En 2012 el salario mínimo alcanzaba para comprar 86 kg de asado, hoy 40

La carne vacuna es indispensable y no puede faltar en la mesa de todos los argentinos. Sin embargo, es uno de los productos que más subieron en la última década. La inflación en Argentina durante estos años fue lapidaria para los bolsillos de los salteños, que son amantes de los buenos asados.

En los últimos 10 años el precio de la carne, específicamente uno de los cortes más populares como el asado surtido, tuvo un incremento de 1.864 por ciento, según registros que tiene diario El Tribuno en su archivo.

El dato que más refleja el aumento de precio que tuvo este producto tan preciado para los salteños es cómo se fue perdiendo poder de compra. Si comparamos la cantidad de carne que se podía comprar con un salario mínimo vital y móvil (SMVM) en 2012 con el de 2021, es contundente. En la actualidad se puede adquirir menos de la mitad de asado surtido que hace una década. En 10 años la capacidad de compra ha sido duramente golpeada por el proceso inflacionario.

Un kilo de carne para llevar a la parrilla en junio de 2012 costaba $31. Ese año la inflación que tuvo el país fue del 21,8% y SMVM estaba en $2.670. Es decir, que con el sueldo mínimo que obtenía un trabajador se podían comprar 86 kilos de asado surtido.

Hoy, el SMVM está en $24.408 pesos y el kilo de carne cuesta $609, por lo que podríamos comprar tan solo 40 kilos de carne, es decir menos de la mitad. La inflación acumulada hasta mayo de 2021 es del 21,5% y se espera que para diciembre próximo se ubique en 47,3%.

El dato que impacta es que se puede comprar menos de la mitad que en 2012. Esta escalada en el precio de la carne, sumada a la pérdida de salario real es el resultado de que cada vez más argentinos consuman menos carne y que este año haya tocando el piso histórico de consumo.

En 2012 el consumo anual de carne por persona llegaba a los 58 kilos. Mientras que en 2021 los argentinos consumen 45 kilos de carne vacuna por año.

Inflación y salario

En los últimos 10 años, la carne tuvo un incremento del 1.864%, mientras que el aumento que tuvo el salario mínimo vital y móvil durante una década fue del 814%. Es evidente que los salarios y la carne tuvieron un aumento dispar durante estos años.

Para reafirmar ese dato se puede medir el salario mínimo en la divisa norteamericana. En 2012, el SMVM equivalía a 543 dólares. En ese año, se necesitaban 4,92 pesos argentinos para adquirir un dólar. En 2021 el salario mínimo medido en dólares es de 256 dólares a valor oficial (95,30 pesos) o de 150 dólares si tenemos en cuenta el blue (165 pesos).

Otros años

Un dato curioso del relevamiento que realizó El Tribuno, es que en el 2016 el asado surtido por primera vez tocó los 100 pesos. Ese año el salario mínimo vital y móvil era de $7.560 por lo que se podían comprar casi 76 kilos de carne. Ese año, la inflación fue del 36,2% y el consumo anual de carne llegó a los 55 kilos.

El año que más inflación hubo fue durante la gestión de Mauricio Macri. En 2019, la variación que registraron los precios en promedio fue del 53,8%. Durante esa época el kilo de carne estaba a $269 y el salario mínimo era de $16.875, por lo que un asalariado podía comprar 62 kilos de asado surtido.

El 2019 también será recordado como el año que más aumento en la carne hubo. En ese período el incremento que tuvo fue del 63%.

Como ya se menciona en la nota, el 2021 es el año en el que menor cantidad de asado surtido se puede comprar con el salario mínimo vital y móvil: 40 kilos. El segundo año con menor posibilidad de compra de un asalariado fue el 2020, cuando con el sueldo mínimo se pudo comprar 49 kilos. El podio lo completa el 2019, ya que con el SMVM se pudieron comprar 62 kilos ese año.

Antecedente

A principios de mes este diario publicó un informe en donde se muestra que con el aumento del precio de la carne vacuna tampoco es que se comenzó a ver mucho más consumo de otro tipo de carne: pollo, pescado y cerdo. Esto va dejando a las claras que la dieta de los salteños es cada vez más básica y sin tanto consumo de proteínas.

"Estamos vendiendo menos", dijo en ese momento el encargado de una sucursal de una gran distribuidora de pollos ubicada al frente de Cofruthos. Los precios no lo ponen ellos, porque vienen impuestos desde una casa central.

Una caja de pollo fresco entero de 20 kilos cuesta 2.900 pesos. En la división da 145 pesos el kilo.

En tanto, la segunda ola y su confinamiento es un fenómeno que también está golpeando al pescado.

En un comercio ubicado en Islas Malvinas y Urquiza aseguran que la semana de confinamiento fue un duro golpe para las ventas de pescado, que hasta ahora solo experimentaron el 10 por ciento de suba por Semana Santa, por lo que sus precios son los más estables y recomendables en cuanto a carnes para la dieta familiar.

Si bien el precio del cerdo se mantiene y ronda los 370 el kilo, los locales de venta de esta carne tampoco ven un crecimiento de sus ventas, todo se achica.

 

 

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