Jimena Salas: dos hombres estuvieron en la vivienda y participaron del ataque

Hoy se llevó a cabo en el Salón de Grandes Juicios de la Ciudad Judicial el cuarto día de la audiencia de debate en la causa seguida por el homicidio de Jimena Beatriz Salas, ocurrido el 27 de enero de 2017, en su vivienda del barrio San Nicolás, en Vaqueros.

La ronda de testimoniales prosiguió hoy con la declaración de profesionales del CIF que tuvieron a su cargo diferentes peritajes durante la etapa investigativa. Hacia el final de la jornada declararon tres vecinas del barrio donde residía la víctima.

Entre los peritos que brindaron sus informes hoy estuvieron el médico legal que realizó la autopsia de Jimena Salas; dos licenciados en Criminalística que tuvieron a su cargo la inspección ocular del lugar del hecho, el levantamiento de indicios y la planimetría de la casa; y una bioquímica del Servicio de Biología Molecular Forense que presentó un informe sobre las evidencias genéticas recogidas en el lugar del hecho a partir de muestras epiteliales y de sangre. 

Esta última testigo refirió que en el lugar se encontró el perfil genético de la víctima, Jimena Salas, y de dos individuos no identificados señalados como “hombre 1” y “hombre 2”. De lo que se desprende que en la escena existieron al menos tres personas. Precisó que la mayor parte de las manchas de sangre encontradas en la casa pertenecían al “hombre 1”.

El perfil genético del “hombre 2” se encontraba en células epiteliales encontradas en la mano derecha de Salas, y en sangre encontrada en dos trozos de un celular roto encontrado cerca de la puerta, y en un armario y un estante de la habitación principal.

La profesional manifestó además que, del cotejo de los perfiles genéticos de “hombre 1” y “hombre 2” se obtuvo que ambos comparten un ancestro masculino común en alguna generación. Es decir, que tienen una relación secundaria entre ellos, en la línea paterna (no serían padre/ hijo ni abuelo/ nieto).

Al final de la audiencia declararon tres vecinas de barrio San Nicolás. Una de ellas relató que el día del homicidio, a las 12.20, cuando regresaba a su casa de comprar, vio un auto negro de donde se bajó un hombre alto, con camisa a cuadros, que tenía un perro caniche toy de pelaje negro. Dijo que se detuvo dos casas antes de la de Jimena Salas.

También vio a Vargas, vendiendo. Dijo que ella no habló con el imputado porque su mamá le abrió cuando golpeó a su puerta.

Posteriormente declaró la madre de esta testigo. La mujer dijo que pasó a las 11 u 11.30 por casa de Jimena Salas con su hijo y vieron que ella estaba afuera, despidiendo a la niñera que se retiraba en moto.

Más tarde volvió a pasar por el lugar y vio las dos hijas de la víctima jugando en la galería externa de la casa. Caminó unos 15 metros y en ese sector vio un auto negro estacionado a dos casas de distancia del domicilio de Salas. Dijo que tenía vidrios polarizados pero alcanzó a ver a un hombre en el asiento del conductor.

Cuando llegó nuevamente a su casa, a los veinte minutos, tocaron a la puerta muy fuerte. La testigo refirió que era el imputado Vargas. Le preguntó dos veces por una señora de apellido López que –según él- le había encargado unas sandalias. La vecina dijo no recordar en ese momento el nombre completo. El fiscal leyó entonces un fragmento de una declaración brindada previamente por la testigo en fiscalía, donde especificaba el nombre: Andrea López.

La vecina dijo que Vargas le ofreció unas sandalias para niña, artesanales. Las tenía en la mano. Precisó que el sujeto llevaba una mochila y una bolsa plástica. El imputado fue insistente para que le compraran y, ante su negativa, se fue.

La última testigo también hizo referencia a la visita de Vargas a su domicilio el día del hecho, para venderle medias, bombachitas y unas sandalias que tenía para vender. Le mostró dos pares de sandalias. Ella le dijo que no estaba interesada y le indicó que frente a su casa vivía una señora que tenía nenas, que quizás ella se las podía comprar.

En la declaración brindada en fiscalía, la testigo había precisado que Vargas le preguntó por una chica llamada Jimena, que tenía dos hijas y que le había encargado las sandalias. Ella le respondió que no la conocía.

La vecina también dijo haber visto un auto negro estacionado, alrededor de las 13.

El juicio se desarrollará hasta el 21 de mayo. Está a cargo de los jueces de la Sala VII, Francisco Mascarello, Federico Diez y Federico Armiñana Dohorman (interino)

Sergio Horacio Vargas está imputado como partícipe secundario de homicidio triplemente calificado por ser cometido con alevosía y ensañamiento y por precio o promesa remuneratoria. En tanto que Nicolás Federico Cajal Gauffín, viudo de la víctima, está acusado por encubrimiento agravado.

Por el Ministerio Público intervienen los fiscales penales Ana Inés Salinas, Gustavo Torres Rubelt y Ramiro Ramos Ossorio.

Marcelo Eduardo Arancibia y Luciano Romano son los defensores técnicos de Sergio Horacio Vargas. Marcos Rubinovich defiende al imputado en relación a la acusación de la querella y la actoría civil.

Pedro Javier Arancibia interviene como defensor de Nicolás Federico Cajal Gauffín.

Marta Verónica Aguilar Bossini se desempeña como querellante y actora civil.

La asesora de Incapaces 2, Claudia Mariela Flores Larsen, interviene en representación de las hijas menores de la víctima.

Cajal Gauffin y Vargas fueron imputados por el hecho sucedido el 27 de enero de 2017, cuando se encontró el cuerpo sin vida de Jimena Salas en el piso de la cocina comedor de su vivienda, ubicada en la localidad de Vaqueros.

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