Murió el autor del horror en Puerto Deseado

Omar Alvarado, el detenido acusado de haber asesinado al niño de 4 años y de la violación de su madre, la salteña María Mercedes de 44 años, en Puerto Deseado, Santa Cruz, fue encontrado muerto en su celda, ahorcado con su propia ropa y ahora la policía investiga el posible suicidio.

El hecho fue descubierto cerca de las 20.30 horas de ayer, en una de las celdas ubicada en la comisaría cuarta de Caleta Olivia, dónde se encontraba alojado.

Alvarado tenía 33 años de edad, padecía esquizofrenia y era el principal imputado por la violación de María Mercedes Subelza y de matar al niño Santino, cuando ambos, madre e hijo, paseaban por la costa, en un lugar llamado la Punta Cavendish, a dos kilómetros del casco urbano de la ciudad de Puerto Deseado, en el mes de febrero.

La investigación del presunto suicidio se encuentra a cargo del juez Contreras que procedió a indagar a los efectivos que se encontraban en ese momento en la comisaría y a tratar de establecer lo ocurrido.

A finales de febrero pasado, Alvarado se había negado a declarar ante el fiscal Horacio Quinteros, quien lleva adelante la investigación del hecho por el que estaba imputado. Hasta el momento, se había defendido de los cargos en su contra diciendo que sufría de esquizofrenia y que no recordaba lo que había ocurrido en la Punta Cavendish, a dos kilómetros del casco urbano de la ciudad, donde violó a la turista salteña y mató a su pequeño hijo.

Alvarado había sido identificado en las ruedas de reconocimiento por la víctima, la salteña de 44 años que había ido a Santa Cruz a visitar a uno de sus hijos y en el mismo procedimiento, la mujer señaló al presunto cómplice, un adolescente de 16 años que tras ser aprehendido, fue trasladado a la ciudad de Río Gallegos para ser alojado en el Centro de Detención Juvenil. El menor, a diferencia del otro sospechoso, eligió hablar.

El adolescente que había sido detenido como sospechoso confesó en ese momento que participó del brutal crimen y violación en Puerto Deseado. De hecho, fue su testimonio el que permitió encontrar el celular de la mujer.

El joven ya había sido demorado horas después del hecho y luego liberado, aunque bajo custodia, porque no había pruebas suficientes para incriminarlo. Sin embargo, el joven pidió declarar tras ser asesorado por un abogado de Menores y rompió el silencio, pero aseguró que fue obligado por el otro delincuente.

El hecho

El ataque ocurrió a unos 2 kilómetros de Playa Cavendish, donde la mujer y su hijo habían ido a pasear el jueves 20 de febrero. Mediante amenazas con armas blancas, los llevaron hasta una zona de cuevas donde les fue imposible pedir auxilio. El menor de 16 años fue quien retuvo al niño de 4 mientras su cómplice violaba a la mamá, y luego asesinaron al pequeño a golpes y no tras haberlo tirado a un acantilado como se suponía desde un comienzo.

“La autopsia que se realizó en la localidad de Puerto Deseado determinó que la causa de la muerte de Santiago Luciano Ricardo Subelza fue producto de traumatismos múltiples de cráneo, con un elemento contundente”, confirmaron.

El adolescente confesó que él fue quien escondió el celular de la mujer, que simuló estar muerta luego de que asesinaran a su hijo. Además, el menor le confesó al juez que se deshizo del buzo que llevaba puesto porque había quedado con manchas de sangre y señaló el lugar adonde lo tiró, pero los investigadores no lograron hallarlo.

El juez Odelmar Villa ordenó otra rueda de reconocimiento donde la víctima identificó al agresor. Luego, el joven de 16 años fue trasladado a un Centro de Detención Juvenil de Río Gallegos, donde quedó bajo resguardo.

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