabajo y así poder crecer, dejando de lado en el corto plazo la elevada carga tributaria, la altas tasas de interés, el gran endeudamiento para financiar gastos corrientes y sin que resulte ser significativo el escaso crecimiento de la economía. No es intención en esta nota analizar las consecuencias de la tremenda especulación financiera que se generó al aumentar las tasas de interés en pesos y mantener estable la cotización del dólar. Las criticas y defensas nos obligan a pensar como en épocas pasadas, cuando se priorizaba la especulación financiera a cualquier proyecto productivo generador de mano de obra y riquezas genuinas. Hay varios dilemas. Con una historia inflacionaria negra, los inversores están espantados. Desde 1983 a la fecha, el promedio anual es de 71,1% contra algo más del 10% mundial. Pero a los hombres de negocios los espantan también la falta de acceso al financiamiento, la corrupción, la agobiante presión fiscal y, también, las bandas de hombres "en conflicto con la ley" que pululan por el país.

El boom Iquique

El objeto de esta nota es analizar un problema de competitividad que genera esta política como es el boom de compras en otros países especialmente los limítrofes y sus consecuencias, y este fin de semana largo todos vamos atener ocasión de observarlo nuevamente. También es muy sugestivo darse cuenta que muchos productos argentinos son más económicos en el extranjero que los ofrecidos fronteras adentro. Una de las explicaciones es que están exentas de impuestos nuestras exportaciones. Si sumamos el IVA (21%), Actividades Económicas (3,6%) y otros tantos, determinamos el porqué de esta diferencia en los precios. Además, otra causa pueden ser los escasos márgenes de utilidad que obtienen los comerciantes ya que sus economías no tienen inflación y pueden utilizar otras variables para incrementar sus utilidades como por ejemplo la rotación de sus stocks. Las provincias que limitan con otros países son las que más están sintiendo la caída de las ventas y el impacto de las compras de argentinos en el exterior. Las diferencias son muy significativas ya que al no tener precios competitivos de productos como calzados, textiles (ropa) y electrónica, entre los más perjudicados incentivan a nuestros ciudadanos a cruzar las fronteras para comprar estos artículos dejando de consumir los fabricados dentro de nuestras fronteras.

Negocio para otro

Tenemos que tener presente que consumiendo productos fuera de nuestro país se benefician los comerciantes, fabricantes e industriales domiciliados fuera de nuestro territorio y los nuestros al no poder vender sus producciones están pasando por una crisis de importancia. Otro dato para tener en cuenta son las cifras que pronosticó el Servicio Nacional de Turismo de Chile (Sernatur) que ratifican aun más estas afirmaciones:

* Durante este año llegaran a Chile 3,7 millones de argentinos, 25% más que el año pasado.

* En el año 2015 recibieron 2,2 millones es decir este año aumentara un 70% la cantidad de visitas al vecino país.

* El promedio de visitantes argentinos a Chile durante los años 2009 a 2014 fue de 1,5 millones, significa que durante este año aumentara en un 150% la cantidad de compatriotas que llegaran al país hermano.

Podemos imaginar además la cantidad de compradores que viajan a Paraguay, Bolivia y Brasil, y hasta en el mismo Estados Unidos en los famosos "tours de compras", adicionando a los turistas que visitan y hacen compras en Europa y Asia.

No solo genera preocupación entre los industriales, comerciantes y sus trabajadores sino también en el sector turismo ya que es mayor la cantidad de turistas que viajan al exterior llevando divisas de los que ingresan.

Los datos de cámaras empresarias del país que miden la actividad de sus asociados miran con preocupación la baja, pero lo que más les preocupa es la tendencia ya que van disminuyendo mes a mes las ventas en sus comercios.

Como consecuencia de estas asimetrías mencionamos otro dato proporcionado por las autoridades locales que determinó que durante el año 2016 solo por el puente que une Posadas con Encarnación pasaron 12 millones de personas cuando en épocas normales se contabilizaban solo 4 millones, el dato también hace mención al éxodo de personas a Iguazú, las balsas que cruzan a Paraguay, Bolivia y Brasil sin ningún tipo de control, calificando esta realidad como alarmante.

En Salta

Las ciudades especialmente del norte salteño están padeciendo no solo con la diferencia de precios en Bolivia sino también con el comercio ilegal ya que al no haber fuentes de trabajo los habitantes optan por el cuentapropismo vendiendo productos importados a muy bajos precios compitiendo con los comercios que pagan todos los impuestos. Con solo observar la cantidad de productos importados que compiten con los nuestros que venden los comercios legalmente constituidos y los manteros, nos damos cuenta de que si queremos incentivar las inversiones y generar fuentes de trabajo genuinas será necesario replantear esta realidad e instrumentar políticas de Estado que garanticen la libre competencia en un marco donde se respeten las reglas del mercado en condiciones de igualdad.

 

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