Cooperación internacional: emprendedores de Cachi exhibieron sus productos y saberes

Decenas de emprendedores de Cachi expusieron sus productos el jueves último en la plaza del pueblo, como cierre de los cursos que hicieron durante los meses pasados con profesionales de la Universidad Nacional de Salta (UNSa).

Dulces, escabeches, recipientes de cerámica, objetos decorativos, especias, tortas y almohadones se exhibían sobre mesas a turistas y locales. Detrás de ellos, los productores sabían que en cada objeto había conocimientos que conservarán para siempre.

Los cursos a emprendedores se dieron en el marco del Plan del Alto Valle Calchaquí, que se hizo durante dos años en esta región salteña y que fue financiado por la Unión Europea, por 800 mil euros, el 15 por ciento de los cuales fueron aportados por organismos locales.

Las organizaciones beneficiarias fueron la Fundación Runas, presidida por Liliana Guitián, y la Fundación Grupo El Abra, a cargo de Guadalupe Noble.

El jueves último se celebró el cierre de este proyecto en Cachi, con la presencia del embajador de la Unión Europea en la Argentina, Amador Sánchez Rico, y el jefe de la Sección Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en el país, Luca Pierantoni.

Aprendizajes valorados

En el contexto del proyecto, hubo dos capacitaciones a cargo de profesores de la UNSa: una, de mayo a junio, con 65 emprendedores, y otra, de agosto a noviembre, con 30, algunos de los cuales habían participado en la primera y querían afianzar sus aprendizajes.

A lo largo de estos meses, hubo capacitaciones virtuales, por la pandemia, que luego se hicieron en una modalidad híbrida. Hubo encuentros y talleres presenciales, orientados a fortalecer la planificación de los emprendimientos, el análisis de costos, el conocimiento de medios digitales de pago, la elaboración de imagen de marca y de logo y la estrategia de marketing digital, entre otros temas.

Milva Humano, quien elabora objetos en cerámica, como cuencos y jarras, valoró mucho el taller, que la ayudó a buscar formas de venta, a organizarse y planificar.

Ella aprendió el oficio en un taller municipal y con su padre. Además de trabajar media jornada en un hotel, ella revende ropa y calzados.

Ahora, Milva sabe sacar los costos de su trabajo, aunque la materia prima se la dan los cerros, y poner el precio de lo que elabora. "Nos basamos en el tiempo que nos lleva la recogida de la arcilla, el proceso de la preparación del barro, el tiempo que lleva armar una pieza...", contó.

Para conocer lo que ofrece, buscar en Facebook: "Mill Va", en Instagram, @milva.humano; o escribir al 387-4021494.

Al hacer este curso, Norma González se animó a desempolvar sus colores y abrazar el hobby que tuvo dormido durante mucho tiempo: pintar.

Si bien sobre pintura sabía bastante, no conocía otros aspectos fundamentales, como todos los gastos que hay tener en cuenta para poner el precio a un cuadro, como las máquinas que se usan. "Yo no lo tenía en cuenta y capaz lo vendía al mínimo o al costo", señaló.

Claudia Viveros elabora objetos con lana y madera, con la ayuda de su nieta. Encontró en este quehacer un descanso al estrés que le produce el trabajo como docente: por eso, se sumó a las capacitaciones. Descubrió que le encanta esta labor y se animó a emprender. Ahora, que está próxima a jubilarse, piensa que esto le permitirá tener un ingreso extra.

Todas las mujeres agradecieron a los profesores.

La secretaria de Investigación y Extensión de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNSa, Teodelina Zuviría, explicó que esta capacitación busca "llevar adelante emprendimientos que sean socialmente responsables, en los que la gobernanza ambiental acompañe siempre el sentido de rentabilidad".

"Que no sea solo desde lo económico, sino también desde lo social y sustentable", dijo.

Esta es la primera vez que desde la facultad hacen proyectos de extensión en esta zona de Salta. La académica valoró la posibilidad de trabajar junto con las fundaciones Runas y Grupo El Abra. "Las sinergias son fundamentales para dar una respuesta a las problemáticas del medio", manifestó.

Inversiones millonarias

La ejecución del Plan del Alto Valle Calchaquí estuvo a cargo de la Fundación Runas y Fundación Grupo El Abra, acompañadas por el Gobierno de la Provincia, los municipios de La Poma, Payogasta, Cachi, Seclantás y Molinos; la Universidad Católica de Salta, el Colegio de Arquitectos, la Fundación Pro Mujer, Aguas del Norte y la UNSa.

Si bien el total del proyecto es por 800 mil euros, hasta ahora, recibieron 600 mil, de los cuales el 15 por ciento fue aportado por organismos locales. Las responsables aseguraron que la Unión Europea requiere mucha transparencia. 

Se hicieron 5 obras de agua por 40 mil euros cada una. La refacción de la biblioteca de Cachi costó 50 mil euros. Se financiaron proyectos más chicos de otras fundaciones, por 3 mil euros cada uno.

Desde el proyecto reconocieron que no se hizo la consulta previa, libre e informada a las comunidades originarias del pueblo diaguita, previsto por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aunque señalaron que están en ese proceso, con el acompañamiento de la Secretaría de Asuntos Indígenas de la Provincia.

 

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