Cornejo: "La  asistencia en  los cerros es  constante"

Continúa el operativo de asistencia a las comunidades esparcidas en la inmensidad de la cadena montañosa de Campo Quijano, donde el desborde de los ríos y arroyos a causa de las lluvias generó serios inconvenientes.

A la cabeza de la coordinación de las tareas se encuentra el intendente Manuel Cornejo, quien explicó que se conformaron cuadrillas de operarios para llegar a los lugares más alejados de los centros urbanos, como es el caso de La Capilla. Solo basta recordar que para llegar al poblado hay que transitar más de ocho horas a lomo de mula hasta la ruta nacional, y desde allí otras tantas horas en vehículo hasta Campo Quijano. "Es un enorme esfuerzo el que estamos realizando para garantizar el agua potable, los alimentos y las obras necesarias para paliar las consecuencias de las crecidas", detalló el jefe comunal.

En este sentido, vale la pena destacar que en la quebrada del Toro y en la escarpada zona de montaña existen esparcidos en puntos muy alejados y de difícil acceso unos 22 parajes, más La Capilla y La Mesada. Si bien para las poblaciones locales las precipitaciones aseguran la provisión de agua para el consumo humano, animales y el riego de los cultivos, el exceso genera crecidas, desbordes y la turbiedad del caudal, tornándola no apta para beber.

"Enviamos camionetas del municipio y de la provincia, que ya están en camino, para aprovisionar a la gente de agua potable, mercadería y otros elementos como plásticos, que nos han requerido para cubrir los techos y evitar filtraciones, instrumental de comunicaciones, etc. Estamos respondiendo inmediatamente a los pedidos de cada sector y recorriendo la amplia zona de los cerros", contó el intendente.

Durante el periodo de intensas precipitaciones, una de las problemáticas se origina a la altura del Nevado de Acay, donde nace el río Toro. A partir de allí crecen las nacientes y desbordan las tomas, por lo que se hace necesario trabajar en el reencauzamiento de los cursos, para que el agua no ingrese a las viviendas y arrase con los cultivos. Las cuadrillas de operarios trabajan en el lugar con herramientas para armar gaviones, defensas, entre otras medidas para controlar el caudal.

A la altura de San Bernardo de las Zorras y en el tramo entre Puerta de Tastil y Potrero de Chañi, por ejemplo, donde se registraron cortes de los caminos, la Municipalidad de Quijano gestionó la intervención de Vialidad para realizar los despejes y puso un tractor de la comuna de forma permanente para realizar tareas que posibiliten la transitabilidad. En dicha zona las trazas de los caminos más utilizados atraviesan el curso del río Toro, razón por la cual las crecidas dejan temporalmente aisladas a las poblaciones.

En la zona urbana de Campo Quijano, pese a las copiosas descargas, no se registraron grandes inconvenientes, mientras que en La Silleta a los trabajos realizados en forma preventiva antes de la llegada del verano se sumaron ahora tareas de encauzamiento del arroyo Los Nogales, uno de los afluentes el río Ancho, para evitar desbordes y anegamien tos.

"El operativo es constante, arrancó con el inicio de la temporada de lluvias un poco antes de Navidad y continuará hasta que finalice. Es una tarea que no nos toma desprevenidos, ya que lo coordinamos a lo largo de todo el año para responder, como lo venimos haciendo, inmediatamente ante las eventualidades climáticas y los requerimientos de las poblaciones ubicadas en la vasta geografía de Campo Quijano", concluyó Cornejo.

 

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