Piden extremar medidas de higiene y precaución en el uso de tampones

El caso de una adolescente belga de 17 años que falleció días atrás por un shock tóxico causado por un tampón, encendió una alerta en relación a las medidas de prevención e higiene que deben tomar las mujeres para evitar infecciones.

La médica y educadora sexual Mónica Gelsi advirtió: “Es muy importante que la mujer que utilice tampones se lave muy bien las manos previamente porque tenemos gérmenes en la piel que, mientras están ahí, no pasa nada, habitualmente no enferman. Pero en el interior de la vagina sí pueden contaminar y enfermar”.

Sucede que en el interior de la vagina existe un nido de cultivo, que es la sangre. Eso, sumado a la temperatura y oscuridad, genera condiciones propicias para la proliferación de gérmenes. 

La joven belga padeció una infección que empezó de forma local y después se generalizó. En principio la chica presentó fiebre, náuseas y vómitos después de volver de entrenar en el gimnasio. Los médicos le habían diagnosticado gastroenteritis pero los síntomas empeoraron.

“Cuando los médicos llegaron al diagnóstico, la joven ya había hecho una sepsis, una infección generalizada. Habían pasado varios días y por eso es que no la pudieron curar porque se supone que una infección se puede curar. A veces los gérmenes forman una capa que se llama biofilm, biopelícula qué impide que los tratamientos antibióticos lleguen a actuar”, señaló Gelsi. 

La médica destacó la importancia de hacer una muy buena higiene de las manos y de la zona de la vulva cuando se hace el recambio. 

Situaciones momentáneas

La especialista aconseja no tener tampón por más de cuatro o cinco horas y retirarlo antes de ir a dormir. 

“Hay mujeres que usan el tampón todo el tiempo, durante toda la menstruación y eso no es muy recomendable. Lo ideal es usar el tampón solo para situaciones especiales, momentáneas, por ejemplo, si estás indispuesta y justo tenés que irte de vacaciones, a la playa, a la pileta o usar pantalón claro que por ahí se puede manchar”, indicó. 

Lo tampones pueden tener aplicador compacto de plástico o no, según el país. “En Europa, por ejemplo, vienen con aplicadores, entonces vos no metes el dedo sino que lo empujas con el aplicador y después tiras de los hilos”, dijo Gelsi. 

La especialista contó que en algunas oportunidades tuvo que retirar tampones retenidos a pacientes. “Se trataba de mujeres que se habían olvidado de que tenían un tampón colocado, o que por ahí se lo pusieron para los últimos días y se olvidaron y por ahí tuvieron relaciones sexuales y el hilo se fue para adentro. Fueron descuidos y después realmente eso produce mal olor, fetidez, entonces hay que ser cuidadosa con relación a los métodos que se utiliza para la época de menstruación”, hizo hincapié.

Al ser consultada sobre la copa menstrual, Gelsi la calificó como “maravillosa”, pero dijo que “también se aconseja lo mismo: higiene de manos, de los genitales y durante el recambio”. 

Entre las ventajas de la copa menstrual están: que no contamina el ambiente, tiene una duración de varios años, se puede esterilizar y volver a usar y, a la larga, resulta más económica. Además no implica riesgos si la usuaria goza de salud plena ni presenta infecciones.

La copa tiene una duración de 10 años

Se trata de un recipiente que se inserta en la vagina para recolectar el flujo.

La doctora Mónica Gelsi explicó que para utilizar la copa menstrual hay que tener un buen manejo de los genitales. “Hay que saber colocarla, meter el dedo, empujarla, rotarla y esto puede hacerlo gente que esté adiestrada y tenga conocimiento de sus genitales. Hay gente que no se toca ni se mira sus genitales, entonces lo primero que hay que hacer es reconocer esa parte del cuerpo para poder utilizarla”, puntualizó.

Y añadió que lo ideal es comprar dos copas menstruales para poder recambiarlas con más practicidad y por cuestiones de higiene. 

“Con el uso de la copa menstrual se contamina menos el planeta, al suprimir tantos apósitos y toallitas que no se degradan. Permite ahorrar un montón de dinero porque se compra una y dura 10 años. Es más económica”, destacó la especialista. 

Una copa menstrual puede tener un valor de entre 500 a 1.500 pesos. Hay de distintos tamaños, colores y calidades. 

Al ser consultada sobre los costos que tienen los productos de gestión menstrual y el pedido de algunos sectores para que el Estado haga algo por reducirlos, como sacarles el IVA, Gelsi respondió que: “Estaría muy bueno porque sería una forma de colaborar con la población. Creo que es muy importante facilitar opciones a la población y que no solamente la copa menstrual sea más accesible sino también la anticoncepción, aunque hay un programa de salud reproductiva que provee los métodos y las ligaduras y vasectomías se hacen gratuitamente en los hospitales”. 

Mónica Gelsi insistió en la importancia del lavado de manos para evitar contagios o enfermedades y también recordó la necesidad de realizar los controles ginecológicos y el PAP periódicamente.

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