Con el polémico Barracas-Patronato, el VAR manchó más la pelota

La crisis coyuntural de un país en decadencia continúa contagiando desigualdades e impunidades. Y el fútbol volvió a ser parte de esto, tras el polémico partido que, con asistencia o inasistencia del VAR, provocó nuevamente una escalada de violencia con la derrota de Patronato de Entre Ríos, justo frente a Barracas Central, del actual mandamás de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia”.
El cotejo del martes a la noche, por la fecha 10 de las Liga Profesional de Fútbol y cargado de cuestionados fallos arbitrales, derivó en un enfrentamiento en cancha de All Boys entre el equipo entrerriano y la Policía, terminó en la “encarcelación” de cuatro futbolistas y el entrenador de arquero, quienes recién ayer fueron liberados tras pasar varias horas detenidos.
Los jugadores Matías Pardo, Axel Rodríguez, Juan Barinaga y Justo Giani, y el integrante del cuerpo técnico Damián González habían sido aprehendidos por la presunta comisión de los delitos de “lesiones y atentado y resistencia a la autoridad”.
Los protagonistas fueron trasladados a la Fiscalía, se negaron a declarar y posteriormente fueron liberados para retornar a Paraná, pero el delantero Rodríguez rompió el silencio y aseguró que “fue una noche difícil”.
“No la pasamos bien con algo que no fuimos culpables”, comenzó el relato una de las figuras del equipo.
Luego, se mostró afligido por la situación y remarcó que no merecieron pasar por eso: “Nosotros no agredimos a nadie, solamente nos defendimos. Estamos tranquilos, sabemos que hicimos las cosas bien, no hicimos nada grave”.
Además, dio detalles sobre cómo fueron las horas de la madrugada, en las cuales estuvieron privados de su libertad: “Pasamos toda la noche arriba de una camioneta y recién a las seis o siete de la mañana pudimos quedarnos en la Comisaría que fue donde nos trataron bien, estuvimos cómodos y por suerte ya podemos estar tranquilos”.

Sin medio equipos

Pero lo cierto es que las imágenes que se vieron el martes en la cancha de All Boys fueron tan lamentables como caóticas, pero nada terminó allí.
En la próxima fecha, el domingo 31 de julio, Patronato recibirá a Boca en Paraná y podría perder a varios de sus jugadores titulares, además del técnico Facundo Sava, quien pecheó e insultó visiblemente al árbitro Jorge Baliño después del escándalo, y alguno de sus asistentes.
Los cuatro jugadores que quedaron detenidos se exponen a sanciones deportivas por parte del Tribunal de Disciplina, que evaluará las imágenes pero le dará prioridad al informe del árbitro. A ello se le suma Nicolás Castro, que vio la “roja”.
Vale recordar, por ejemplo, que a Franco Troyansky, de Unión, le dieron tres fechas de suspensión (se redujo a dos) por mostrar su camiseta frente a la hinchada de Boca en el festejo de un gol en la Bombonera por “incitar al público y generar gresca”.
Hoy, jugadores, árbitros e hinchas, se convirtieron en un nuevo “combo explosivo”.

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